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"Soy un hombre de armas, un guerrero, scout. Paradójicamente, al único de mi especie que admiro, empuñó solamente la palabra, su técnica fue la humildad, su táctica la paciencia y la estrategia que le dio su mayor victoria fue dejarse clavar en una cruz por aquellos que amaba".

Desde La Trinchera Del Buen Combate en Argentina. Un Abrazo en Dios y La Patria.

31 de mayo de 2017

OPERACIÓN FRATERNIDAD. EL VUELO SECRETO DE LOS PILOTOS PERUANOS EN LA GUERRA DE LAS MALVINAS 1982. Artículo y video sobre un tema poco reconocido y comentado sobre la importante participación del Perú como único y solitario aliado de Argentina en la guerra de las Islas Malvinas.

Aviadores peruanos. El vuelo secreto de los pilotos peruanos. Guerra de las Malvinas en 1982.
ALAS PERUANAS EN MALVINAS - El vuelo secreto de los pilotos peruanos.
Guerra de las Malvinas en 1982
Fue una madrugada de mayo de 1982 (04-05-82) cuando las 10 naves partieron de La Joya, Arequipa. Les sustituyeron las insignia, bandera y matrícula peruanas por las de Argentina. Era una operación militar secreta. Surcaron los Andes y tuvieron que volar a màs de 33 mil pies de altura con los controles apagados para no ser detectados por los radares bolivianos y chilenos que jugaban su partido a favor de la corona Británica.
Así volaron hacia Tandil, previa escala en Jujuy, en una travesía que duró cerca de tres horas. 
El escuadrón de Mirage 5-P fue acompañado por una nave madrina, un L-100 similar a los Hércules, en cuya bodega llevaba parte de los equipos de mantenimiento y varias decenas de técnicos y mecánicos de aviación que debían instruir a los argentinos en todo lo relacionado con el funcionamiento de las naves y la utilización del armamento, los misiles, obuses, bombas y municiones. 
En Tandil hubo algarabía total cuando el escuadrón de cazas aterrizó. Estaba allí para recibir a los pilotos peruanos el Mayor Crovetto, que ya tenía varios días en Argentina trabajando en el Estado Mayor de la Guerra, junto con el Coronel FAP Gonzalo Arenas y el Mayor FAP Carlos Portillo. 
Los pocos pilotos argentinos de Dagger que se hallaban en la base (los otros estaban combatiendo) se estrecharon en sincero abrazo con sus colegas peruanos. 
"Algunos estuvieron al borde de las lágrimas. Imagínese que a usted le llevan ayuda militar cuando más la necesita y en momentos cruciales. No era para menos", recordó Crovetto, quien más tarde se encargaría de dar instrucción a sus colegas argentinos, los mejores Pilotos y las mejores naves de Latino América los tenia la Fuerza Aérea Peruana, y no lo pensaron dos veces para defender Argentina ante los Británicos.
Perú también dijo presente en el 2012, cuando una fragata de guerra Inglesa quiso desembarcar en el puerto del Callao, Perú; y nuevamente el Perú le dio apoyo al pueblo argentino, negándole la entrada a la embarcación Inglesa, demostrando así su firmeza y lealtad a la hermandad Sudamericana.
Fue una madrugada de mayo de 1982 (04-05-82) cuando las 10 naves partieron de La Joya. Les sustituyeron las insignia, bandera y matrícula peruanas por las de Argentina. 
Era una operación militar secreta y, por ello mismo, ni siquiera las esposas o las novias de los pilotos peruanos se enteraron de que ellos volarían hacia Argentina llevando 10 aviones de combate Mirage M5-P para participar, si las condiciones lo exigían, en la guerra por las islas Malvinas. 
Pero cuando los aviones caza-bombarderos que vendiera el Perú se encontraban listos para entrar en combate, luego de varios días de intensa preparación y acondicionamiento en tierras argentinas, el conflicto terminó con la re ocupación británica de las islas del Atlántico Sur y los M5-P debieron esperar otros tiempos. 
Fue una madrugada de mayo de 1982 cuando 10 capitanes y mayores de los escuadrones 611 y 612 de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) salieron de La Joya (Arequipa) hacia la base argentina de Tandil, al este de Buenos Aires, para cumplir las órdenes emanadas desde el alto mando de la FAP. 
