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"Soy un hombre de armas, un soldado, scout. Paradójicamente, al único de mi especie que admiro, empuñó solamente la palabra, su técnica fue la humildad, su táctica la paciencia y la estrategia que le dio su mayor victoria fue dejarse clavar en una cruz por aquellos que amaba".

Desde La Trinchera Del Buen Combate en Argentina. Un Abrazo en Dios y La Patria.

17 de junio de 2019

MARTÍN MIGUEL JUAN DE LA MATA DE GÜEMES MONTERO GOYECHEA Y LA CORTE - "HÉROE NACIONAL". DÍA DE LA LIBERTAD LATINOAMERICANA EN LA REPÚBLICA ARGENTINA, 17 de Junio. Incluye Videos Canal Encuentro.

MARTÍN MIGUEL JUAN DE LA MATA DE GÜEMES MONTERO GOYECHEA Y LA CORTE
🇦🇷🇦🇷Martín Miguel Juan de la Mata de Güemes Montero Goyechea y la Corte (8 de febrero de 1785,ciudad de Salta - 17 de junio de 1821, Cañada de la Horqueta, provincia de Salta).
"La Muerte de Güemes" Oleo soobre tela de Antonio Alice - 1910 - se encuentra en el recinto de sesiones del Palacio de la Legislatura de Salta.
DÍA NACIONAL DE LA LIBERTAD LATINOAMERICANA
DESDE 1999, LA REPÚBLICA ARGENTINA ESTABLECIÓ EL DÍA NACIONAL DE LA LIBERTAD LATINOAMERICANA POR VIRTUD DE LA LEY 25.173, EN CONMEMORACIÓN DEL FALLECIMIENTO DEL GENERAL MARTÍN MIGUEL DE GÜEMES, QUIEN FUERA DEFENSOR DE LA FRONTERA NORTE CONTRA LA INVASIÓN REALISTA, LO QUE PERMITIÓ AL GENERAL JOSÉ DE SAN MARTÍN ENCARAR SUS CAMPAÑAS DE CHILE Y PERÚ.
Fue un militar argentino que cumplió una destacada actuación en la guerra de la independencia y en las guerras civiles argentinas
"Toma del Justina" Oleo sobre tela de Juan Francisco Cancio lazo - Salta 2007 - Se encuentra en el Museo Tematico de la Gesta Guemesiana desarrollado por los Gauchos del Fortín JUAN CARLOS DÁVALOS de la localidad de SAN LORENZO
El 17 de junio se conmemora el Día Nacional de la Libertad Latinoamericana en homenaje al Héroe Nacional Don Martín Miguel de Güemes , general salteño que, con su gesta, defendió la integridad territorial del ex Virreinato del Río de La Plata y estuvo al servicio de los ideales de Mayo.
Además, Don Martín Miguel de Güemes trascendió con su actuación militar las actuales fronteras del país, defendió a todas las provincias argentinas impidiendo su desunión y actuó en comunión de ideales con otros héroes.
Foto: Martín Miguel de Güemes
Durante seis años ejerció la gobernación de la provincia de Salta y con muy escasos recursos libró una casi constante guerra defensiva, conocida como Guerra Gaucha, que mantuvo al resto del territorio argentino libre de invasiones realistas.
"Gral. Martín Miguel de Güemes" Oleo de Aristene Papi - Colección privada de la Sra. Hortencia Arroyo.
Martín Miguel de Güemes
Martín Miguel de Güemes 1.jpg

Escudo de la Provincia de Salta.svg
1er. Gobernador de la Provincia de Salta
1815-1821
PredecesorMiguel Francisco Aráoz
SucesorJosé Francisco Ignacio de Gorriti

Información personal
Nacimiento
Fallecimiento
1821 (36 años)

NacionalidadArgentina y española
Creencias religiosasCatólico
Partido políticoEjército patriota
Familia
CónyugeCarmen Puch de Güemes
Hijos
Información profesional
OcupaciónMilitar y político
Rango
"Gral. Martín Miguel de Güemes" - Güemes herido cabalga hacia su campamento" Oleo sobre tela de Juan A. Boero.
PRIMERA CAMPAÑA AL ALTO PERÚ
Después de la Revolución de Mayo de 1810 la Primera Junta envió la Primera expedición auxiliadora al Alto Perú. Martín Miguel de Güemes, como integrante del Ejército del Norte, fue puesto al mando de un escuadrón gaucho en la Quebrada de Humahuaca (Jujuy) y en los valles de Tarija y Lípez, impidiendo la comunicación entre los contrarrevolucionarios y los realistas altoperuanos
Busto del general Güemes, en Gendarmería Nacional, Rosario, del escultor Erminio Blotta.
En la batalla de Suipacha, librada el 7 de noviembre de 1810 y que fue el único triunfo de las armas patriotas durante esta primera expedición, la participación del capitán Güemes fue decisiva.
(Cabalgata Histórica, Salta, Argentina).
Permaneció en la zona de la Quebrada hasta después de la derrota de los ejércitos de las provincias "de abajo" en la Batalla de Huaqui, el 19 de junio de 1811 y prestó su ayuda a los derrotados que huían; allí comenzó su famosa guerra de recursos, con la que posiblemente retrasó el avance de partidas realistas antes de la llegada del ejército principal, que mandaba el general Pío Tristán
Este Monumento que honra al general Martín Miguel de Güemes se encuentra ubicado al pie del Cerro San Bernardo en Salta.
Con su colaboración, el general Juan Martín de Pueyrredón logró atravesar la selva oranense y salvar los caudales de la Ceca de Potosí, que estaba en poder de los realistas.
(Cabalgata Histórica, Salta, Argentina. Foto: Santiago Lofeudo).
Güemes, siguiendo órdenes de Eustoquio Díaz Vélez, el 18 de enero de 1812 recuperó Tarija para los patriotas. La ciudad había caído en poder de los partidarios del virrey del Perú José Fernando de Abascal.
MARTÍN MIGUEL JUAN DE LA MATA DE GÜEMES MONTERO GOYECHEA Y LA CORTE
Díaz Vélez le mandó reintegrarse al ejército -lo cual realizó- llevándose con él 300 hombres, 500 fusiles y dos cañones. 
Escudo de armas la familia Güemes.
Los revolucionarios fueron obligados a retirarse a San Salvador de Jujuy debido al avance de las tropas realistas numéricamente superiores que comandaba José Manuel de Goyeneche.
Gauchos de Guemes
Cuando el general Manuel Belgrano asumió el mando del Ejército del Norte e inició la Segunda expedición auxiliadora al Alto Perú ordenó su traslado por indisciplina, causada por un discusión sobre mujeres entre oficiales bajo su mando. Permaneció en Buenos Aires, agregado al Estado Mayor General.
(Homenaje a Güemes, Salta, Argentina)
INICIO DE LA GUERRA GAUCHA
Al conocerse en Buenos Aires el desastre patriota de la batalla de Ayohuma, Güemes fue ascendido a teniente coronel y enviado al norte, como jefe de las fuerzas de caballería de José de San Martín, nuevo comandante del Ejército del Norte.
MARTÍN MIGUEL JUAN DE LA MATA DE GÜEMES MONTERO GOYECHEA Y LA CORTE
En esta Tercera expedición auxiliadora al Alto Perú se hizo cargo de la vanguardia del ejército reemplazando en ese puesto a Manuel Dorrego, otro oficial brillante que había sido desterrado por problemas de disciplina.
(Homenaje a Güemes, Salta, Argentina. Foto: Dante Apaza)
Se presentó en Salta como el protector de los pobres y el más decidido partidario de la revolución. Pero aun así, no logró nuevos aportes de recursos de parte de los sectores adinerados. Contó con su hermana María Magdalena "Macacha" Güemes como una de sus principales colaboradores.
Macacha Güemes
Información personal
Nombre de nacimientoMaría Magdalena Dámasa Güemes de Tejada
Nacimiento11 de diciembre de 1787
Bandera de España SaltaVirreinato del Río de la PlataImperio Español
Fallecimiento7 de junio de 1866 (79 años)
Bandera de Argentina SaltaArgentina
Partido políticoPatria Vieja
Partido Federal
Familia
Padres
  • Gabriel de Güemes Montero
  • Magdalena Goyechea
CónyugeRomán Tejada
FamiliaresMartín Miguel de Güemes(hermano)
"El Héroe Gaucho" oleo sobre tela del pintor Roberto Vázquez

 Salta.
San Martín le encomendó el mando de la avanzada del río Pasaje (o río Juramento, porque en sus márgenes el general Belgrano había hecho jurar obediencia al gobierno de Buenos Aires, la Asamblea del Año XIII, y a la Bandera Nacional). 
(Foto: Los Infernales, Salta, Argentina)
Poco después, asumía también el mando de las partidas que operaban en el Valle de Lerma en el que está situada la ciudad de Salta. De este modo iniciaba la Guerra Gaucha, ayudado por otros caudillejos, comoLuis Burela, Saravia, José Ignacio Gorriti o Pablo Latorre
"Carga de Güemes y sus Infernales" Oleo sobre tela de Juan A. Boero. Se encuentra en la Agrupación Tradicionalista Gauchos de Guemes.
Ésta fue una larga serie de enfrentamientos casi diarios, apenas cortos tiroteos seguidos de retiradas. En esas condiciones, unas fuerzas poco disciplinadas y mal equipadas pero apoyadas por la población podían hacer mucho daño a un ejército regular de invasión.
(Los Infernales, Salta, Argentina. Foto: Santiago Lofeudo).
Con sus tropas formadas por gauchos del campo, rechazó el avance del general Joaquín de la Pezuela y posibilitó el inicio de un nuevo avance hacia el Alto Perú. Bajo el mando del general José Rondeau tuvo un papel destacado en la victoria de batalla de Puesto del Marqués
Salta rinde tributo a Güemes
Pero, indignado por el desprecio que mostraba éste por sus fuerzas y por la indisciplina del ejército, se retiró del frente hacia Jujuy. Daba por descontada la derrota del Ejército del Norte en esas condiciones y, en ese caso, necesitaría a sus hombres. 
"Muerte del Gral. Martín Miguel de Güemes" Oleo sobre tela de Aristene Papi.
Al pasar por Jujuy se adueñó del armamento de reserva del ejército; al enterarse, Rondeau -que era también el Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata- lo declaró traidor.
(Cabalgata Histórica, Salta, Argentina. Foto: Santiago Lofeudo).
GOBERNADOR DE SALTA
La vuelta de Güemes a Salta se debía, además de motivaciones militares, también a razones políticas, que se sumaban a sus propias aspiraciones al poder, ya que deseaba desplazar al partido conservador del gobierno salteño.
Gaucho del Regimiento de Infernales 1815
La noticia de la caída del Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata Carlos María de Alvear le quitó autoridad al gobernador intendente Hilarión de la Quintana
General Martín de Guemes
Por otra parte, Quintana no estaba en Salta, sino que había acompañado a Rondeau -que había sido nombrado Director Supremo, aunque reemplazado interinamente por un sustituto- en su avance hacia el Alto Perú.
"El Héroe Gaucho" María C. Agüero - Se encuentra en el Centro Cultural de l Municipalidad de Tartagal
Cuando llegó a Salta, el pueblo salió a la calle y pidió al cabildo el nombramiento de un gobernador, sin participación del Directorio. Además de ser el único candidato a la vista, Güemes tenía a su favor la presencia de su hermano, el doctor Juan Manuel Güemes, como uno de los miembros del cabildo para ese año. 
La muerte de Guemes
Éste eligió a Martín Miguel de Güemes con el título de Gobernador Intendente de Salta, jurisdicción integrada entonces por las ciudades de Salta, Jujuy, Tarija, San Ramón de la Nueva Orán y varios distritos de campaña. 
"Gral. Martín Miguel de Güemes" de Francisco Hoyos - 1885
Era la primera vez que las autoridades de Salta eran elegidas por los propios salteños desde 1810 lo que significó la autonomía de Salta en franca desobediencia a la autoridad del Directorio.
Gauchos en un desfile en la provincia de Salta blandiendo lanzas de cañas tacuara, las típicas lanzas de los gauchos durante la Guerra de la Independencia Argentina, en el sur las cañas para las lanzas o "chuzas" eran de coligües. Nótese que están cubiertos por los livianos aunque abrigados ponchos salteños.
Pero el Cabildo de Jujuy no lo reconoció como gobernador. Frente a esta negativa y aduciendo la amenaza de un ataque realista sobre la ciudad, avanzó con sus tropas hasta Jujuy, con lo que presionó a sus habitantes y de esta forma logró hacer que el cabildo lo aceptara. 
"Boceto de la Muerte de Güemes" Oleo sobre tela de Antonio Alice - 1910 - fotografía cedida por Federico Lanusse
De todos modos, el teniente de gobernador local, Mariano de Gordaliza no podía ser considerado un subordinado complaciente de Güemes. Dos semanas después de asumir el gobierno, Güemes contrajo matrimonio con Carmen Puch, miembro de una acaudalada familia con intereses enosario de la Frontera.
(Homenaje a Güemes, Salta, Argentina. Foto: Santiago Lofeudo).
Poco después de su llegada al poder y de saber la reacción negativa de Rondeau, llegó a Tucumán una fuerza desde Buenos Aires que iba en apoyo del Ejército del Norte, al mando de Domingo French
"Gral. Martín Miguel de Güemes" Oleo sobre tela de Pablo Ducrós Hicken - Se encuentra en Gendarmería Nacional regional Salta.
Pero como éste tenía instrucciones de derrocar a Güemes al pasar por Salta, le negó el paso hasta que lo hubo reconocido como gobernador.
"Martín Miguel de Güemes" dibujo de T. DiTarantto - Postal y Estampilla conmemorativa del año 1942.
Pero ya era tarde: cuando llegaron a Humahuaca, se enteraron de la derrota de las fuerzas patriotas comandadas por Rondeau en la Batalla de Sipe Sipe, el 29 de noviembre de 1815. Este nuevo triunfo de los realistas significó la pérdida definitiva del Alto Perú debido a las ambiciones personales de Rondeau y de Güemes.
Sable del General Martín de Guemes
Rondeau, enfurecido con Güemes por la revolución en Salta y por haberle impedido llegar refuerzos, retrocedió a Jujuy. Con apoyo del teniente de gobernador Gordaliza, se trasladó hasta Salta y ocupó la ciudad. 
Agonía de Güemes, de F. Fortuny, en (Filiberto de Oliveira Cezar:
“Güemes y sus Gauchos. Escenas de la Independencia Argentina”)
Pero en seguida se vio rodeado por las guerrillas gauchas y tuvo que capitular, firmando con Güemes un Tratado en Cerrillos, reconociéndolo como gobernador y encargándole la defensa de la frontera. 
Los Gauchos de Guemes Salta
Poco después, Rondeau era reemplazado por Belgrano en el Ejército del Norte, y por Pueyrredón en el Directorio. Pero no habría más expediciones al Alto Perú.
Entonces las milicias gauchas al mando del salteño pasaron a desempeñarse como ejército en operaciones continuas.
General Martín de Guemes
LAS INVASIONES REALISTAS
Güemes y sus gauchos detuvieron otras seis poderosas invasiones al mando de destacados jefes españoles. La primera fue la del experimentado mariscal José de la Serna e Hinojosa, el cual, al mando de 5.500 veteranos de guerra, partió de Lima asegurando que con ellos recuperaría Buenos Aires para España
"Güemes rehúsa los honores ofrecidos por España" Dibujo de Autor anónimo - ilustración postal conmemorativa.
Después de derrotar y ejecutar a los coroneles Manuel Ascensio Padilla e Ignacio Warnes, ocupó Tarija, Jujuy y Salta y los pueblos de Cerrillos y Rosario de Lerma.
Pero Güemes lo dejó incomunicado con sus bases ocupando Humahuaca, venció a uno de sus regimientos en San Pedrito y dejó sin víveres la capital de la provincia. De la Serna tuvo que retirarse, hostigado todo el tiempo por las partidas gauchas.
Gauchos de Güemes.
Meses después, el general Pedro de Olañeta, enemigo acérrimo del salteño, volvió al ataque y capturó al más importante de los segundos de Güemes, el general Juan José Feliciano Alejo Fernández Campero, popularmente conocido como el Marqués de Yavi, jefe de la defensa de la Puna. Pero no pudo pasar más allá de Jujuy.
General Martín de Guemes
Toda la población participaba en la lucha: los hombres actuando como guerreros, mientras que las mujeres, los niños y los ancianos lo hacían como espías o mensajeros. Las emboscadas se repetían en las avanzadas de las fuerzas de ataque, pero más aún en la retaguardia y en las vías de aprovisionamiento. 
El 17 de junio de 1821, tras diez días de agonía, muere el General Martín Miguel de Güemes en la quebrada de la Horqueta, Provincia de Salta. 2016
Cuando los realistas se acercaban a un pueblo o a una hacienda, los habitantes huían con todos los víveres, el ganado, cualquier cosa que pudiese ser útil al enemigo. 
"Gral. Martín Miguel de Güemes" oleo sobre tela de Manuel F. Iglesias.
Esta clase de lucha arruinó la economía salteña, pero nadie se quejaba, al menos en las clases populares. Jamás obtuvo apoyo económico del gobierno del Directorio y la ayuda que le prestó el Ejército del Norte fue muy limitada, por lo cual, decidiría legalizar monedas privadas locales circulantes desde 1817 que se extendían por todo el noroeste argentino
"Güemes Joven" oleo sobre tela de Juan F. Cancio Lazo - colección privada Jorge Virgilio Nuñez.
El área patriota del noroeste incluía los territorios de Atacama (desde hacía un año), Tarija desde el 15 de abril de 1817, luego de la derrota realista en labatalla de La Tablada de Tolomosa, siendo el comandante independentista Gregorio Aráoz de Lamadrid, apoyado por las fuerzas gauchas locales comandadas por Francisco Pérez de Uriondo, Eustaquio Méndez y José María Avilés, y desde el 11 de junio de este último año, también al territorio de Chichas
"Güemes y sus milicias gauchas" carbonilla realizada por Jorge Klix Cornejo.
Aunque poco después sufrirían una nueva invasión realista desde el norte en 1818, dirigida por Olañeta y Valdés, y otra más en 1819, mandada por Olañeta.
(Homenaje a Güemes, Salta, Argentina. Foto: Santiago Lofeudo).
La más importante fue la que mandó el segundo de De la Serna, general Juan Ramírez Orozco que en junio de 1820 avanzó con 6.500 hombres. En todas éstas obligó a su enemigo a retroceder después de haber tomado Salta y Jujuy.
"Güemes Cadete" Tinta de Jorge Klix Cornejo
Si bien la estructura militar de entonces no contemplaba un Estado Mayor, en la práctica Güemes contaba con cuadros superiores organizados, entre los que se encontraban Fernández Campero, el coronel Pérez de Uriondo, responsable militar de Tarija, el coronel Manuel Arias, a cargo de Orán, y el coronel José María Pérez de Urdininea, proveniente de las filas del Ejército del Norte, en Humahuaca. 
"El Gral. Güemes y sus Gauchos " Oleo sobre tela Lorenzo Gigli - 1943 1946 - se encuentra en el Museo de la Ciudad de Salta - Casa Hernández.
En el valle de Jujuy estuvieron los coroneles Domingo Arenas en Perico y el teniente coronel Eustaquio Medina, a cargo del río Negro. Más movilidad tenían otros jefes, como José Ignacio Gorriti,Pablo Latorre o José Antonio Rojas. El frente de combate a su cargo tenía una extensión de más de setecientos kilómetros, desde Volcán hasta más allá de San Ramón de la Nueva Orán, y se conoció como Línea del Pasaje.
El papel de Güemes en el conjunto era el de organizar la estrategia general y financiarla. Pero tenía un detalle curioso: sus hombres se hubieran hecho matar por él, pero él mismo nunca entraba en combate.
"Gral. Martín Miguel de Güemes" Oleo sobre tela de Montellano T. - Colección Matassi.
En realidad nunca se lo reprocharon ni le exigieron que los acompañara. Por esta causa es que sus enemigos y los historiadores del siglo XIX lo acusaran de cobarde, no siéndolo, ya que era hemofílico. Cualquier herida le hubiera causado la muerte, de hecho, una herida sin importancia lo haría perecer desangrado.
"Retrato del Grl. Güemes" carbonilla realizada por Eduardo Schiaffino en 1902 - retrato de medio cuerpo, que se encuentra en el Museo de Bellas Artes de la Provincia de Salta, es la imagen oficial de Güemes certificada por el Instituto Güemesiano de Salta.