La Fuerza Aérea Argentina, a través de los canales políticos correspondientes, había solicitado apoyo a su similar peruana, pues requería de aeronaves de combate de alta performance para hacer frente a la armada real inglesa que llegaba escoltada por los famosos Harrier, aviones de despegue y aterrizaje vertical, que por entonces eran las más modernas y poderosas máquinas aladas que surcaban los aires. 
Argentina tenía problemas con sus aviones de combate porque no estaban preparados para desplazarse hasta las islas Malvinas, atacar los objetivos en el mar y retornar a sus bases. No obstante --como recuerda el general FAP Aurelio Crovetto Yáñez-- "los pilotos argentinos se sobrepusieron a las circunstancias adversas e hicieron blanco en varios buques ingleses: cumplieron una excelente y admirable labor". 
Pese a que disponían de algunos aviones de guerra recién adquiridos, como los Super Etendard (subsónicos) equipados con misiles Exocet, y otras naves más antiguas, como los Mirage-3 (para ataque aire-aire), los Dagger (ataque aire-tierra) y los A-4 Skyhawk (aire-tierra), los argentinos necesitaban aviones de mayor autonomía de vuelo y capacidad para tareas en el mar. Y esas máquinas las tenía el Perú. 
ERAN LOS MEJORES DE LA FAP
Por entonces los Mirage M5-P eran los aviones de línea y los mejores de combate que tenía la FAP. Aunque habían llegado entre 1968 y 1969, dichas aeronaves contaban con no muchas horas de vuelo y, a decir del general Crovetto, que por entonces era jefe del Escuadrón 611 con el grado de mayor, estaban en óptimas condiciones de operatividad. Eran los aviones ideales para atacar objetivos marítimos. 
En efecto, las naves peruanas de fabricación francesa tenían una respetable autonomía de vuelo gracias a sus tanques de combustible. Poseían misiles teledirigidos AS-30, con un alcance de 15 kilómetros que estaban especialmente diseñados para atacar buques. Pero también eran de temer sus cañones, que disparaban balas, algunas con cabezas explosivas, de 20 milímetros. 
Cuando despegaron de La Joya (Arequipa), después de dejar su base de origen, Chiclayo, los 10 Mirage M5-P debieron elevarse por encima de los 33 mil pies en un vuelo silencioso, con los equipos de radio apagados, para evitar ser detectados por los radares bolivianos y, especialmente, por los chilenos que jugaban su partido a favor de la corona británica. Fue un vuelo por ruta de frontera a una velocidad promedio de 800 a 900 kilómetros por hora. 
"Nos preocupamos en planificar bien el vuelo. No temíamos tanto que nos detectara Bolivia, pues considerábamos que ellos no tenían capacidad para hacerlo. El problema era Chile y sus radares que, probablemente, tenían en Iquique y Antofagasta. Pasamos, sin embargo, sin contratiempos", recordó un piloto que prefirió el anonimato. 
Las aeronaves fueron conducidas por los pilotos FAP Ernesto Lanao, César Gallo, Augusto Mengoni, Pedro Ávila, Gonzalo Tueros, Pedro Seabra, Mario Núñez del Arco, Marco Carranza, Augusto Barrantes y Rubén Mimbela. La mayoría de estos oficiales está hoy en el retiro y unos tres o cuatro siguen en su institución con el grado de general. 
Previamente los Mirage peruanos habían sido maquillados y, entre otras modificaciones de forma, habían renunciado a la insignia, bandera y matrícula peruanas para, desde entonces, lucir los emblemas argentinos con sus colores característicos, celeste y blanco. Así volaron hacia Tandil, previa escala en Jujuy, en una travesía que duró cerca de tres horas. 
El escuadrón de M5-P fue acompañado por una nave madrina, un L-100 similar a los Hércules, en cuya bodega llevaba parte de los equipos de mantenimiento y varias decenas de técnicos y mecánicos de aviación que debían instruir a los argentinos en todo lo relacionado con el funcionamiento de las naves y la utilización del armamento. Los misiles, obuses, bombas, municiones y tanques de combustible, por cierto, viajaron posteriormente por otras vías. 