Dibujo de Güemes con uniforme de húsar, de F. Fortuny
BIOGRAFIA SINTETICA DEL GRAL. MARTIN MGUEL DE GUEMES (1785-1821) - Luis Oscar COLMENARES

El 8 de febrero de 1785 nace en la ciudad de Salta Martín Miguel Juan de Mata Güemes. Son sus padres el hidalgo español don Gabriel de Güemes Montero tesorero ministro principal de Real Hacienda en la Intendencia de Salta del Tucumán y doña María Magdalena de Goyechea y la Corte, descendiente de Francisco de Argañaraz y Murgía, fundador de Jujuy.

Hasta 1798 alterna sus días entre la ciudad, donde cursa los estudios primarios y las estancias de su madre “El Bordo” y el “El Paraíso”, situadas a 50 km. de Salta, donde aprende y practica las tareas propias del campesino.

El 13 de febrero de 1799 se incorpora como cadete a una compañía destinada en Salta del 3º Batallón del Regimiento Fijo de Infantería de Buenos Aires. Hasta 1805 también auxilia a su padre en la Tesorería de la Real Hacienda y es alumno del doctor Manuel Antonio Castro, fundador más tarde de la Academia de Jurisprudencia de Bs. As.

A fines de 1805 es trasladado a Bs.As., actuando contra los invasores ingleses. El 9 de abril de 1807 el Jefe del Regimiento Fijo le encomienda “por ser sujeto de honor, actividad y de irreprensible conducta”, que al frente de ocho hombres evite el contrabando que se efectuaba en el Río de la Plata entre Bs. As. y Montevideo, con motivo de la ocupación de esta última ciudad por los ingleses.

El 13 de enero de 1809, estando ya en Salta, es ascendido a subteniente por su intervención en 1807, defendiendo la capital del Virreinato.

En 1810 es ascendido a capitán por su eficaz actuación en la Quebrada de Humahuaca, evitando la comunicación de los realistas del Alto Perú con los de Córdoba. Y el 7 de noviembre del mismo año tiene una participación directa y decisiva en el triunfo de Suipacha.

En 1811 auxilia a Juan Martín de Pueyrredón a trasladar por el Baritú y por Orán los caudales de la Ceca de Potosí, a efectos de que no caigan en manos de los realistas triunfantes en la Batalla de Huaqui.

En 1812 Belgrano lo envía a Santiago del Estero primero, y a Bs. As., después, razón por la que no participa en las victorias de Salta y Tucumán ni en las derrotas de Vilcapujio y Ayohuma.

En 1814 llega a Tucumán con San Martín, quien le encomienda el mando de la avanzada del Río Pasaje al frente de milicias salteñas campesinas, con las cuales comienza la guerra de guerrillas o guerra gaucha. Tras su primer triunfo es ascendido a teniente coronel de ejército a pedido de San Martín.

El 14 de abril de 1815, siendo ya coronel, derrota con sus milicias a una avanzada de Pezuela en la Quebrada de Humahuaca, en el “Puesto del Marqués.”

El 6 de mayo de 1815 es elegido por el Cabildo de Salta gobernador de la provincia, que desde 1814 la integran solamente las ciudades de Salta, Jujuy, Tarija, Orán y sus respectivos distritos de campaña. Jujuy lo reconoce recién en setiembre

El 22 de marzo de 1816 firma el Pacto de los Cerrillos con el Jefe del Ejército Auxiliar del Alto Perú general José Rondeau, quien después de ser derrotado en Sipe Sipe, había invadido Salta, disconforme con Güemes. Rondeau se retira de Salta con su ejército, rectificándose de lo que dijo e hizo contra Güemes.

El 10 de julio de 1815 contrae enlace con dona Carmen Puch, salteña, de 18 años. Tuvieron tres hijos: Martín, Luis e Ignacio.

El 15 de junio de 1816 el Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón encomienda a Güemes la defensa de las provincias y la seguridad del Ejército Auxiliar del Alto Perú, enviado a Tucumán para su reorganización. A partir de este momento las milicias gauchas dejan de cumplir un rol auxiliar y pasan a desempeñar la labor de un ejército en operaciones continuas. Aunque en agosto de 1816, Manual Belgrano es designado Jefe del Ejército Auxiliar radicado en Tucumán, quedando teóricamente Güemes con sus milicias como jefe de la vanguardia, el ejército de Belgrano nunca sale de Tucumán hasta febrero de 1819. Y en esta oportunidad, el Directorio dispone que marche hacia el sur para intervenir en la lucha contra los caudillos del litoral.

En 1817 Güemes vence al mariscal José de la Serna, quien invade con 5.500 hombres, afirmando que llegaría a Bs. As. Pueyrredón lo asciende a coronel mayor. A fines de este mismo año rechaza al jefe de la vanguardia española general Pedro Antonio Olañeta. En 1819 contiene en Jujuy al general José Canterac; y en junio de 1820 vence a los 6.500 hombres que comanda el general Juan Ramírez Orozco. Con esta última invasión finalizan las intenciones de los españoles de llegar a Bs.As. para recrear el Virreinato del Río de la Plata. (Al no recibir dinero ni auxilios suficientes para los gastos de la guerra, Güemes impuso a los salto-jujeños contribuciones obligatorias, motivando el disgusto de los pudientes. También prohibió el comercio con el Alto Perú, dado que éste beneficiaba a las fuerzas invasoras, convirtiéndose los comerciantes y hacendados en enemigos del prócer).

El 8 de junio de 1820 San Martín lo designa General en Jefe del Ejército de Observación, encomendándole la misión de auxiliarlo en la liberación del Perú.

Hasta el 27 de enero de 1821 –día en que delega el mando de gobernador- se dedica a organizar la Expedición destinada a libertar el Alto Perú y auxiliar a San Martín. Las provincias argentinas lo reconocen como jefe del Ejército de Observación pero no envían la ayuda que les solicita en dinero, caballos, vacunos, vestuarios, alimento y útiles de guerra.

Desde febrero hasta junio de 1821, se encuentra rodeado de enemigos: el gobernador de Tucumán impide que Santiago del Estero lo ayude y se niega a remitirle las armas y municiones que dejó el Ejército Auxiliar; el Cabildo de Salta lo depone acusándolo de tirano, a lo cual se adhiere el Cabildo de Jujuy; y el general español Olañeta aprovecha la situación para apoyar a los enemigos internos del prócer.

El 31 de mayo de 1821 recupera el poder pero el 7 de junio una división española, guiada por los opositores internos, pone sitio a Salta, siendo Güemes mortalmente herido cuando consigue superar el cerco.

Muere en la Cañada de la Horqueta rodeado de sus gauchos el 17 de junio de 1821, previa orden dada al coronel Jorge Enrique Vidt de que ponga sitio a la ciudad de Salta hasta la expulsión de los españoles.
SUS RESTOS DESCANSAN EN EL “PANTEÓN DE LOS GLORIAS DEL NORTE DE LA REPÚBLICA”, SITUADO EN LA CATEDRAL BASÍLICA DE SALTA.
"Güemes recibe de manos de oficiales españoles una oferta para deponer las armas" Dibujo de Autor anónimo - ilustración postal conmemorativa.
EL ÚLTIMO AÑO DE GÜEMES
Güemes había conversado con San Martín sobre las ideas de atacar Perú desde Chile. Pero San Martín necesitaba tener las espaldas cubiertas, con fuerzas activas en la frontera norte de Salta, para mantener ocupados los ejércitos realistas muy lejos de Lima. 
Desfile gaucho en homenaje a Güemes
La persona más indicada para dirigir esas operaciones era Güemes, y San Martín lo nombró General en Jefe del Ejército de Observación. El salteño estaba continuamente informado sobre los movimientos de San Martín en la campaña del Pacífico, y cuando éste desembarcó en la costa peruana, decidió avanzar hacia el Alto Perú.
17 de Junio de 2016 - Salta - Argentina
Pero ya no podía contar con el Ejército del Norte, del que sólo quedaba una pequeña división al mando del coronel Alejandro Heredia (que estaba a órdenes de Güemes), y algunas armas en Tucumán. Pero éstas estaban en poder del gobernador Bernabé Aráoz, que las estaba usando para tratar de volver a la provincia de Santiago del Estero a la obediencia a su gobierno.
Salta homenajeó a su héroe gaucho nacional Martín Miguel de Güemes - 194° aniversario de su muerte, el 17 de junio de 1821. - 08 de Junio de 2016
A principios de 1821, el gobernador de Santiago del Estero, Juan Felipe Ibarra, pidió auxilio a Güemes, y éste invadió Tucumán, más para apoderarse de las armas que necesitaba que por solidaridad.
"Güemes héroe de Salta" dibujo en tinta de Pascual Güida - Ilustración del libro homónimo
La expedición salteña se componía de 2.000 hombres provenientes de Salta, San Carlos y Rosario de la Frontera, saliendo rumbo a Tucumán en febrero; por la amenaza realista, las milicias de Jujuy no participaron en la acción.
"Entrega del Bastón de Mando a la Virgen de La Merced" Batalla de Tucumán. Oleo sobre tela que se encuentra en el Museo Etnográfico e Histórico Udaondo.
Pero el ejército salteño y santiagueño, al mando de Heredia (tucumano) e Ibarra, fue derrotado por el tucumano al mando de Manuel Arias (salteño) y Abraham González en labatalla de Rincón de Marlopa (3 de abril). 
Dibujo del rostro del héroe gaucho realizado por Jorge Klix Cornejo
Otra columna salteña tuvo éxito en expulsar a los partidarios de Aráoz de Catamarca, aunque el tucumano la recuperaría poco después su República de Tucumán desaparecería definitivamente en agosto.
Monumento al general Güemes en Salta
El cabildo de Salta, formado por las clases altas de la ciudad, cansadas de pagar las contribuciones forzosas que exigía Güemes, aprovechando la ausencia del caudillo, lo acusó de “tirano” y lo declaró depuesto. 
Monumento al general Güemes en Salta
Muchos de sus miembros se habían puesto de acuerdo con el general español Olañeta para entregarle la ciudad. Güemes regresó sin prisa, ocupó pacíficamente la ciudad, y perdonó a los revolucionarios. Ésa fue la llamada "Revolución del Comercio"; aunque fracasada, dio inicio a un partido de oposición, conocido como "Patria Nueva", en oposición a la "Patria Vieja", es decir, al partido de Güemes.
Esposa de Martín Miguel de Güemes. Nació en Salta el 21 de febrero de 1797 y era hija de Domingo Puch y Dorotea Velarde.
Pero no todo había terminado: Olañeta ya estaba en camino, y mandó al coronel “Barbarucho” Valdez por un camino desierto de la Puna, acompañado por miembros de la familia realista Archondo. El coronel Valdez era un español nativo de Valencia, radicado desde hacía décadas en la región y con experiencia en arriar y robar ganado, oficios que le permitieron conocer múltiples senderos poco transitados.
La muerte de Güemes por Antonio Alice, 1910)
El 6 de junio, Valdez ocupó la ciudad de Salta, y al salir a combatirlo, Güemes fue herido por una bala. Siguió a caballo hasta una hacienda a dos leguas de la ciudad. Pero su herida —como cualquier herida profunda de un hemofílico— nunca cicatrizó.
Iglesia de Santa Rosa de Lima (Gral Guemes)

En Salta - República Argentina
Murió diez días después, el 17 de junio de 1821, a los 36 años de edad. En el momento de su muerte, en la Cañada de la Horqueta, cerca de la ciudad de Salta, yacía a la intemperie, en un catre improvisado por el Capitán de Gauchos Mateo Ríos, luego su cadáver fue inhumado en la Capilla del Chamical. Martín Miguel de Güemes fue el único general argentino caído en acción de guerra exterior.
Margarita del Carmen Puch de Güemes. Esposa de Martín Miguel de Güemes. Nació en Salta el 21 de febrero de 1797 y era hija de Domingo Puch y Dorotea Velarde.


Desde que supo de la muerte de su esposo, Carmen Puch se encerró en su habitación, y se cree que se dejó morir de hambre.
17 de Junio de 2016 - Salta - Argentina
LA GLORIA PÓSTUMA
Apenas unas semanas después de su muerte, sus hombres obligaron al ejército español a evacuar Salta; la guerra gaucha seguía en pie. Fue la última invasión realista al norte argentino, con lo que Güemes —aunque no llegó a verlo— finalmente venció a sus enemigos.
Monumento al General Güemes en la Plaza Chile, Buenos Aires.
Estratégicamente, la actuación de Güemes en la guerra de la Independencia argentina fue crucial: sin su desesperada resistencia, no hubiera sido posible defender el norte del país después de tres derrotas, ni hubieran sido posibles las campañas de San Martín. Bajo su mando, las ciudades de Salta y Jujuy y su campaña defendieron al resto de la Argentina sin ayuda exterior.
Salta, Casa Gral Guemes
Sin embargo, en Buenos Aires no era visto así: la noticia de su muerte fue publicada bajo el título "Ya tenemos un cacique menos"; el artículo que lo anunciaba demostraba más alivio por la muerte de un enemigo ideológico que pesar por la pérdida de la ciudad de Salta en manos realistas.
“- ¡Escápate Martín, por la puerta falsa! –le dijo su hermana Macacha, siempre cautelosa e imaginativa. “- ¿Y la escolta?” le observó Güemes afectado en su honestidad y lealtad hacia sus gauchos. “- ¡No, no puedo yo huir abandonando la escolta; sería una cobardía!”. Y arrojándose sobre el caballo inició una rápida carrera alcanzado por su custodia. Según la historiografía era ya como la medianoche; noche tenebrosa y fría de aquel aciago 7 de junio de 1821.
Durante la mayor parte del siglo XIX, tanto en Salta como en el resto de la Argentina, la figura de Güemes fue interpretada solamente como la de un caudillo que había soliviantado a las masas campesinas contra las clases altas de la sociedad, un "pecado" que el patriotismo demostrado a lo largo de su carrera militar no alcanzaba a compensar. 
Gral. Martín Güemes
Sólo a principios del siglo XX, esa imagen comenzó a cambiar a través de su más conocido biógrafo: Bernardo Frías7 presentó la vida de un jefe militar y político patriótico y desinteresado, capaz de movilizar a la masas en contra del enemigo; aunque no intentó librarse de la visión elitista de la sociedad, ya que mostraba poco aprecio por sus gauchos. Sólo a partir de ese momento, Güemes comenzó a aparecer como el esforzado y heroico jefe de la frontera norte, héroe absoluto de la provincia de Salta.
Calle Gral. Martín Güemes en la localidad bonaerense de Vicente López, en el partido homónimo.
Su gesta militar fue recordada por el escritor Leopoldo Lugones como la Guerra Gaucha, nombre con que se la conoce desde entonces. Una de sus biografías más extensas es la de Atilio Cornejo, que sigue la línea tradicional, así como la monumental obra "Güemes documentado", de su descendiente Luis Güemes, en 13 tomos.
General Martín Miguel de Güemes y sus Infernales
En el último tercio del siglo XX, comenzó también a verse a Güemes como un protector de los pobres de su provincia, coincidiendo con estudios similares respecto de los caudillos federales.
"Retrato del Grl. Güemes" técnica mixta realizada por el artista cubano Juan Cancio Lazo - se encuentra en el Museo de Bellas Artes. 
Solamente a principios del siglo XXI comenzaron a ser estudiadas en profundidad las características políticas de su gobierno, la estructura de lealtades en que se apoyaba y las razones de sus enemigos internos.
Fallecimiento de Martín M1guel de Güemes
En su honor la sala de comisiones de la Cámara de Diputados de Salta lleva su nombre. También la Escuela de Gendarmería Nacional “General Don Martín Miguel de Güemes” en Campo de Mayo. A principios del siglo XXI, una agrupación política utiliza el nombre de Güemes como patronímico.
Mausoleo que guarda los restos del General Martín Miguel de Güemes en la Catedral de Salta.
Sus restos descansan junto a los de su esposa en el Panteón de las Glorias del Norte de la República, ubicado en la Catedral Basílica de Salta.
MIGUEL DE GÜEMES - SÍNTESIS BIOGRÁFICA - Por Jorge A. Gianella
  • 8 de Febrero de 1785: Nace en Salta Martín Miguel de Güemes. Fueron sus padres don Gabriel de Güemes Montero y doña María Magdalena Goyechea y la Corte. Frente de la Casa de Tejada (actual calle España 720 – 740) Casa familiar de los Güemes desde 1789 a 1807.
  • 9 de Febrero de 1785: Es bautizado en la Iglesia Matriz de Salta, por el cura rector de la misma, el Dr. Gabriel Gómez Recio. Fueron sus padrinos Don José González de Prada y Doña María Ignacia Cornejo . Recibió el nombre de Martín Miguel Juan de la Mata.
  • 13 de Febrero de 1799: Ingresa como cadete a la Compañía del 3er. Batallón del Rey , Fixo de Buenos Aires, destacado en Salta, a los 14 años recién cumplidos.
  • 1806 -1808: Con motivo de las invasiones Inglesas, las Compañías de Regimiento Fixo, destacadas en Salta, acudieron presurosas a incorporarse a su regimiento. De esta manera Güemes se encontró en las jornadas de la defensa. Según algunos historiadores en esta ocasión, Güemes se desempeñó como ayudante de Liniers.
  • 12 de Agosto de 1806: Güemes se adentra a caballo en el Río de la Plata, comandando un pelotón de Húsares de Pueyrredón y obliga a rendirse al navío británico "Justina", que había encallado frente al puerto de Buenos Aires.
  • 7 de Abril de 1808: Por razones de salud y por el fallecimiento de su padre, solicita licencia, la que le es concedida por el Virrey, y le posibilita regresar a Salta.
  • 13 de Enero de 1809: La Suprema Junta Gubernativa del Reino de Sevilla le expide el ascenso a Subteniente efectivo del Regimiento de Infantería de Buenos Aires.
  • 4 de Julio de 1809: El Gobernador de la Intendencia de Salta del Tucumán, solicita y obtiene del Virrey que destine a Güemes - quien se encontraba en su ciudad natal en uso de licencia - a la Guarnición Militar de Salta; a la que se incorpora con el grado de teniente.
  • 22 de Agosto de 1810: Güemes parte de la ciudad de Salta, comandando un escuadrón salteño denominado Partida de Observación. Marcha a la Quebrada de Humahuaca, donde es el primero en actuar a favor del movimiento de Mayo, llevando el mensaje, interceptando las comunicaciones del enemigo y preparando el terreno para el avance del ejército enviado por la Junta constituida el 25 de mayo de 1810.
  • 13 de Septiembre de 1810: El Gobernador Intendente de Salta, Antonio Chiclana lo menciona en correspondencia a la Junta y en virtud a sus méritos, como Teniente de Granaderos de Fernando VII.
  • 22 de Septiembre de 1810: El Coronel Don Diego de Pueyrredón le confía una misión importante en Humahuaca y es allí donde recibe la comunicación de su ascenso a Capitán.
  • 7 de Noviembre de 1810: Al frente de salteños, oranences, jujeños y tarijeños Güemes vence en la batalla de Suipacha a las fuerzas comandadas por el General Córdoba. El General derrotado retrocede hacia Cotagaita donde arrastra en su huída a su jefe, el General Nieto, dejando libre la ruta del Alto Perú, al ejército enviado por la Junta de Mayo.
  • 23 de Junio de 1811: La Junta Grande Nacional, repone a Güemes en el ejército del que había sido dado de baja después de Suipacha por el representante de la Junta de Mayo, don Juan José Castelli. De inmediato Güemes parte de Salta en dirección a Tarija, donde presta ayuda al Ejército del Norte, el cual retrocedía tras haber sufrido una completa derrota en la batalla de Huaqui (20/6/1811).
  • 4 de Octubre de 1811: El General Juan Martín de Pueyrredón desde su campamento de Campo Santo (Salta) informa al Superior Gobierno, las operaciones de la expedición que condujo en retirada desde Potosí los caudales del Real Erario en donde refiere "Salió con el Teniente Coronel Don Martín Güemes a ofrecerme el auxilio de sus pechos, únicas fuerzas de que podían disponer".
  • 12 de Enero de 1812: Güemes participa de la Segunda Batalla de Suipacha, la que es conducida por el General Díaz Vélez en donde la derrota malogra los acontecimientos anteriores. Luego de aquel encuentro Juan Martín de Pueyrredón encarga a Güemes la misión de viajar a Tarija con objeto de sofocar una rebelión que debía estallar en aquella ciudad por elementos realistas y conseguir 300 caballos con destino al ejército patriota. Ambas misiones se cumplen con éxito, con la colaboración de Uriondo y Méndez.
  • Junio de 1812: Belgrano separa del Ejercito del Norte a Güemes dándole traslado a Buenos, en virtud de no estar de acuerdo por su conducta privada.
  • 4 de Diciembre de 1813: Es reconocido en la promoción del día, como Capitán de Caballería y Teniente Coronel Graduado de Ejército.
  • 11 de Diciembre de 1813: El coronel José de San Martín parte de Buenos Aires, comandando fuerzas destinadas a incorporarse al Ejercito del Norte. Integra estas fuerzas el Teniente Coronel Graduado, Don Martín Miguel de Güemes.
  • 29 de Enero de 1814: San Martín lo reconoce como General en jefe del Ejército del Norte, oportunidad en la que designa a Güemes jefe de las avanzadas del Río Pasaje.
  • 29 de Marzo de 1814: Güemes enfrenta y derrota en el Tuscal de Velarde al Coronel Saturnino Castro y pone sitio a las fuerzas españolas que ocupan la ciudad de Salta. Resultado de este triunfo son: 31 Muertos, 45 prisioneros, 22 fusiles, 8 sables, algunas cananas y una tropilla de caballos y mulas.
  • 9 de mayo de 1814: San Martín informa al Directorio de este triunfo en Velarde, quien declara a Güemes "Benemérito".
  • 26 de Junio de 1814: Ataca a las fuerzas de Marquiegui en Anta.
  • 29 de Junio de 1814: Ataca nuevamente, esta vez en Santa Victoria, y emprende la marcha hacia Jujuy.
  • 3 de Agosto de 1814: El Brigadier Joaquín de La Pezuela evacua la ciudad de Salta y sus fuerzas comienzan la retirada hacia el Alto Perú. Güemes y sus gauchos, que lo hostigan desde cinco meses atrás, lo atacan constantemente hasta La Quiaca.
  • 12 de Agosto de 1814: Llega a Jujuy donde recibe un considerable refuerzo de hombres y armas: Se pasan a sus filas 100 soldados. Además recoge un inesperado botín (100 fusiles, 260 bayonetas, 373 lanzas, 264 juegos de herraduras, azadas, palas, picos y otros elementos, que los realistas habían abandonado en su precipitada fuga.
  • 30 de Septiembre de 1814: A propuesta de Rondeau (quien reemplaza a San Martín en la conducción del Ejercito del Norte), el Directorio asciende a Güemes a Coronel Graduado del Ejército.
  • 30 de Octubre de 1814: Rondeau designa a Güemes, jefe militar de la zona comprendida entre Tucumán y Tarija.
  • 2 de Marzo de 1815: Acompañado por 1000 gauchos se incorpora al ejército de Rondeau.
  • 14 de Abril de 1815: Güemes y sus Gauchos sorprenden a la Vanguardia del ejército enemigo en Puesto del Marqués, batiéndola completamente. Esta brillante actuación de los escuadrones gauchos al mando de Güemes, produjo 4 oficiales y 105 soldados enemigos muertos; perdieron 5 oficiales y 117 soldados entre heridos y prisioneros como también todas sus armas, municiones, guiones, equipajes y bestias, salvándose solo el comandante, con el Capitán Valle y 12 hombres de tropa, sin que de parte de los patriotas haya habido más desgracia que dos gauchos heridos. Días después con autorización de Rondeau regresa con los gauchos a Salta.
  • 6 de Mayo de 1815: El Cabildo de Salta, a petición del pueblo de la ciudad, designa a Güemes "Gobernador de la Intendencia de Salta", que comprendía las actuales provincias de Salta y Jujuy y la región boliviana de Tarija. El Director Interino Alvarez Thomas lo reconoce a mediados de junio de 1815.
  • 23 de Junio de 1815: El Cabildo de Salta convocado por el Gobernador, resuelve denegar la entrega de las armas recogidas por Güemes en Jujuy al regreso de Puesto del Marqués, reclamadas por Rondeau para la retirada del ejército. Fundamenta esta negativa en: "que esta provincia quedaría sin armas que serviría para su defensa y el escarmiento del enemigo".
  • 10 de Julio de 1815: Güemes contrae enlace en la ciudad de Salta, con Doña María del Carmen Puch; en la Casa de los Puch, que se encontraba en la actual calle Ituzaingó 143 (entre Alvarado y Urquiza).
  • 19 de Septiembre de 1815: El Cabildo de Jujuy, después de cuatro meses de reiteradas negativas, reconoce a Güemes como Gobernador de la Intendencia de Salta.
  • 13 de Marzo de 1816: Rondeau y su ejército se dirigen de Jujuy a la ciudad de Salta, dispuestos a tomar prisionero a Güemes y sus adeptos. Güemes establece su cuartel General en los Cerrillos y adelanta su vanguardia hasta La Caldera, la cual se limita a hostigar a Rondeau y sus fuerzas.
  • 15 de Marzo de 1816: Rondeau declara a Güemes "Reo de Estado". El cabildo de Jujuy sanciona: "Que el Coronel Graduado Don Martín Güemes no ha sido ni es Gobernador legítimo de esta ciudad..."
  • 22 de Marzo de 1816: Rondeau se traslada al cuartel general de Güemes, después de haber ocupado la ciudad de Salta pero quedando sin víveres y sitiado por el ejército gaucho. Rondeau, llega a un acuerdo con Güemes, el que es conocido como el "Pacto de los Cerrillos".
  • 6 de Abril de 1816: El Cabildo de Jujuy nombra al Canónigo Gorriti para que entre en negociaciones con el Gobernador de Salta, hecho que tiene como antecedente el pacto firmado entre Rondeau y Güemes.
  • 12 de Abril de 1816: El Gobernador de la Intendencia de Cuyo, General José de San Martín, comunica al diputado por Mendoza al Congreso de Tucumán, Doctor Tomás Godoy Cruz, que "más de mil victorias he celebrado la mil veces feliz unión de Güemes y Rondeau... con una salva de veinte cañonazos, iluminación, repiques y otras mil cosas".
  • 17 de Abril de 1816: Rondeau publica una proclama desde su cuartel general de Jujuy, en donde deja sin efecto todas las medidas tomadas en contra de Güemes estableciendo que "se han desvanecido completamente las dudas que causaron tales medidas ". Dando También una buena opinión y exaltando algunas de las virtudes de Güemes.
  • 24 de Junio de 1816: Rondeau emprende la marcha para Tucumán quedando Güemes de jefe de la Vanguardia y por ende. encargado de la defensa de la Nación por el Norte; misión cumplida por Güemes en perfecta armonía con las autoridades nacionales y con el nuevo jefe del ejército del Norte, General Belgrano nombrado en septiembre de 1816.
  • 6 de Agosto de 1816: El Gobernador Intendente de Salta, don Martín Miguel de Güemes, Jura la Independencia de las Provincias Unidas de Sud América junto a autoridades y principales vecinos de la ciudad de Jujuy reunidos en Cabildo Abierto. Luego Güemes expide una proclama a sus compañeros de armas, comunicándoles la Declaración de la Independencia por parte del Congreso de Tucumán y exhortándolos a continuar combatiendo con amplia confianza en el pueblo de la Intendencia de Salta.
  • 14 de Septiembre de 1816: Güemes informa a Belgrano, desde su cuartel de Humahuaca. "La retirada de los enemigos tan indecorosa y perjudicial para ellos, la han hecho sin más motivo que el haber sabido se movían las divisiones de mí mando: de modo que no solamente los de Yavi han fugado, dejando útiles de guerra que se expresan en los partes.....; sino también hemos desconcertado todos sus planes, haciendo salir a Olañeta y Marquiegui de Tarija.
  • 27 de Septiembre de 1816: Güemes realiza una proclama en la que informa al pueblo la huida del enemigo, insta a la población a volver a sus casas y actividades para disfrutar de la tranquilidad y dar gracias al Dios de los Ejércitos y a Nuestra Generala (la Virgen).
  • 17 de Diciembre de 1816: Güemes jura nuevamente la Independencia de las Provincias Unidas de Sud América junto con las Autoridades y principales vecinos de la ciudad de Salta, reunidos en Cabildo Abierto, convocado expresamente para tal fin.
  • 15 de Abril de 1817: Las fuerzas españolas del General La Serna, ingresan en la ciudad de Salta, pero de inmediato quedan sitiadas por Güemes y sus gauchos.
  • 4 de Mayo de 1817: El General La Serna y su ejército evacuan la ciudad de Salta y retroceden al Alto Perú. Güemes y sus gauchos los hostigan constantemente produciéndoles numerosas bajas.
  • 19 de Mayo de 1817: A solicitud de Belgrano, el Director Supremo Pueyrredón le expidió despacho de Coronel Mayor de los Ejércitos de la Patria.
  • 28 de Mayo de 1817: El Director Supremo Pueyrredón dicta un decreto, reconociendo los excepcionales servicios prestados por Güemes; y en mérito a su brillante actuación, el gobierno lo premió con una medalla de oro y una pensión vitalicia para su primer hijo; una medalla de plata con trazos de oro para los jefes, una puramente de plata para los oficiales y para la tropa un escudo de paño con la inscripción: "A los heroicos defensores de Salta".
  • 27 de Septiembre de 1817: Güemes comunica a Belgrano que ha impuesto una contribución general, con anuencia del Cabildo, para sostener a los que defienden la Patria y que la Intendencia de Salta, "a fuerza de sacrificios, ha logrado que los demás pueblos hermanos conserven su seguridad y sosiego", pero que ya se haya en la impotencia y requiere que todos contribuyan con sus auxilios. Belgrano trasmite el pedido al Director Supremo Pueyrredón, quien promete resolver favorablemente lo requerido pero los auxilios no llegaron.
  • 28 de Noviembre de 1817: El Director Supremo Pueyrredón condecora a Güemes, sus oficiales y soldados por la victoria obtenida sobre el ejército del General La Serna al expulsarlos de la Intendencia de Salta.
  • 6 de Diciembre de 1817: Güemes se pone al frente de la Vanguardia para detener la invasión del General Olañeta
  • 20 de Enero de 1818: De regreso en Salta Güemes reúne al Cabildo para tratar "Asuntos interesantes al servicio de la Nación". Debido al sacrificio que el pueblo de la Intendencia de Salta a realizado para mantener la lucha y el grado de pobreza en el que se encuentra se forma una comisión para recaudar fondos para "atender las necesidades de la presente guerra".
  • 2 de Abril de 1818: El Cabildo de Salta, presidido por Güemes trata el obedecimiento y publicación del Reglamento Provisorio, expedido por el Soberano Congreso del 3 de Diciembre de 1817 y mandado observar por el poder ejecutivo de las Provincias Unidas de Sud América.
  • 2 de Mayo de 1818: Güemes es reelecto Gobernador Intendente de Salta, por el Cabildo e inmediatamente informado al Director Supremo.
  • 25 de Abril de 1818: El Cabildo de Jujuy elige Gobernador al Coronel Mayor Comandante de Vanguardia Don Martín Güemes.
  • 22 de Agosto de 1818: El Cabildo de Salta se dirige al Director Supremo señalando los servicios prestados por Güemes y expresando que éstos "son los momentos inconmovibles que harán siempre honor al Intrépido Güemes".
  • 7 de Diciembre de 1818: Güemes comunica al Cabildo de Jujuy que San Martín se apresta a marchar sobre Perú y que no duda que Belgrano partirá también (comandando el Ejército del Norte) hacia el alto Perú.
  • 26 de marzo de 1819: Güemes confecciona una nueva lista, con consentimiento del Cabildo de Salta, donde constan los nombres de los vecinos que deben contribuir con determinadas sumas de dinero (en calidad de empréstito) a efectos de poder hacer frente a las necesidades de la guerra por la emancipación.
  • 25 de Mayo de 1819: Güemes jura la Constitución unitaria de 1819, junto con los miembros del Cabildo de Salta. Demuestra así que sus requerimientos desde 1815 pidiendo la sanción de una Constitución, eran plenamente sinceros y que en aras de la unidad nacional aceptaba hasta una constitución opuesta a sus ansias de autonomía para la intendencia de Salta.
  • En Septiembre y en Octubre de 1819: mandó levantar empréstitos a vecinos pudientes de la ciudad, para poder solventar la guerra contra el ejército español.
  • 8 de Abril de 1820: El Cabildo de Salta (a requerimiento de Güemes) establece una nueva contribución forzosa, a cargo de hacendados, comerciantes y demás vecinos pudientes.
  • 8 de Mayo de 1820: El General Juan Ramírez y Orozco parte de su cuartel general de Tupiza y sus fuerzas invaden la Intendencia de Salta penetrando divididas en tres columnas. De inmediato Güemes dispone el hostigamiento de los invasores.
  • 18 de Mayo de 1820: Güemes pide ayuda a los gobernadores de las provincias situadas al sur de Salta; Bustos, gobernador de Córdoba, le envía una fuerza de 500 hombres al mando del Coronel Alejandro Heredia; al agradecerle el auxilio, Güemes, le dice a Bustos, que ordenará a Heredia que se detenga en Tucumán hasta tanto consiga víveres para sostener esa división pues carece de recursos "para alimentar a sus propios gauchos. Las demás provincias expresan que no están en condiciones de prestar ayuda, pero Ibarra, gobernador de Santiago del Estero, informa que Bernabé Araoz, gobernador de Tucumán, impide que pueda enviarle una suma de dinero.
  • 19 de Mayo de 1820: La falta de recursos motiva que el Cabildo de Salta, a pedido de Güemes, disponga en el término de 6 días se levante un empréstito forzoso de seis mil pesos.
  • 31 de Mayo de 1820: Una columna del ejército español penetra en La ciudad de Salta, llegando posteriormente a las proximidades del Río Pasaje. Güemes y sus gauchos continúan hostigando a los invasores.
  • 8 de Junio de 1820: Desde febrero de 1820 las Provincias Unidas de Sud América, carecen de autoridad nacional. Teniendo en cuenta esta circunstancia el General en Jefe del los Andes Don José de San Martín (con expreso acuerdo de su ejército) designa a Güemes, General en Jefe del Ejército de Observación sobre el Perú. (Por disposición del director, el Ejército del Norte había marchado en 1819 hacia el sur para combatir a los caudillos del litoral; sublevándose en Arequito).
  • 8 de Junio de 1820: El General Juan Ramírez y Orozco y sus fuerzas invasoras evacuan la ciudad de Salta y retroceden hasta su cuartel general de Tupiza, a donde llegarán el 30 de junio. Güemes y sus gauchos hostigan el ejército español durante la retirada.
  • 5 de Julio de 1820: Güemes comunica al Cabildo de Salta que pese a no contar con ayuda de las demás provincias, ha rechazado una nueva invasión, mientras el Ejército de los Andes se apresta a marchar hacia el Perú.
  • 11 de Julio de 1820: Güemes propone a Bustos reunir un Congreso General en Catamarca a efectos de tratar únicamente cuestiones relacionadas con la unidad nacional y la dirección de la guerra contra el enemigo común. El gobernador cordobés preferirá que el proyectado Congreso se reúna en Córdoba y con fines más amplios.
  • 2 de Septiembre de 1820: Güemes se dirige al Cabildo de Jujuy, solicita a las damas jujeñas la máxima cooperación en la urgente confección de ropas para la tropa, dado el estado en que ésta se encuentra y la necesidad de partir de inmediato hacia Perú.
  • 24 de Mayo de 1821: La mayoría de los miembros del Cabildo de Salta se pronuncian contra Güemes declarando que ha cesado en el cargo de gobernador de la Intendencia. Güemes se encuentra en el sur de la provincia reuniendo fuerzas para enfrentar al gobernador de Tucumán, don Bernabé Araoz.
  • 29 de Mayo de 1821 : Güemes retorna a la ciudad de Salta y es aclamado por la mayoría de los salteños. Los revolucionarios se han ocultado o huido hacia el norte, llegando algunos hasta el cuartel general de Olañeta, jefe realista.
  • 7 de junio de 1821: Una partida española, comandada por José María Valdés, apodado "el Barbarucho", entra por sorpresa en la ciudad de Salta, produciendo una emboscada, en la que participan los 400 hombres de infantería que conducía el Barbarucho y utilizando la información que le prestara Mariano Benítez, se cerraron todas las salidas y esquinas de la plaza, no quedando a Güemes más que montar en su caballo y saltar por sobre dos pelotones enemigos; pero al cruzar el Tagarete del Tineo (actual Avenida Belgrano), recibió un balazo; esta herida le provocará la muerte días después.
  • 17 de Junio de 1821: después de diez días de sufrimiento muere en la Cañada de la Horqueta, rodeado de sus gauchos. Antes de expirar ordena al Coronel Jorge Enrique Vidt que lo reemplace y prosiga la lucha contra los españoles hasta el triunfo definitivo; se puso de inmediato sitio a Salta, para que días después el enemigo se retirara para no volver.
  • 18 de junio de 1821: Los restos de Martín Güemes son sepultados en la capilla de El Chamical.
  • 14 de Noviembre de 1822: El entonces Gobernador José Ignacio Gorriti, traslada los restos a la Catedral de Salta, ubicada en la antigua Iglesia de los Jesuitas (actuales calle Mitre esquina Caseros). "Este es el lugar de mayor honor y distinción que le correspondía por sus inestimables servicios a la Independencia Americana".
  • 14 de abril de 1877: La Iglesia de los Jesuitas o Catedral Vieja, está por caerse, con tal motivo y hasta poderse trasladar a la Catedral Nueva (la actual), los familiares exhumaron los restos del General Güemes y los trasladaron al panteón familiar del Cementerio de la Santa Cruz.
  • 20 de Noviembre de 1918 : los restos de Güemes son trasladados nuevamente y llevados al panteón de las Glorias del Norte, en la Catedral de Salta 