ALEGRÍA EN ARGENTINA 
En Tandil hubo algarabía total cuando el escuadrón de cazas aterrizó. Estaba allí para recibir a los pilotos peruanos el mayor Crovetto, que ya tenía varios días en Argentina trabajando en el Estado Mayor de la Guerra, junto con el coronel FAP Gonzalo Arenas y el mayor FAP Carlos Portillo. 
Los pocos pilotos argentinos de Dagger que se hallaban en la base (los otros estaban combatiendo) se estrecharon en sincero abrazo con sus colegas peruanos. "Algunos estuvieron al borde de las lágrimas. Imagínese que a usted le llevan ayuda militar cuando más la necesita y en momentos cruciales. No era para menos", recordó Crovetto, quien más tarde se encargaría de dar instrucción a sus colegas argentinos. 
Pero el Perú no solo se preocupó en enviar 10 aviones de combate a Argentina. El alto mando de la FAP también ordenó al Comando de Materiales entregar toda la logística necesaria para las operaciones de las naves e, incluso, equipos de defensa aérea. En aquella ocasión --recuerda un oficial-- le dimos alrededor de 30 misiles AS-30 aire-tierra, misiles antiaéreos y hasta compramos repuestos en Israel para aviones como si fueran para el Perú, pero terminaron en Argentina. 
Por otro lado, el apoyo peruano con tanques de combustible fue vital. No conozco la cantidad la cantidad, pero fueron muchos, los suficientes como para que los aviones argentinos los utilizaran para decolar del continente, enfilar hacia Las Malvinas, atacar posiciones enemigas y retornar a sus bases. Sin esos tanques era imposible realizar esos ataques. Fue clave en las operaciones de guerra contra los invasores. Asi entonces en plena guerra de las Malvinas la solidaridad latinoamericana se puso de manifiesto con la ayuda prestada por la República del Perú, al transferir a la Argentina diez aviones Mirage V P para contribuir a mantener la capacidad de combate frente a Inglaterra demostrando claramente de que lado estaban alineados los países latinoamericanos y sus colegas argentinos.
1982 EL SOLITARIO PERO DECIDIDO APOYO DEL PERU A ARGENTINA EN LA GUERRA DE LAS MALVINAS.
Video sobre un tema poco reconocido y comentado sobre la importante participación del Peru como único y solitario aliado de Argentina en la guerra sostenida contra Inglaterra, una de las 5 potencias mas grandes del mundo por la recuperación de las Islas Malvinas. Inglaterra apoyada por la potencia mas grande del mundo en ese entonces los Estados Unidos, que prefirio darle la espalda a América y apoyar a su tradicional aliado desde la segunda guerra mundial y asi con su inacción y falta de voluntad en honrrar al TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca) paralizo al resto de paises de America temerosos de las represalias económicas, a todos menos a uno: el Peru.
El TIAR es un tratado internacional suscrito por todos los países de America que los compromete asistir y solidarizarse económica y militarmente contra cualquier potencia extracontinental que agrediera a un pais miembro. EE.UU hizo caso omiso al tratado que precisamente promovió y el resto de America se contagiò de la inacción amedrentados por las posibles acostumbradas represalias manifestadas en embargos económicos y otros.
Esta historia narrada por los propios protagonistas, pilotos argentinos y peruanos que en la distancia del tiempo aun les cuesta controlar su emoción al rememorar los hechos.
Hechos como el que los pilotos peruanos al mando de sus Mirage para no ser detectados por los radares chilenos de Iquique y Antofagasta que espiaban al servicio de Inglaterra, debieron elevarse con sus naves por encima de los 33,000 pies de altura, con radios apagados. Hicieron escala en Jujuy y luego siguieron hasta en Tandil, donde fueron recibidos por el entonces Mayor General hoy Teniente General (r) FAP Aurelio Crovetto, que llevaba varios días trabajando allí junto al Coronel FAP Gonzalo Arenas y Mayor FAP Carlos Portillo, quienes debían instruir a sus colegas argentinos en el conocimiento de las naves.