Motivo del Anverso: En el campo, busto del Gral. Güemes de tres cuartos perfil izquierdo con uniforme militar; en la base una rama de roble y otra de palma, unidas por un moño. Leyenda perimetral superior / GENERAL MARTIN MIGUEL GÜEMES / Separada de la inferior por dos estrellas de cinco puntas / 7 DE FEBRERO 1785 / SALTA / (sobre ramas de laurel en sotuer) / 17 DE JUNIO 1821 /. Bajo la rama de roble el nombre del grabador.: / J. DOMINGO /. Sin gráfila.
Motivo del Reverso: En el campo, gaucho con sombrero y poncho montado en caballo con la marca de Güemes (3) encabeza una carga de lanceros “Infernales”. Al fondo, sol elevándose sobre montañas. Leyenda perimetral superior / 1814 A LOS HEROICOS GAUCHOS 1823 / En el exergo en siete líneas: / 1894 JUNTA DE NUMISMATICA AMERICANA (6 estrellas de cinco puntas) / LA PATRIA OS LLAMO A DEFENDER SUS / FRONTERAS DEL NORTE COMBATIENDO / CON GORRITI.VIDT.ARIAS.URDININEA./ROJAS.SARAVIA.LATORRE.BURELA./ZAVALA.URIONDO / MOLINA / A la altura de la segunda línea a izquierda las iniciales J. D. y a derecha C.E.
Moneda de $0,50 (cincuenta centavos) 
Calidad circulación conmemorativa del fallecimiento del Gral. Martín Miguel de Güemes. Las características son similares a las actualmente en curso. 
Motivo del Anverso: En el campo central presenta el rostro del Gral. Güemes con vista lateral derecha, en el arco inferior se lee “GRAL. MARTIN MIGUEL DE GÜEMES” y en el superior, “REPUBLICA ARGENTINA”. 
Motivo del Reverso: En el campo central, se muestra el valor facial en números y la palabra “CENTAVOS” símil incuso. Rodeando, fecha conmemorativa “17 de JUNIO de 1821”, el año de acuñación “2000”, y una rama de laurel. El eje de giro de la moneda es vertical. 
La Moneda Posee un diámetro de 25,2 mm y se acuñaron 1.700.000en el año 2000.
Moneda de oro 
Conmemorativa del fallecimiento del Gral. Martín Miguel de Güemes en calidad brilliant uncirculated. Los cospeles utilizados para la acuñación de estas monedas se fabricaron con la fundición de “argentinos” oro deteriorados. Cabe destacar que es la primera acuñación de monedas de oro realizada por la Sociedad del Estado Casa de Moneda de Argentina después de 104 años, lo que constituye un acontecimiento histórico. 
Motivo del Anverso: En el campo central presenta el rostro del Gral. Güemes con vista lateral derecha, en el arco inferior se lee “GRAL. MARTIN MIGUEL DE GÜEMES” y en el superior, “REPUBLICA ARGENTINA”. 
Motivo del Reverso: En el campo central, realizado con fondo mate, muestra el valor facial en números “5” sobre la palabra “PESOS” símil incuso. Rodeando, fecha conmemorativa “17 de JUNIO de 1821”, el año de acuñación “2000”, y una rama de laurel. El eje de giro de la moneda es vertical. 
La Moneda Posee un diámetro de 22 mm y se acuñaron 1000 ejemplares en el año 2000.
Gauchos de Guemes
BILLETES SALTEÑOS DEL SIGLO XIX 



(Foto: Peregrinación Gaucha, Río Piedras, Salta, Argentina. Federico San Juan).
BILLETES DEL SIGLO XX DE 1 Y 2 PESOS 

"Cadete Martín Güemes de 21 años " carbonilla realizada por José de Guardia de Ponté - Se encuentra en el Museo Tematico de la Gesta Guemesiana desarrollado por los Gauchos del Fortín JUAN CARLOS DÁVALOS de la localidad de SAN LORENZO

"Güemes rehúsa los honores ofrecidos por España"Dibujo de Autor anónimo - ilustración postal conmemorativa.
BILLETES DEL SIGLO XX DE 20 PESOS


"Güemes en su uniforme de húsar" dibujo de autor anónimo - ilustración perteneciente al libro "Las armas de los ejércitos de america"
ESTAMPILLA 


"Gral. Martín Miguel de Güemes" del autor catalán Fortuny - 1895
MONEDAS HISTÓRICAS
Monedas salteñas que ostentan la contramarca "PATRIA", mandada colocar por Guemes para darles curso forzoso. Como se dijo anteriormente la economía era muy endeble en esa época y no les gusto nada a la oligarquía salteña aportar para la causa de la libertad.




Aquí una vista mejor del resello

Imagen del General Güemes - Oleo soobre tela realizado por el Dr. Gabriel Figueroa Güemes - Se encuentra en el Museo Histórico del Norte - Cabildo de Salta.
GUERRA GAUCHA
Con el nombre de Guerra gaucha se conoce la lucha de milicias y guerrillas llevada adelante en elNoroeste argentino17 contra los ejércitos realistas durante la Guerra de Independencia de la Argentina(1810-1824), particularmente en la Provincia de Salta durante el período comprendido entre 1814 y 1825.
General Martín Miguel de Güemes -  José de Guardia de Ponté, Eduardo Ceballos y Jorge Gianella
En esa época, la provincia de Salta formalmente incluía también a los actuales Jujuy y Tarija, por lo que la Guerra Gaucha se libraba también en esos territorios, e incluso territorios que luego serían de la Gobernación de Los Andes. Estas milicias de «Infernales» estaban constituidas mayoritariamente porgauchos de la región comandados por el general Martín Miguel de Güemes, aunque continuó después de su muerte, sucedida en 1821.
Gauchos y Cabildo
Fue una larga serie de enfrentamientos casi diarios; en su mayoría, apenas cortos tiroteos seguidos de retiradas. En esas condiciones, unas fuerzas poco disciplinadas y mal equipadas, pero apoyadas por la población, podían hacer mucho daño a un ejército regular de invasión.
La gesta militar quedaría registrada en la historia por el escritor Leopoldo Lugones en el libro llamado La guerra gaucha. Por la región en que se desarrolló y sus características irregulares, la Guerra Gaucha está emparentada con la guerra de republiquetas, desarrollada en el Alto Perú (hoy Altiplano de Bolivia).
Entrevista en Yatasto entre San Martín - Manuel Belgrano y Güemes. Oleo sobre tela de Mnuel. F. Iglesias.
Guerra Gaucha
Guerra de Independencia de Argentina
Independencia de Bolivia
Güemes2.jpg
Busto del general Martín Miguel de Güemes, creado por el escultor Erminio Blotta (1961). EnGendarmería Nacional (Rosario).

Fecha1814-1825
LugarIntendencia de Salta del Tucumán
ResultadoVictoria patriota
Cambios territorialesIndependencia de los territorios de laCorona españolaTarija para laRepública de Bolívar y Salta para lasProvincias Unidas del Río de la Plata.
Beligerantes
Patriotas
Flag of Argentina (alternative).svg Provincias Unidas del Río de la Plata
· Provincia de Salta
Realistas
Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg Imperio español
· Virreinato del Perú
· Audiencia de Charcas
Comandantes
Flag of Argentina (alternative).svg Martín Miguel de Güemes 
Flag of Argentina (alternative).svg José Ignacio de Gorriti
Flag of Argentina (alternative).svg Pablo Latorre
Flag of Argentina (alternative).svg Manuel Arias 
Flag of Argentina (alternative).svg Abraham González
Flag of Argentina (alternative).svg José María Pérez de Urdininea
Flag of Argentina (alternative).svg Eustaquio Medina
Flag of Argentina (alternative).svg Manuel Belgrano
Flag of Argentina (alternative).svg José Rondeau
Flag of Argentina (alternative).svg Alejandro Heredia
Flag of Argentina (alternative).svg José Feliciano Fernández  (P.D.G.)
Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg Joaquín de la Pezuela
Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg Juan Ramírez Orozco
Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg Pedro Antonio Olañeta
Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg José de La Serna
Unidades militares
Infernales de Güemes
Ejército del Norte
Republiqueta de Tarija
Ejército Real del Perú
Fuerzas en combate
En 1815:
4.000-5.000 gauchos
En 1817:
4.500-5.000 gauchos
En 1818:
6.610 hombres
Promedio:
6.000 -8.000 infernales(incluye 1.000 de Tarija)
•5.000 milicianos
•1.000 veteranos
Apoyados por (en teoría):
•2.000 del Ejército del Norte y 5.000 de las milicias tucumanas (1816)
•3.027 del Ejército del Norte en Tucumán (1817)
•500 regulares y 2.500 milicianos de Santiago del Estero (1820)
Invasión de Pezuela:
4.050 en 1814
En Alto Perú:
6.000-7.000 en 1816
(oficialmente 5.470 tropas)
Invasión de La Serna:
3.610 en 1817
Invasión de Ramírez:
4.000 en 1820

Güemes no recibió mucho apoyo militar del Ejército del Norte ni de las milicias tucumanas deBernabé Aráoz. El apoyo de los santiagueños de Ibarra entra en el marco de la lucha contra laRepública de Tucumán entre 1820 y 1821.
17 de Junio de 2016 - Salta - Argentina

(Monumento a Güemes, Salta, Argentina. Foto: Santiago Lofeudo)


Parte de Manuel Belgrano al Congreso de Tucumán, dando cuenta del triunfo de Martín de Güemes contra los españoles, 11 de octubre de 1816. 
Documentos Escritos. Sala VII.
Transcripción:
Contestado en 12 de Octubre.
Se realizaron al fin los hechos gloriosos de las armas de la Patria por los lados de Tarija, que se prometía y anunciaba al Señor Gobernador Interino de la Provincia de Salta D. Martín Güemes en sus partes anteriores.
Ayer como a las 4 de la tarde recibí por extraordinario el que tengo el honor de elevar al alto conocimiento de Nuestra Soberanía. El manifiesta la energía que inflama a los oficiales y tropa que atisban las operaciones del enemigo por aquellos cuantos; pues no desperdician oportunidad de sorprenderlos y hacerse temibles; lo que deberá ser de la más completa satisfacción de Vuestra Soberanía.
Dios guarde a Vuestra Soberanía, Octubre 11 de 1816.
Soberano Congreso de las Provincias Unidas de Sud América.
Manuel Belgrano
General Martín Miguel de Güemes
MILICIAS DE GUEMES
El paisano que formó las milicias de Güemes era pastor o arriero, labrador o artesano, según la región o lugar en que habitaba; pero en todos los casos era “gaucho”, es decir diestro jinete y hombre valiente, concepto definido por sus propios adversarios en la guerra de la Independencia. 
Milicias de Güemes
Conocía su tierra palmo a palmo: estaba familiarizado con la montaña, el bosque y la llanura -los tres aspectos distintos del suelo salteño-, donde trabajaba y tenía su hogar, pero donde también ejercitaba sus cualidades de gaucho, como domador de potros, corredor en el monte o cazador de tigres; donde se hizo rastreador y baquiano, para convertirse un día, ante el asombro de propios y extraños, en el más extraordinario soldado de caballería.
LA RELIGIOSIDAD DEL GENERAL MARTÍN MIGUEL DE GÜEMES
El 9 de febrero de 1785, fue bautizado un niño en la Ciudad de Salta ,cuya partida de bautismo es del siguiente tenor:
  • "En esta Santa Iglesia Matriz de Salta el nueve de febrero de Mil Setecientos Ochenta y Cinco, yo el cura Rector más antiguo exorcicé, bauticé y puse óleo y crisma a Martín Miguel Juan de Mata, criatura nacida de dos días e hijo legítimo de Don Gabriel de Güemes Montero y doña María Magdalena de Goyechea y la Corte; y fueron sus padrinos de agua y óleo Don José González de Padro , Contador Ministro Principal de Real Hacienda y doña María Ignacia Cornejo; y para que conste lo firmé Dr.Gabriel Gomez Recio".
17 de Junio de 2016 - Salta - Argentina
En 1813 fue acusado el Obispo Moxó de liberar a los vencidos en la batalla de Salta y de una serie de actitudes en contra de las Provincias Unidas del Río de la Plata .Cuando el Ejercito del Norte llegó a Potosí, en Mayo de 1815, originando el retroceso de Pezuela a Oruro y la toma de las Ciudades Charcas y Cochabamba, por las fuerzas de Arenales, una de las medidas que adoptó Rondeau fue ordenar el destierro de Monseñor Moxó de su arquidiócesis.
Los Infernales Gauchos de Guemes
Güemes enterado y sensibilizado por el largo viaje que este debería realizar por su destierro, sumado a esto las lluvias y calores propias de la época . El 27 de noviembre de 1815 El Gral Güemes dá asilo en su Provincia y rinde Honores al Arzobispo Moxó y Francoli, lo que le valió una represión por parte del Gobierno Central, no obstante el mismo mantuvo informado a sus superiores de su actitud.
Magdalena (Macacha) Güemes de Tejada, hermana del general Martín Miguel de Güemes, de cuya acción en pro de la independencia fue eficaz colaboradora, nació en Salta el 11 de diciembre de 1787
Cuando Güemes recibe el oficio, Rondeau juntamente a su Ejército se aprestaba a invadir la Intendencia de Salta, disconforme con su Gobernador, teniéndose en cuenta que en ese momento tenía el cargo de Director Provisorio y/o comandante del Ejército del Norte.
La cabalgata que Martín Miguel de Güemes realizó herido de muerte, el 7 de junio de 1821, desde el centro de la ciudad de Salta hasta el lugar donde murió tras 10 días de agonía.
Tras el fracaso de la frustrada invasión de Rondeau, tuvo lugar el 22 de Marzo de 1816 el "Acuerdo de los Cerrillos", retirando Rondeau todos los cargos contra del Gral Guemes. Veinte días después del mencionado acuerdo, el 11 de Abril de 1816, Monseñor Moxó fallecía en la Ciudad de Salta .
Gral. Martín Miguel de Güemes. Año 1925
Otra de las manifestaciones Cristianas del Gobernador Güemes fueron su preocupación por la construcción, bendición y nombramiento del capellán de la Capilla de El Chamical .
Los Infernales Gauchos de Guemes
Como a fines de 1818 la Capilla ya estaba terminada, el Gral Güemes se dirigió al nuevo Provisor José Gabriel Figueroa , pidiéndole que dispusiera la bendición de la misma y designara Capellán al Presbítero Francisco Fernandez (obrero y Capellán del tercer escuadrón del ejercito de Güemes).
El Gral Güemes cursa dicho pedido y a pesar de estar ausente de la Ciudad el Provisor Figueroa, desde Tucumán suscribe la Resolución fechada 27 de noviembre de 1818 que faculta al maestro Don Francisco Fernandez prebístero , para que pueda bendecir la Iglesia de El Chamical.
Los Infernales Gauchos de Guemes
El Gral Güemes según la tradición familiar menciona, que el mismo era acompañado en forma permanente por su escapulario del Justo Juez.
Entre las innumerables tradiciones referente a la vida del Gral Güemes, está aquella conservada en la familia que nos habla de la Patena del General.
Es ésta, una medalla rectangular de unos 10 x 14 cm., represente en relieve y vívidos colores esmaltados a nuestro Señor Jesucristo en el ECCE HOMO.
Cuéntase que esta reliquia siempre era llevada por el General, colgada al cuello, cuando salía en campaña. Se le había pronosticado que le sería fatal el día que no la tuviera.
Y aquel aciago 7 de junio de 1821, en que fuera herido de muerte, a causa del apuro que tuvo por venir a la Ciudad ante el supuesto llamado urgente de su hermana Macacha, olvidó colgar junto a su corazón la imagen dolorida de Cristo compañero.
Los Gauchos de Guemes
Según la tradición, la falta de esta medalla fue la causa de que la bala aleve lo alcanzara. Esto último lo dice Paulino Arroyo (Boletín del Inst. Güemesiano Nª 4).
Con lo expuesto dejamos probadas acciones del Gral Martín Miguel de Güemes como Católico Bautizado, Gobernador sensible y humanitario, Cristiano ferviente que profesó la Religión hasta su muerte.
Disertación realizada en la Fiesta Patronal de La Viña 13-6-05
“FALLECIMIENTO DEL GENERAL MARTÍN MIGUEL DE GÜEMES (17 DE JUNIO DE 1821)”. 
HOMENAJE DEL INSTITUTO NACIONAL BELGRANIANO AL GENERAL MARTÍN MIGUEL DE GÜEMES, DECIDIDO Y HEROICO DEFENSOR DE LA LIBERTAD E INDEPENDENCIA DE LA PATRIA NACIENTE. 
CAMPANADAS DE PATRIA PARA LA AMISTAD DE MANUEL BELGRANO Y MARTÍN GÜEMES
1. Presentación: Martín Miguel Juan de Mata Güemes y Manuel del Corazón de Jesús Belgrano compartieron principios, ideales y estrategias en el ámbito militar, político y social durante el movimiento independentista de nuestra Patria. Esas características, que los unieron en la lucha por la libertad, fructificaron en uno de los sentimientos más nobles y puros que puede unir a los seres humanos: la amistad. 