El resto es historia conocida. Los Mirage con sus mortíferos Exocet enfrentaron a parte de los 100 (cien) navios enviados por el imperio inglés contra Argentina y hundieron así al destructor HMS “Sheffield”, a los portacontenedores HMS “Atlantic Conveyor” y HMS “Glamorgan” y dañaron gravemente al portaaviones HMS “Hermes” y al"Invencible" destructores tipo 42 “Glasgow” y “Exeter”. Otras naves destruidas con otro tipo de misiles fueron: destructor “Coventry”, fragatas “Antelope” y “Ardent” y los buques de desembarco “Sir Galahad” y “Sir Tristam”.
En general los ingleses jamas soñaron con encontrar tal resistencia y muchos conjeturan que de no haber contado con el apoyo del espionaje chileno que revelaba permanentemente las posiciones argentinas, no habria sido posible la victoria para el Imperio ingles que con esta informacion pudo ubicar bombardear y matar a cientos de valientes jovenes soldados argentinos. Inglaterra volvio a invadir las Islas Malvinas a las cuales llama Falklands, pero Argentina, Peru y toda América saben que las Malvinas no son del Imperio Ingles sino de América y en particular de Argentina.
https://www.youtube.com/watch?v=D_3UahPxlyA
AVIACIÓN PERUANA TUVO PARTICIPACIÓN DECISIVA EN ATAQUE A NAVES INGLESAS EN LAS MALVINAS
VICTOR ALVARADO
La participación de la aviación peruana en la guerra de las Malvinas, ha sido reconocida por Argentina como decisiva y determinante y aun cuando oficialmente se insiste en señalar que la ayuda consistió solo en proporcionarles 10 aviones Mirage de la clase V con sus dotaciones de misiles Exocet, extraoficialmente se conoce que el concurso peruano fue mayor e incluyó su concurso activo en la demoledora ofensiva aérea argentina contra la armada inglesa en los meses de mayo y junio de 1982, en que se desarrollaron los más fieros combates.
Meses después del acontecimiento bélico, las fuentes castrenses peruanas y argentinas mantuvieron en secreto los pormenores de la participación peruana, pero luego de la del ‘90 revelaron algunos importantes detalles, sin llegar a la parte referida al ingreso peruano en los combates. Pero como no hay secreto que se guarde 100 años, han sido expuestos a la luz pública algunas señales confirmatorias de que sí hubo involucramiento del Perú en la lid.
Una de estas evidencias, mantenida un tiempo en discreta reserva, que ahora se muestra a los visitantes de la Base Aérea de La Joya, de donde partieron los Mirage M5-P, es una placa recordatoria de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), que a la letra dice: “Guerra por las Malvinas. Ataque a Fragata tipo 21 en posición al NE de Puerto Argentino. Aviones: Mirage V. Unidad VI Brigada Aérea (a la que se integraron las naves peruanas). Fecha: 1° de mayo de 1982. LA FUERZA AÉREA ARGENTINA A LA BASE AÉREA MILITAR DE LA JOYA EN RECONOCIMIENTO”. Más claro no canta el gallo.
En espera de que se cumpla el dicho popular: “las cosas irán cayendo por su propio peso” para traducir que la verdad completa terminará por salir a flote, lo divulgado hasta la fecha es un indicador grandilocuente de la auténtica solidaridad en el combate que deben practicar pueblos hermanos, cuando uno de ellos confronte eventualidades en los que se juegue su soberanía o su destino como nación.
EL COMIENZO
Argentina, al comienzo de las acciones, evaluó que su aviación militar conformada por dotaciones de Super Etendard, antiguos Mirage 3, Dagger, no tenían mayor autonomía de vuelo ni capacidad para desplazarse hasta las islas, con excepción de su flota de A-4B Skayhawk, que era pequeña e insuficiente, y resolvió pedirle ayuda al Perú. El pedido estaba fundado en la entrañable amistad cultivada desde las batallas por la independencia americana, entre las dos fuerzas armadas y de manera particular por sus aviaciones respectivas.
El pedido fue hecho al presidente Fernando Belaunde Terry, quien ejercía su segundo gobierno, y éste con su primer ministro, Manuel Ulloa Elías, resolvieron darle curso inmediatamente y convocaron al comandante general de la FAP, Hernán Boluarte y le consultaron qué posibilidades había para proporcionarle naves equipadas a Argentina en forma inmediata.