Martín Güemes conoció a Manuel Belgrano en algún momento de su vida que no se puede precisar. Quizás durante las invasiones inglesas en las que ambos participaron defendiendo Buenos Aires o quizás cuando Belgrano arribó a la tierra gaucha al tomar el mando del Ejército Expedicionario al Alto Perú. Lo cierto es que entre los años 1816 y 1819 Martín Güemes y Manuel Belgrano mantuvieron una prolífera correspondencia epistolar cuya lectura nos permite conocerlos interiormente. Sus valiosas plumas registraron las vivencias que originaban los sucesos de los que fueron protagonistas. En estas simples líneas pretendo evocarlos desde esa humanidad no siempre valorada. Ambos fueron hombres de armas, amaron y sufrieron por la Patria, pero también amaron y sufrieron por ellos mismos y por sus seres queridos. Compartieron la angustia de las intrigas tramadas por enemigos internos y externos, la falta de recursos, de apoyo, el desinterés y la constante acción difamatoria de quienes quisieron cortar el lazo que los unía. Todo ello se conjuga en este trabajo, basado en las cartas transcriptas en obras documentales e investigaciones de importantes autores con el anhelo de rendir un respetuoso homenaje a la amistad de Martín Güemes y Manuel Belgrano, nacida y consolidada al son de la Patria. 
2. “Sus virtudes y servicios militares”
Martín Miguel Juan de Mata Güemes, de padre español y madre jujeña, nació en Salta el 8 de febrero de 1785. A los 14 años ingresó como cadete del Regimiento Fijo con asiento en Salta, que posteriormente fue trasladado a la capital del Virreynato. Durante la defensa y reconquista de Buenos Aires luchó formando parte de las tropas organizadas por Santiago de Liniers, en 1806 y 1807. Por su destacada participación fue premiado por el Rey de España. De regreso en su tierra natal, en 1808, el Gobernador de la Intendencia lo incorporó a las fuerzas que guarnecían la plaza. En 1810 adhirió a la causa patriota organizando y costeando un Destacamento integrado por salto - jujeños con el que controló al enemigo en la Quebrada de Humahuaca, interceptando correspondencia y armamento. En Noviembre del mismo año estuvo al mando de la Avanzada del Ejército Auxiliar con la que triunfó en Suipacha, primer y único triunfo patriota en el intento de recuperar el Alto Perú. En 1812 Juan Martín de Pueyrredón, Jefe del Ejército Expedicionario solicitó ser reemplazado por razones de salud. Pueyrredón consideraba un infortunio tal cargo ya que, según sus palabras, era un cuerpo enfermo con sus miembros corrompidos. Varios integrantes de este Ejército, en vistas de la disciplina y éxito con que las milicias salto jujeñas se desempeñaban, sembraron por doquier intrigas y falsas acusaciones contra Güemes. Cuando Manuel Belgrano asumió el mando del Ejército le transmitieron estas apreciaciones, que fueron refutadas por Pueyrredón. Güemes tenía entonces 27 años, el General 42. Belgrano priorizó el saneamiento de la desmoralizada fuerza adoptando medidas que consideró ejemplares. Una de ellas fue el traslado de oficiales entre los que incluyó a Güemes. El salteño fue trasladado primero a Santiago del Estero y luego a Buenos Aires. Allí solicitó conocer las causas de dicha medida que – según expresara - degradaba su honor y distinguidos servicios. El gobierno pidió informes a Belgrano quien convencido de su justicia respondió: “Si el Teniente Coronel don Martín Güemes procede con el honor que corresponde a su carácter, se abstendría se le hiciera saber las causas que dieron motivo, no a ser confinado, sino a que marchara para esa Capital a disposición de V. E., pues él no puede ignorarlas cuando su propia conciencia le debe acusar de que su vida escandalosa ha sido demasiado pública en Jujuy y después en esta Ciudad y la de Santiago del Estero”. Sostiene después que, “las virtudes y servicios militares de este individuo, de que ha sido informado V. E., no son tantas ni de tanto valor como se ponderan vulgarmente. Virtudes, ciertamente, no se le han conocido jamás, y sus servicios han sido manchados con ciertos excesos, o mejor diré delitos de que tengo fundamentos muy graves para creerlos, aunque no documentados. Por lo mismo considero que no podrá ser útil en este Ejército, que trato de depurarlo de toda corrupción a toda costa...Si vuestra excelencia considera que este oficial, absteniéndose de su relajada conducta, puede ser útil a la Patria, lo será tan solamente en esa ciudad o en el Ejército de la Banda Oriental”. (Salta, 26 de febrero de 1813). El gobierno dispuso que Güemes permaneciera en Buenos Aires durante todo 1813 en el Estado Mayor. Nótese que Belgrano expresó tener fundamentos graves para creer en ciertos excesos de Güemes, pero no documentos. Pareciera que el General hubiera querido sintetizar en el informe las mal intencionadas referencias que recibiera de los detractores del Oficial, de lo cual no podía dar fe. Quizás ello restó credibilidad a las imputaciones realizadas. Cuando Belgrano afirma que las virtudes y servicios militares de Güemes no eran tantas ni de tanto valor como se ponderaban se suma al juicio de los detractores. El no podía ignorar los méritos del salteño que a partir de 1806 era ascendido por sus destacadas actuaciones, como integrante del ejército real primero y como soldado de la revolución después. Sus expresiones se trocaron con el tiempo en valoración, admiración y afecto. En la carta que escribiera a Güemes luego de reasumir el mando del Ejército Nacional podría inferirse el arrepentimiento del prócer respecto a esta conducta: “Como yo he hecho ostentación de la amistad de Ud. en consecuencia de que habían hablado algunos de que Ud. no la tendría conmigo, así porque lo mandé a Buenos Aires, como porque a Rondeau dicen que Ud. le manifestó que no me admitiría, seguramente se han venido a valer de mí para que me empeñe con Ud. y yo me he gloriado de esto, conociendo que aquél ridículo concepto ya no existía”.(9 de setiembre de 1816). En 1816 Belgrano consideraba ridículo concepto lo que cuatro años antes consideró delitos, quizás sorprendido en su buena fe. Este tipo de acciones determinó que por ejemplo el historiador salteño Bernardo Frías opinara que la ligereza del temperamento de Belgrano fue causa de apresuradas e injustas determinaciones. Por su parte el Gemeral Tomás de Iriarte, quien llegó a América integrando el grupo de oficiales encabezados por el Mariscal José de La Serna en 1816 y dos años más tarde se pasó al bando patriota, escribió: “Entre los defectos capitales de un hombre público, el dejarse arrastrar de la primera impresión es uno de los más considerables. Belgrano ofrecía ese flanco y así fue engañado muchas veces por su excesiva confianza”. Durante su permanencia en Buenos Aires Güemes conoció a José de San Martín. Cuando a raíz de las derrotas de Vilcapugio y Ayohúma se decidió reemplazar a Belgrano por San Martín, Güemes le ofreció sus servicios. San Martín elevó un informe favorable expresando: “La opinión y concepto de este oficial y sus servicios constantes por la causa me hacen interesarme a V.E a fin de que su solicitud tenga el éxito que solicita”. El gobierno accedió al pedido y nombró a Güemes Teniente Coronel el 7 de diciembre de 1813. Güemes acompañó a San Martín desde Buenos Aires hasta Yatasto donde ambos se reunieron con Belgrano en enero de 1814. Allí, según el Doctor Martín Gabriel Figueroa Güemes, se reconciliaron Martín Güemes y Manuel Belgrano. San Martín encomendó entonces a Güemes cubrir la línea del Río Pasaje. Al hacerse cargo del Ejército San Martín dijo: “Tengo la desgracia de haber tomado el mando de un Ejército derrotado cuyos oficiales parece no han escapado de las manos del enemigo sino para prepararle la conquista del resto de las provincias. Las armas de la Patria cuyo mando se me ha confiado no podrán prosperar de aquí en adelante hasta que el ejemplo del escarmiento contenga a unos y despierte en otros la noble pasión de la gloria que es la que hace obrar prodigios de valor y fortaleza”. Estos dichos, sumados a los de Pueyrredón y a las lecturas de documentos de la época llevaron al Doctor Martín Gabriel Figueroa Güemes a sostener que la separación de Güemes de tal Ejército fue un hecho glorioso para él, ya que fue víctima de la difamación y la envidia de sus denigrados oficiales, y luego reivindicado por San Martín. 
3. Correspondencia de Güemes y Belgrano
 Se define como correspondencia el acto de corresponder. El conjunto de cartas que se escribieron Güemes y Belgrano, además de constituir documentos de alto valor confidencial e histórico, expresa lo que literalmente significa la palabra corresponder: pagar con igualdad afectos, beneficios o agasajos. Amarse recíprocamente. En la obra “Güemes Documentado” se registran 129 cartas que Belgrano dirigiera a Güemes y éste 14 a Belgrano. La diferencia numérica de las piezas sugiere que muchas de las cartas que escribiera Güemes no han sido recuperadas. Güemes era entonces Gobernador de la Intendencia de Salta y Comandante General de sus Fuerzas. Belgrano era Jefe del Ejército Auxiliar del Alto Perú acantonado en Tucumán. La primera carta que se conoce que Manuel Belgrano escribió a Güemes es del 3 de agosto de 1816 y fue escrita en Tucumán. La última fue redactada en Pilar, el 10 de setiembre de 1819. En un mismo mes Belgrano dirigió a Güemes numerosas cartas. Por ejemplo: desde Tucumán, en agosto de 1816, le envió siete cartas (fechadas el 3, 8, 13, dos el día 18, 21 y 26). En 1819 le escribió solamente once. Su lectura nos enriquece al revelarnos su encuentro espiritual y sus vivencias. Por ellas se conocen tácticas y estrategias militares, sucesos, personajes de la época, recursos, penurias, enfermedades, tratamientos, etc. En la primera carta que se conserva, Belgrano escribe a Güemes: “Mi estimado paisano y amigo: El Congreso me ha pasado una representación de usted y otra del Marqués para auxilios. En cuanto al dinero que usted solicita, dispondré inmediatamente y en cuanto a los caballos se harán las más vivas diligencias para obtenerlos, lo que me parece difícil es que estén gordos en la estación presente como Ud. sabe; pero no quedará por falta de encargo, y presenciar lo que se mande. El pensamiento de Ud. es excelente; conviene animar la moral del soldado con pequeñas victorias y creo que tal vez pueda tener Ud. una que le llene de gloria y no menos restituya el concepto a nuestras armas que por desgracia está muy abatido”. En esta carta, de carácter militar, hay dos palabras significativas para la presente evocación: estimado y amigo. Posteriormente las expresiones de afecto se van intensificando, como lo demuestran las siguientes transcripciones: “Mi amigo y compañero querido: antes de anoche llegó Redhead y tengo mis buenos momentos con él. Me río, me alegro, me entristezco, me incomodo; en una palabra mi alma recibe todas las impresiones que producen los asuntos que nos entretienen, todos, todos de patria y de Salta en particular...” (Tucumán, 18 de febrero de 1817). “No se canse Ud. de querer a su Manuel Belgrano”. (Tucumán, 3 de marzo de 1817). “Adiós, compañero querido, mande Ud. a su Manuel Belgrano”. (Tucumán, 10 de marzo de 1817). “Corresponda Ud. a la amistad de su siempre Manuel”. (Tucumán, 18 de marzo de 1817). “Compañero y amigo muy querido: siento que esté Ud. enfermo; no es extraño, Ud. no se cuida y al cabo se paga el mal trato que da uno a su cuerpo. Cúrese Ud. y póngase bueno que nos resta mucho que trabajar....”. (Tucumán, 10 de julio de 1817). “Tenga Ud. presente en todas circunstancias que es su amigo: Manuel Belgrano”. (Ranchos, 18 de marzo de 1819). “Continúo con alivio y siempre dispuesto a servir a Ud. con toda la amistad que le profeso”. (Papagayos, 7 de junio de 1819). Desde Salta, Güemes corresponde a estas expresiones: El 27 de noviembre de 1817 le dice: “Sin poderlo remediar, he molestado a usted demasiado, pero merece toda disculpa su más apasionado compañero y constante amigo”. El 19 de diciembre de 1818 le escribe una carta que comienza diciendo: “Mi mejor amigo y compañero...” y finaliza: “Cuénteme Ud. siempre su verdadero amigo”. 
El 4 de junio de 1819: “...Siempre es y será de Ud. amigo y compañero que lo ama”. En varias cartas los próceres tratan el tema amistad con una maravillosa autenticidad. El 8 de agosto de 1816 Belgrano escribía a Güemes: “...me basta la buena voluntad de Ud. y su disposición y me complacen sus protestas de amistad, que nunca la hallará desmentida en mí, porque tengo por principio no dejar de ser amigo de aquel a quien una vez dí ése título”. “... Amigo y compañero por lo que hay de más sagrado en la amistad, suplico a Ud. que le quite mi apellido a la partida a quien se lo ha dado ¿Por qué quiere Ud. que se me aumente el número de enemigos?. Yo diré que Ud. no me quiere si lo conserva y espero deber a su favor condescienda a mi súplica”. Tucumán, 26 de diciembre de 1817. (En aquella época se acostumbraba dar nombre a las partidas que tenían asignada alguna misión militar. Fueron famosas por ejemplo: la Generala, la Coronela, etc. Del pedido del General se deduce que Güemes habría denominado “La Belgrano” a una partida gaucha). En 1817 nació en Salta el primer hijo del General Martín Güemes y su esposa, Carmen Puch. Anoticiado Belgrano de tal suceso, escribió: “Sea mil veces en horabuena, mi amigo y compañero querido: felicito a Ud., a la señora doña Carmencita y a ambas familias por el nuevo Martincito; celebraré que siga bueno, como igualmente su mamá, a quien tendrá Ud. la bondad de hacerle presente mi complacencia por el feliz éxito, y por haber dado un hombrecito a la patria que herede las virtudes del padre y el amor de tan digna madre”. Esta carta finaliza con una pregunta: “Aquí ha corrido la especie de una alarma que tuvo Ud. una noche ¿Qué hay en el particular? Ud. cuente siempre con su fiel amigo”. M Belgrano. Tucumán, 18 de setiembre de 1817. Esta “especie de alarma” que menciona Belgrano estuvo motivada por un intento de asesinato que padeciera el General Güemes en Salta. Estas breves frases y párrafos bastarían para probar que la relación que unió a los Generales Manuel Belgrano y Martín Güemes superó el ámbito militar. El análisis del todo que integran demuestra que entre ambos próceres hubo una sólida e inquebrantable amistad. 
4. La trascendencia de una carta
El 6 de noviembre de 1816, desde Huacalera, Güemes decía a Belgrano: “Mi amigo y compañero de todos mis afectos: Hace Ud. muy bien de reírse de los doctores, sus vocinglerías se las lleva el viento, porque en todas partes tiene fijado su buen nombre y opinión. Por lo que respecta a mí, se me da el menor cuidado, el tiempo hará conocer a mis conciudadanos, que mis afanes y desvelos en servicio de la Patria no tienen más objeto que el bien general; créame mi buen amigo que éste es el único principio que me dirige, y, en esta inteligencia, no hago caso de todos esos malvados que tratan de dividirnos; Güemes es honrado, se franquea con Ud. con sinceridad. Es un verdadero amigo y lo será más allá del sepulcro y se lisonjea de tener por amigo a un hombre tan virtuoso como Ud. Así pues trabajemos con empeño y tesón, que si las generaciones presentes nos son ingratas, las futuras venerarán nuestra memoria que es la única recompensa que deben esperar los patriotas desinteresados. Dejemos a esta gavilla de ambiciosos que revolotean en nuestra revolución, que si ellos logran algunas ventajas en sus proyectos, la idea de sus crímenes y delitos, los tendrán siempre agitados y llenos de descontento hasta que el Ser vengador que existe en los Cielos acabe con esas existencias perversas”. El 18 de noviembre de 1816 Belgrano contestaba a Güemes: “Me honra Ud. demasiado con el adjetivo virtuoso; no lo crea Ud., no lo soy; me falta mucho para eso; tengo sí buenas intenciones y sinceridad y cuando me digo amigo y conozco méritos en el sujeto, lo soy y lo seré siempre, como lo soy de Ud, porque estoy al cabo de sus incomodidades, desvelos y fatigas por la empresa en que estamos, sin embargo de que me han querido persuadir de lo contrario, no los doctores sino una lengua maledicente que Ud. conoce, para quien nada hay bueno; que en cuanto vino de ésa me hizo la pintura más horrenda, que a no conocerlo yo, como lo conozco tiempo ha, me habría causado mucho disgusto...”. Güemes, desnudando su alma y sus elevados sentimientos escribe a Belgrano: “Güemes es honrado, se franquea con Ud. con sinceridad. Es un verdadero amigo y lo será más allá del sepulcro”. Emocionantes y conmovedoras palabras... Con el tiempo se cumplió lo que Güemes sentenciara en esta carta: “...si las generaciones presentes nos son ingratas, las futuras venerarán nuestra memoria...”. 
5. La constante amenaza
Durante todo el período en que se registra la correspondencia entre Belgrano y Güemes, las Provincias que hoy constituyen el portal Norte de nuestra Patria, Salta y Jujuy, permanecieron en estado de vigilia ya que el país vivía momentos cruciales. Por un lado, los ejércitos realistas estaban concentrados en el Perú y el Alto Perú con objetivos claros: llegar a Buenos Aires, someter al gobierno central y recuperar para la corona el dominio del ex Virreynato. Por otro lado, el Ejército Patriota (al mando de José Rondeau desde julio de 1814) se encontraba en pésimas condiciones: escaso de armas, municiones, provisiones y desmoralizado. El 3 de mayo de 1816 fue designado Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón. Este, luego de revistar el Ejército Auxiliar que se encontraba en Jujuy, ordenó a Rondeau retroceder hasta Tucumán para reorganizarlo y dio a Güemes la misión de defender la integridad de las Provincias y la seguridad de ése Ejército. A partir de entonces (Junio de 1816) sus tropas asumieron el rango de Ejército al servicio de las Provincias Unidas. Al decidir esto Pueyrredón consideró que Güemes, que había derrotado a las tropas de Joaquín de la Pezuela (Tuscal de Velarde, 1814 y Puesto del Marqués, 1815) podía contener a las fuerzas españolas impidiendo su avance. Pero la orden no fue acompañada por los recursos necesarios. Martín Güemes, gobernador de la Intendencia de Salta desde mayo de 1815 y Comandante General de Avanzadas (cargo dado por San Martín en 1814) se vio obligado a adoptar medidas que afectaron a estancieros y comerciantes, resintiendo la economía de la otrora esplendente Intendencia y dividiendo a la sociedad en Güemistas y Antigüemistas. Entre esas medidas estaban la prohibición del comercio con el Alto Perú (que favorecía a los realistas que se abastecían de mulas en territorio salteño); la eximición del pago de arriendos a los gauchos que estaban al servicio de la Patria («estos pagan con su sangre», decía Martín Güemes); la institución e incremento del tipo y monto de contribuciones obligatorias, etc. 
La crítica situación en que se encontraba el Ejército Nacional cuando en 1816 Belgrano asumió el mando, queda descripta por su pluma en las siguientes palabras: “Yo estoy decidido a no mover el Ejército mientras no se halle en estado de imponer por su subordinación, por su disciplina y por su número para que halla como aprovecharse de la victoria o resarcir pérdidas si las hubiere, y eso instantáneamente. He pensado seguir el sistema de Fabio y nada me importará que griten los que ya quieren ver al enemigo fuera, sin hacerse cargo de nuestro estado”. (Belgrano, 26 de agosto de 1816). Los salto - jujeños soportaron todo el peso de los avances de los experimentados, bien equipados y pagados ejércitos enviados por España. Estos pueblos fueron arrasados pero cumplieron con el objetivo: no permitir que el invasor llegara a Buenos Aires. Desde 1814 hasta 1821 las tropas de Güemes resistieron y expulsaron nueve invasiones. Las más violentas se produjeron mientras San Martín libertaba Chile y preparaba la expedición al Perú. En 1817 José de la Serna, al frente de 5.500 profesionales de la guerra desbastó la Intendencia de Salta pero se vio obligado a retirarse ante el asedio y ataque por sorpresa de las milicias gauchas. El mismo año estas milicias rechazaron el intento de Pedro de Olañeta; en 1819 impidieron el avance de José Canterac y en junio de 1820 derrotaron un ejército de 6.500 hombres comandados por Juan Ramírez de Orozco. José de La Serna había desembarcado en Arica en setiembre de 1816 y se había propuesto ocupar Buenos Aires en mayo de 1817. Con el poderoso ejército organizado avanzó sobre Jujuy y Salta, donde fue sitiado. Veinte días después de invadir la ciudad se vio obligado a emprender una dramática retirada, siendo permanentemente acosado por las tropas de Güemes. Los invasores perdieron casi 4.000 hombres (entre muertos, pasados y prisioneros); centenares de caballos, mulas, municiones y pertrechos. Regresaron al punto de partida en dramáticas condiciones y el ansia de venganza posibilitó su reorganización y nuevos avances. Si Güemes hubiera tenido los caballos que reclamaba, los vencidos no hubieran escapado y la larga y cruel lucha por nuestra Independencia hubiera finalizado antes. Desde Tucumán Manuel Belgrano testimoniaba la labor de Martín Güemes. Luego del heroico triunfo sobre el temible Ejército de La Serna, que se retiró humillado el mismo mes que había prometido tomar Buenos Aires, Belgrano solicitó el ascenso de Güemes al grado de Coronel Mayor, condecoraciones para él, sus oficiales y tropa y una pensión vitalicia para su primogénito. El ascenso y la pensión fueron concedidos. La condecoración fue diseñada por Belgrano y aprobada por el gobierno pero nunca se materializó debido a la cantidad que debía entregarse, (6.610) a la renuncia de Pueyrredón al cargo de Director Supremo y a la falta de recursos para solventarla. Insistentemente Güemes solicitaba a Belgrano y a Pueyrredón armamentos, víveres y ganado, para continuar defendiendo a las Provincias Unidas. Al no ser atendidas sus necesidades quedó abandonado a su propia suerte. El solo, extremando el sacrificio de su pueblo defendió la libertad de la Nación. Su soledad, respecto al resto del país que podía dedicarse a otras actividades porque Güemes contenía a los realistas, determinó que cuantas veces el ejército real fuera repelido, sus despojos regresaran al Perú. 
Tras la expulsión de La Serna, Salta se encontraba en una desesperante situación. En oficio al Director Supremo el Cabildo de la Intendencia escribía: “El interés en contener al ejército enemigo en estos baluartes es común e importantísimo a todas las Provincias Unidas; espera el celo enérgico de V. E. los exhorte, incite y ordene, usando de sus altas facultades, que a proporción inmediatamente nos auxilien...”. En otro párrafo expresaba: “Salta está aniquilada; en conflictos tan graves que a V. E., que dignamente sirve la supremacía del gobierno, corresponde sin perder momentos deparar el remedio”. El oficio concluye: “Este pueblo sufrirá dos meses el gravamen de esta contribución forzosa, sobre tantas que han precedido; si en lo sucesivo nuestros hermanos no nos auxilian mensualmente a proporción de la opulencia de sus provincias, nos veremos con el mayor dolor compelidos a abandonarlo al furor de los tiranos y buscar albergue, como las fieras, entre las selvas, bosques, montes o cerros”. (27 de setiembre de 1817). El mismo día Güemes escribía a Belgrano diciendo: “No puedo por más tiempo disimular las urgentísimas necesidades que afligen a esta Provincia. El estado actual de su fortuna no me presenta más que un semblante de miserias, lágrimas y agonía. La Nación sabe cuántos y cuán grandes sacrificios tiene hechos la provincia de Salta en defensa de su idolatrada libertad y debe saber que se halla siempre dispuesta a otros mayores. Que a costa de fatigas y de sangre ha logrado que los demás pueblos hermanos conserven el precio de su seguridad y sosiego; pues en premio de tanto heroísmo exige la gratitud que emulados de unos sentimientos patrióticos contribuyan con sus auxilios a remediar su aflicción y su miseria. Confieso señor excelentísimo que si no me proporcionan de cinco a seis mil caballos y diez mil cartuchos no podré empeñarme en una defensa vigorosa ni responder de la provincia. Si las victorias adquiridas sobre las armas de nuestros opresores cambian su fortuna, jamás podrá la Nación enrostrarme el menor cargo”. (Güemes. Salta, 27 de setiembre de 1817). Belgrano remitió el oficio de Güemes a Pueyrredón, quien respondió el 28 de noviembre de 1817: “...decidida la Superioridad a socorrer en cuanto pueda a aquélla benemérita provincia, espera le ilustre V. E. con más extensión sobre el modo, oportunidad e inoportunidad del momento y calidad de auxilios que hayan de remitirse procurando reducir todo lo posible las cantidades solicitadas”. Mientras los escritos iban y venían el General Pedro Antonio de Olañeta tomaba Humahuaca. Luego continuó su avance hacia Jujuy, de donde se vio obligado a replegarse a fines de enero de 1818, debido al hostigamiento de las tropas Güemistas. Güemes y Belgrano vivían la misma angustia: la falta de recursos y sensibilidad de quienes se desentendieron de una guerra que se peleaba por todos. Las cartas y oficios son importantes documentos que ayudan a comprender la difícil situación que enfrentaban. En los escritos se aprecia que a la permanente amenaza del enemigo externo; la apatía del pudiente y a la falta de auxilios de las demás Provincias, se sumaba la grave sequía que azotaba la región. La falta de lluvia parecía aliarse a la pobreza general en que se encontraban los sufridos habitantes, incrementando la angustia ante el riesgo de mortandad de animales y pérdida de cosechas. “Amigo y compañero mío: los tales movimientos del enemigo, la seca y el un mil millones de cosas han trastornado, por ahora, mis planes; pero si bajase esa canalla, no hay remedio, voy a batirlos; pues estoy cansado de vivir en apuros e incomodidades perpetuas, rodeado de necesidades y disgustos por todas partes...”, decía Manuel Belgrano desde Tucumán el 26 de noviembre de 1817. Belgrano expone nuevamente la dramática situación el 3 de febrero de 1818: “Compañero y amigo mío: Qué circunstancias tan tristes en las que estamos, para poder hacer uso de mi genio!. El egoísmo ha ocupado el lugar del patriotismo y aquél sólo es dable vencerlo con el dinero; éste no lo hay ¿a qué pues apelaremos?, ¿cómo remediaremos esta falta de caballos?. Aquí sigue la tremenda seca y no menos la de los corazones; sin embargo, voy a enviar a Ud. los únicos restos de la caballada que en número de ochocientos me enviaron de Córdoba, de los que remití a Ud. el año anterior trescientos”. En otro párrafo de la misma carta Belgrano dice a Güemes: “Compañero Ud. no necesita para mí de rodearse ni de luces, ni de sombras, mi corazón es franco, soy su amigo lo veo destinado al objeto común y esté cierto que lo que tuviere le he de dar. Está visto que los enemigos deliran; déjelos Ud. andar subiendo y bajando; ellos pierden siempre, como Ud. me dice y más han de perder, cuando llegue la tremenda. Sólo esperamos los buques que ya no han de tardar mucho; los verá Ud. temblar cuando se aparezca nuestra bandera bien sostenida, en el Pacífico”. (Tucumán, 3 de febrero de 1818). Cuando Belgrano expresa: “los verá Ud. temblar cuando se aparezca nuestra Bandera bien sostenida, en el Pacífico”, se refiere al desembarco del General José de San Martín en las costas peruanas, según el Plan libertador del que los tres próceres participaban. La falta de recursos obligó a Güemes a hipotecar sus propios bienes. El 27 de junio de 1818 informaba a Belgrano que iniciaba la marcha a Jujuy y que debido a la miseria había solicitado un préstamo por cuya garantía de pago ponía sus bienes y fincas. En el oficio que redactaba a fin de que Belgrano informara al Director Supremo dice: “Es tan apurante la necesidad de presentarme frente de la vanguardia con las tropas de que he dado parte a V. E. vestía con este fin, que hubiera querido anticipar los momentos de mi marcha. Escaso de todo auxilio para esta importante expedición, he premeditado algún tiempo el medio menos gravoso a un vecindario agobiado ya, con los repetidos sacrificios que en obsequio de la causa de nuestra independencia ha sufrido y sufre; y el único ha sido, el pedir a este comercio dos mil pesos, hipotecando en seguro de ellos, caso que a letra vista no sea abonada por el excelentísimo señor Supremo Director del estado, la libranza que he girado a favor de don José Joaquín de Bedoya, las fincas de mi propiedad, cierto de que V. E. interpondrá sus respetos a la acreencia de tan digna mira. Dios guarde a V. E...”. Belgrano elevó el oficio a Pueyrredón el 3 de Julio de 1818 expresando en un párrafo: “... él suplica su abono en los términos que del mismo oficio resulta. La superioridad de V.E. resolverá lo que estime más conveniente”. Parece ser que el Estado no abonó este ni otros préstamos ya que Güemes perdió la mayoría de sus bienes. 
6. Un vínculo a prueba de demonios
Güemes y Belgrano, por enarbolar los principios de amor y defensa de la libertad de nuestra Patria, fueron destinatarios de numerosas intrigas y traiciones. En sus escritos los próceres describen los sentimientos que generaban las actividades de sus enemigos internos. Güemes los llamaba gavilla de ambiciosos y advertía que sus crímenes y delitos los mantendrían agitados y descontentos hasta el fin de sus días. 
En el caso de Güemes – incluso- se atentó contra su vida en varias oportunidades. La última traición lo llevó a la tumba, el 17 de junio de 1821, un año después de la partida de su querido amigo Manuel. En 1817 un hecho puntual pone a prueba la sinceridad y franqueza de los próceres. A fines de noviembre el General Martín Miguel de Güemes fue informado que un oficial de apellido Madrid, enviado por Belgrano con una partida al noreste de Salta, había recibido cartas que lo incriminaban como autor de órdenes y documentos apócrifos. Güemes sabía que sus rivales continuamente sembraban la confusión por distintos medios pero no aceptaba que el mencionado jefe hubiere creído, injusta y ligeramente, lo que recibió. La carta en la que informa tal circunstancia a Belgrano es la más extensa de las que se conservan. La comenzó disculpándose por las incomodidades y dolores de cabeza que generaría en Belgrano su lectura. En algunos párrafos dice: “...Halla Ud. en su conciencia, el más leve rastro o indicio en que se apoye tan horrorosa falsedad?. ¿Es éste el pago que da a mis servicios?. Válgame Dios, compañero amado; estoy fuera de mí y no sé qué partido tomar... ¿Qué monstruo ha abortado este infernal bostezo?. No nos cansemos compañero mío. Esta es la peor y más sangrienta guerra que nos devora. No merecemos ser libres: confesémoslo sin rubor. Esta es la prisión de jujeños por Belgrano, que dicen los enemigos en su proclama. Esta es la ocurrencia que hizo variar nuestros planes, y esta es la única esperanza que tienen aquellos para sojuzgarnos: la guerra intestina; porque conocen nuestra debilidad y porque saben que no castigamos los delitos, ni premiamos la virtud. No me niegue Ud. que somos tanto o más bárbaros que ellos”...Güemes finaliza la carta diciendo: “Sin poderlo remediar, he molestado a Ud. demasiado, pero merece toda disculpa su más apasionado compañero y constante amigo”. (Martín Güemes. Salta, 27 de noviembre de 1817). El 3 de diciembre de 1817 Belgrano le responde: “...Ahora quiero yo quejarme de Ud. con Ud. mismo. ¿Con qué razón, o por qué me ofende Ud. diciéndome “parece que se desconfía de mí”? No sea Ud. injusto compañero mío con su mejor amigo: la retirada de Madrid no proviene de un chisme, ni de demonio alguno que no tiene entrada conmigo; proviene de que no tengo caballos ni mulas que enviarle, de que las espadas no están concluidas, de que no hay cómo enviarle sobre doscientas monturas que necesita, de la falta de armamento de que se me queja y de la escasez de numerario en que me veo... Persuádase Ud. de que hablo con franqueza y le he de hablar siempre aunque Ud. no me quiera oír, debe Ud. haberlo visto en mi correspondencia. Lo que hiciere mal, según mi concepto, valga lo que valiere, se lo he de decir, no sólo por la causa común sino porque tengo interés en que Ud. salga con honor y brillo; yo he procurado dar a Ud. opinión en todas las provincias y fuera de ellas y es visto que me he comprometido a favor de Ud. porque lo he creído de justicia. Acuérdese Ud. de lo que le dije en el balcón del cuarto de Gurruchaga de lo que se decía sobre nuestras conferencias que todos ignoraban, y, a decir verdad, las ignoran, menos el Supremo Director que es amigo nuestro. Yo no creo que Ud. trate de engañarme, ni yo creo que Ud. se piense que yo trato de engañarlo: fuera de nosotros desconfianzas mutuas; la amistad que nos profesamos no puede reinar así. Mi corazón es franco y no puede ocultar sus sentimientos: amo además la sinceridad y no podría vivir en medio de la trapacería que sería precisa para conservar un engaño; sólo a las pobres mujeres he mentido diciéndoles que las quiero, no habiendo entregado a ninguna, jamás, mi corazón. ”Cabe destacar que ésta es la única carta en la que Belgrano menciona su relación con las mujeres confesando que sólo a ellas ha engañado, brindando un nuevo elemento para el análisis de su vínculo con Güemes. El 18 de diciembre del mismo año y sobre la misma intriga Belgrano escribía a Güemes: “Compañero y amigo querido: Madrid llegó después de infinitos trabajos en sus marchas. Lo primero que traté de indagar fue el origen de sus desconfianzas con un fiel servidor de la nación y además amigo mío, y sólo he sacado en limpio las voces de la vulgaridad y que no había quién no hablase de que se intentaba contra la división; pero que aunque él no daba crédito, como era regular, tomó las precauciones de seguridad que creyó propias de su obligación. De todo deduzco que los mal intencionados, los infinitos que andan esparcidos y en ejercicio de la chismografía para indisponer a unos y otros, y que la unión que existe entre nosotros se rompa esparcieron esas voces, y que no hubo sindéresis para discernir y por consiguiente despreciar voces vagas e insignificantes; bien puede pesarle a todos los demonios, pero en mí no tendrán jamás cabida”. El hecho reseñado fue un nuevo intento para enfrentar a Belgrano y Güemes, sus autores se desconocen. Güemes expuso la situación a Belgrano sin ocultar su impotencia, confusión y dolor. Belgrano, por su parte, sintió afectada su sinceridad y así lo expresó: “...quiero quejarme de Ud. con Ud. mismo...”. Siente injustas y desconfiadas las palabras de Güemes y le aclara vehementemente la situación por la cual ordenó el regreso de Madrid a Tucumán. Otro intento de enemistar a los próceres se registra en junio de 1818. Esta vez Güemes se lo informa a Pueyrredón, amigo de ambos. El 3 de setiembre de 1818, desde Buenos Aires, Pueyrredón escribe a Güemes: “...Pedí en su tiempo explicaciones a Belgrano sobre el contenido de la carta fechada por Ud el 3 de Julio, vea lo que me contesta: “No puedo decir a Ud. bastante cuanto he extrañado la pregunta que Ud. me hace acerca de la seducción de oficiales de nuestro Güemes y de ir a atacarlo: ambas cosas no me han pasado jamás por la cabeza y Ud. mismo debe hacerme justicia en vista de mis comunicaciones desde que empecé a tratar con aquél, sabiendo además que he procurado formar la opinión en su favor por cuantos medios han estado a mis alcances, a pesar de todos los enemigos que ha tenido, como es consiguiente a cualquiera que manda. Después de todo ¿a qué seducir a sus oficiales?. ¿Por qué he de atacarlo?, ¿lo tengo acaso por enemigo de la patria?. ¿No soy yo quien le ha propuesto para premios como Ud. sabe?. ¿No soy yo el que a virtud de las órdenes de Ud. le he franqueado cuanto ha necesitado?. ¿No soy yo el que le he dado pruebas de una sincera amistad, demostrándosela de un modo positivo hasta enviarle cuanto ha necesitado, pidiéndomelo y no pidiendo, sin expreso aviso de usted?. Pero es cansarse en vano tratar de esta materia que la veo fundada en la multitud de chismes de los incendiarios: estoy cierto de que el mismo Güemes hará mi apología en este asunto. Protesto a Ud. que no conozco a sus oficiales y que con ninguno tengo correspondencia; si me han escrito les habré contestado en las materias que me hubiesen tratado; pero nadie me ha hablado en contra de él, ni yo lo habría consentido. ¿Es posible que haya quien piense que soy capaz de mover las armas según mi antojo y más contra un hombre a quien yo mismo elogio y a quien le he dicho que estoy para sostener el orden? Cosas de chismografía: dejémonos de esto y crea Ud. que Belgrano está con juicio: ¡así no me lo quitará la falta de plata con que no puedo atender a Salta, ni a nosotros!” (Tucumán, 18 de agosto de 1818). Los párrafos transcriptos son contundentes: ningún demonio, ninguna intriga, quebraría la firme amistad que se profesaban los envidiados héroes. 
7. La amistad y una preocupación común
La Salud: La amistad que Güemes y Belgrano se profesaban fue aparejada a una constante preocupación por la salud del otro. Ambos padecían trastornos digestivos, respiratorios y articulares. El Doctor Armando Pérez de Nucci analizó desde el punto de vista médico la correspondencia de los próceres concluyendo que en ella se mencionan enfermedades y padecimientos, advirtiendo que Belgrano tenía cierta preocupación y conocimientos de diversas afecciones, permitiéndose a veces recetar a distancia. En una oportunidad Belgrano había escrito a Güemes. “Compañero y amigo querido: Ud. no se cuida, cree que su cuerpo es de bronce y se equivoca; no se debe usted a sí solo, sino a su mujer, hijo y lo que es más, a la Patria y esto debe empeñarlo a tomar precauciones que lo liberten de esos ataques furibundos. Sé que está Ud. aliviado, quiera Dios que continúe en buena salud como lo deseo”...(Tucumán, 3 de octubre de 1817). El 10 de octubre del mismo año Belgrano le decía: “Por aquello de poeta, médico y loco, todos tenemos un poco, vaya mi receta para el cólico bilioso; lo padecí un verano entero desde las 10 de la mañana hasta las 5 de la tarde y no tomaba más alimentos que agua de agraz helada y helados de agraz. Ud. felizmente no necesitará de tanto pues que ya se ha aliviado; pero a precaución, un vasito de helado de ése ácido o de naranja o limón, todas las noches, después de hecha la cocción y verá Ud. qué tono toma su estómago y cómo se robustece”. (Tucumán, 10 de octubre de 1817). El Doctor Pérez de Nucci expresa: “Para avalar la teoría de que Güemes padecía una dispepsia que estimo de probable origen biliar, se toman como referencia las continuas recomendaciones de Belgrano, sobre todo aquella en la que recomienda dieta y reposo, sin olvidar la mención directa al cólico bilioso”. La última carta que Belgrano escribió a Güemes fue fechada en Pilar el 10 de septiembre de 1819. En ella expresaba: ”Mi compañero y amigo: voy a marchar dentro de dos días para el Tucumán a ponerme en formal curación hasta recuperar mi perfecto restablecimiento y ponerme en aptitud de trabajar, para concluir a los enemigos que nos amenazan, en unión de todos los que desean ver libre el país. Mis males siempre siguen, aunque hace tres días que he podido suspender los vómitos con el cuidado y auxilio de los medicamentos administrados por el profesor Berdia. De todos modos es su constante amigo. Manuel Belgrano”. El mismo mes Belgrano, ya gravemente enfermo, solicitó la presencia del Doctor José Redhead, quien vivía en Salta y atendía al General Güemes. Güemes actuó inmediatamente posibilitando el traslado del médico. Feliciano de la Mota Botello, quien por entonces gobernaba Tucumán, escribió a Güemes que el General Belgrano estaba reconocido por el envío del médico y que había hecho cuanto pudo por su alivio. Cabe recordar que Bernabé Aráoz gobernaba Tucumán cuando Belgrano se hizo cargo del Ejército, en 1816. En su condición de gobernante obstaculizaba permanentemente el auxilio que necesitaban las tropas. Como consecuencia de ello, el General solicitó reiteradamente a Juan Martín de Pueyrredón la remoción de Aráoz. En setiembre de 1817 insistió expresando que si no se tomaba dicha medida él se vería obligado a retirarse del Ejército. Aráoz fue destituido y reemplazado por Feliciano de la Mota Botello, Teniente Gobernador de Catamarca. En noviembre de 1819 sólo quedaba en Tucumán parte del Ejército Auxiliar, el resto había marchado hacia el centro del país por orden del Director Supremo. En esas circunstancias Abraham González y Bernabé Aráoz provocaron una revolución mediante la cual fue depuesto Motta Botello, asumiendo el cargo Aráoz. El General Belgrano había renunciado por razones de salud al mando del Ejército. Cuando se produjo la revolución se encontraba de visita en Tucumán. González, lugarteniente de Aráoz, encarceló y engrilló al prócer. El Doctor Redhead logró que se lo eximiera de tal tortura, por su jerarquía y estado de salud. Al conocer tan ingrata noticia, Martín Güemes ofreció asilo a Belgrano para salvaguardar su persona y aliviar su enfermedad. El prócer agradeció el gesto y se dirigió a Buenos Aires asistido por el médico escocés. Vanos fueron los intentos del Doctor Redhead, Belgrano partió hacia la eternidad el 20 de junio de 1820, ocasionando un gran dolor en el corazón a su amigo. Simultáneamente Güemes era nombrado por San Martín, General en Jefe del Ejército de Observación sobre el Perú, quedando sin el respaldo afectivo de su camarada. 
8. La Eternidad como lugar para el reencuentro
Una prueba más de los infames sentimientos que generaba la relación entre los próceres la brinda el Doctor José Redhead, médico y amigo de ambos, quien escribió a Güemes: “Belgrano, al cabo, en medio de su talento, era el hombre más sencillo que he conocido. Lo engañaban como a un niño y no ignoro las maquinaciones que hubo en Tucumán y aquí para impedir una amistad estrecha entre usted y él”. (Buenos Aires, 7 de noviembre de 1820). En esta carta Redhead dio un nuevo testimonio de la amistad que unió a Güemes y Belgrano. Uno de los personajes a quien molestaba esta relación fue el ambicioso Bernabé Aráoz. Aráoz provocaría al año siguiente una grave crisis al invadir Santiago del Estero para impedir que llegaran a Salta los auxilios necesarios para que Güemes pudiera marchar hacia el Alto Perú en apoyo de San Martín. El gobernador de Santiago del Estero, Felipe Ibarra, comunicó a Güemes el 23 de enero de 1821 que procuraba armarse para defender su Provincia del ataque de Bernabé Aráoz agregando: “Este acontecimiento inesperado es el origen de no poder a V. S. remitirle el dinero de los azogues ni de dar curso a su venta. Este gobierno... reclama de V. S. los más vivos y eficaces auxilios para destruir este tirano que sin más atención que su ambición frustra todos los auxilios que podía remitírsele al ejército de su mando, para el progreso rápido de la Nación”. Ante la situación, el Cabildo convocó a representantes de Salta y Jujuy a una Asamblea en la que se decidió declarar la guerra al Gobernador de Tucumán. En consecuencia las tropas Güemistas marcharon hacia ése territorio. En medio del conflicto se produjo una revolución interna en Salta, liderada por comerciantes y antigüemistas, que derrocó a Güemes y lo condenó al destierro. La revolución fracasó. Al regresar Güemes a la ciudad los revolucionarios huyeron unos a buscar el amparo del General Realista Olañeta que nuevamente invadía las Provincias Unidas aprovechando la disputa y otros hacia Tucumán. 
Los que huyeron hacia el Alto Perú se aliaron con los realistas y el 7 de junio de 1821 lograron sorprender a Güemes, hiriéndolo. Diez días después el General ingresaba en la eternidad. Allí se reencontró con el amigo de quien tanto anhelaron separar. Martín Miguel de Güemes tenía entonces 36 años, 3 pequeños hijos y una esposa que fue a reunirse con él diez meses más tarde. 
9. Palabras Finales
La enseñanza de la historia suele presentar episodios fragmentados lo que dificulta la comprensión integral de personajes, sucesos y el contexto socio político y económico. La ruptura de vínculos, que atenta contra la compresión, me estimuló a abordar un aspecto tan preciado como poco difundido en las páginas de nuestros libros: la amistad entre dos próceres. Procuré mantenerme en los límites de ése título pero pronto comprendí que no podría, especialmente al analizar las cartas. Cada una de ellas me permitió descubrir el compendio que Güemes y Belgrano realizaron del momento histórico que vivieron. Con sus alegrías, angustias, dificultades, logros, consultas, recomendaciones, etc. Llevo tiempo pregonando el noble sentimiento que unió a los próceres, pero sólo ahora puedo apreciarlo en profundidad. Al tratar de sistematizarlo una fuente me fue llevando a otra, ampliando el objetivo. Mientras avanzaba más contrastaba la oscura sanción de 1812 con cada carta que leía. Tanto que en un momento llegué a preguntarme: cómo pudieron consolidar una amistad sobre tal base?. Y la respuesta me la dio la integridad y grandeza de sus corazones que les permitió perdonarse mutuamente quizás sin que ninguno se lo pidiera al otro. Desde lo humano esta es una gran enseñanza que nos legaron. Desde lo militar es una prueba de virtudes. Por parte de Belgrano, el reconocer su error y por parte de Güemes aceptar y comprender este reconocimiento. La normativa interna de una institución verticalista como lo es el Ejército obstaculiza la superación del resentimiento que genera en el subordinado una sanción arbitraria (Güemes consideró que su traslado era un confinamiento que degradaba su honor y distinguidos servicios). En el Superior, las prerrogativas y el ejercicio del mando se refuerzan cuando se adopta una medida disciplinaria que se cree justa (Belgrano había informado que los delitos habían manchado los servicios de Güemes y que sólo absteniéndose de su relajada conducta podría ser útil a la Patria pero no en el Ejército bajo su jefatura). Por otra parte, son excepcionales los reclamos a una sanción y también la resolución favorable de estos. Cuando Güemes recursó la medida, Belgrano la fundamentó y el Gobierno la mantuvo. Años más tarde la situación fue superada y relegada al olvido. Es posible que del vínculo entre ambos prevalezca como más difundido y como ejemplo de rectitud de Belgrano la sanción impuesta y no la unión que lo estrechara a Güemes durante años por el mismo objetivo: la libertad. Quizás las 129 cartas que Belgrano le escribiera a su subordinado, compañero y amigo sean ignoradas por la mayor parte de esta Nación, cada vez más alejada de la memoria y de la gratitud diaria hacia quienes la forjaron. Por eso estas páginas, motivadas por las palabras con las que Güemes selló sus sentimientos diciendo a Belgrano que sería su amigo "hasta más allá del sepulcro” pretenden constituir un homenaje, una clarinada para exaltar su gloria. 
 - Fuente: Trascripción del Artículo de la Profesora María Cristina Fernández para el Instituto Güemesiano de Salta. (La señora María Cristina Fernández es Profesora en Ciencias de la Educación y Académica Correspondiente del Instituto Güemesiano de Salta en Buenos Aires). 
 "La Muerte de Güemes". Óleo sobre tela del Pintor y retratista Antonio Alice (1886 – Buenos Aires – 1943), que se exhibe en el recinto de sesiones del Palacio de la Legislatura de Salta