Belaunde Terry tenía un poderoso ascendiente en las Fuerzas Armadas, a pesar de la ingrata experiencia de haber sido depuesto antes del término de su primer gobierno por el golpe de Estado del general Juan Velasco, porque en esa primera gestión fortaleció la capacidad disuasiva de la FAP y había adquirido 36 Mirage V franceses, los que terminaron por llegar al Perú en los años 1968 y 1969, en pleno gobierno velasquista. FBT, en su segunda gestión, estaba impulsando una nueva compra, esta vez de 26 aviones Mirage 2000.
El propio Boluarte narraría años después que la respuesta de la FAP fue positiva y manifestó que lo correcto sería entregar 10 de los 36 Mirage M5-P con sus equipos completos, y no más, porque el vecino del sur se encontraba en plena carrera armamentista y debíamos estar en guardia. El acuerdo fue sellado con la promesa de reponer los 10 Mirage V con la compra de los nuevos Mirage 2000.
A LAS MALVINAS
A mediados de abril, la Base Aérea de La Joya (Arequipa), cuyo jefe era el Mayor General FAP Gonzalo Luza, recibió los 10 Mirage M5-P procedentes del Grupo Aéreo N° 6 de Chiclayo, donde tenían su base de permanencia, para proceder cuanto antes a enviarlos a la zona de combate. Las naves peruanas fueron remozadas, sus colores peruanos fueron reemplazados por argentinos y aproximadamente en la cuarta semana de abril, a tres semanas de haberse producido la ocupación argentina de las islas Malvinas, partieron a su destino.
Eran los mejores aviones de combate de la FAP e ideales para atacar objetivos marítimos. Poseían misiles teledirigidos AS-30 con alcance de 15 kms y cañones de 20 mm. dotados de balas con cabezas explosivas, respetable autonomía de vuelo gracias a sus especiales tanques de combustible. Tienen una velocidad de 2,400 kms. por hora, dos veces la velocidad del sonido y podían ser equipados con misiles Exocet y en general con obuses y bombas de 500 kilos.
Los pilotos a cargo de las naves fueron: Ernesto Lanao, César Gallo, Augusto Mengoni, Pedro Ávila, Gonzalo Tueros, Pedro Seabra, Mario Núñez del Arco, Marco Carranza, Augusto Barrantes y Rubén Mimbela. La escuadrilla partió a su destino acompañado de una nave madrina, un L-100, similar al Hércules, pilotado por los mayores Dociteo Aliaga y Silva Aliaga, con una dotación de decenas de técnicos y mecánicos y toneladas de equipos de mantenimiento.
En otras naves, fueron despachados los misiles Exocet, obuses, bombas, municiones y tanques de combustibles para los Mirage V.
Para no ser detectados por los radares chilenos de Iquique y Antofagasta que espiaban al servicio de Inglaterra, las naves debieron elevarse por encima de los 33,000 pies de altura, con radios apagados. Hicieron escala en Jujuy y luego siguieron hasta en Tandil, donde fueron recibidos por el entonces mayor general (hoy teniente general (r) FAP Aurelio Crovetto, que llevaba varios días trabajando allí junto al coronel FAP Gonzalo Arenas y mayor FRAP Carlos Portillo, quienes debían instruir a sus colegas argentinos en el conocimiento de las naves.
El resto es historia conocida. Los Mirage con sus mortíferos Exocet hundieron al destructor HMS “Sheffield”, a los portacontenedores HMS “Atlantic Conveyor” y HMS “Glamorgan” y dañaron gravemente al portaaviones HMS “Hermes” y destructores tipo 42 “Glasgow” y “Exeter”. Otras naves destruidas con otro tipo de misiles fueron: destructor “Coventry”, fragatas “Antelope” y “Ardent” y los buques de desembarco “Sir Galahad” y “Sir Tristam”.
1982 PERÚ AYUDA A ARGENTINA
https://www.youtube.com/watch?v=L480GjYq2f8
Fuente:
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=711940185484604&set=a.324939714184655.87483.324939007518059&type=1
http://www.lagazeta.com.ar/malvinas_alas_peruanas.htm
https://luizcore.wordpress.com/2012/04/07/aviacion-peruana-tuvo-participacion-decisiva-en-ataque-a-naves-inglesas-en-las-malvinas/

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