Los Infernales Gauchos de Guemes

"El Gral. Güemes y sus Gauchos " Oleo sobre tela de D. Bourrelly - Francia 1922 - se encuentra en el Museo Histórico del Norte - Cabildo de Salta.

Los Infernales Gauchos de Guemes
GÜEMES - CAPÍTULO 01
Realización: Mauricio Minotti
Guión: Diego Arandojo
Producción: Malchiko Cine
https://www.youtube.com/watch?v=9vok2gAH5OI

GÜEMES - CAPÍTULO 02
https://www.youtube.com/watch?v=PBdsNBZMtp4

GÜEMES - CAPÍTULO 03
https://www.youtube.com/watch?v=Rchjsp3nPIs

GÜEMES - CAPÍTULO 04
https://www.youtube.com/watch?v=QvGARVYr8eg

LOS “GAUCHOS DE GÜEMES”
Fueron un grupo de gauchos de la provincia de Salta y Jujuy que lucharon por la independencia, a partir de 1810, al mando del General Martín Miguel de Güemes en la región N.O. de nuestra patria.
Los Gauchos de Guemes
Usaban la ropa mestizas, es decir una mezcla de las ropas que se ponía el español campesino y el aborígen. Utilizaban el chiripa y el poncho.
Los colores de esta prenda variaban de acuerdo al gusto de las tejedoras; los rojos con franjas blancas y azules o negras y los marrones con franjas negras o blancas.

MARTÍN MIGUEL JUAN DE LA MATA DE GÜEMES MONTERO GOYECHEA Y LA CORTE (8 de febrero de 1785,ciudad de Salta - 17 de junio de 1821, Cañada de la Horqueta, provincia de Salta)
El ejército gaucho estaba organizado en escuadrones, hoy diríamos regimientos. La falta de recursos para costear un ejército permanente, hizo que las milicias de Güemes estuvieran en servicio solamente durante las épocas de las guerras y cuando los realistas se retiraban, esos soldados volvían a sus labores de costumbre .
Todos fueron soldados en esta guerra. Los hombres, los montes, los ríos, los animales, opusieron su resistencias al invasor, que pretendía querer hollar la sagrada tierra del hogar salteño.


Referencias
  1. Volver arriba
     Mata, Sara Emilia; en "Los gauchos de Güemes" (p. s/d, Ed. Sudamericana, Buenos Aires, año 2008). La autora cita que Güemes por un corto tiempo desde 1817, llegó a permitir la circulación en el noroeste argentino de moneda de plata de baja ley creada por particulares —conocidas como “moneda de Güemes” o “moneda feble”— con artículos de plata extraídos de bienes de simpatizantes realistas y de las iglesias, que luego legalizaría el 26 de octubre de 1817 mediante una contramarca formada por unmonograma que decía "Patria". Pero como los comerciantes se negaban a recibirla por haber sido expresamente prohibidas por el Director Supremo, fueron invalidadas el 24 de mayo de 1818, aunque pudieran haber circulado ilegalmente hasta 1819. El área en donde se usó dichas monedas incluía a los actuales territorios de TarijaAtacamaJujuySaltaTucumánCatamarca y Santiago del EsteroISBN 978-950-07-2933-8
  2. Volver arriba
     Trigo O'Connor d'Arlach, Eduardo; en "Tarija en la Independencia del Virreinato del Río de La Plata" (pp. 181-199, Ed. Plural, La Paz, República de Bolivia, año 2011)
  3. Volver arriba
     Balmaceda, Daniel; en "Historias de corceles y de acero, de 1810 a 1824 (p. s/d, Ed. Sudamericana, año 2011).
  4. ↑ 
    Saltar a:
    a b Sierra, Vicente D. (1967). Historia de la Argentina: de la anarquía y la época de Rivadavia a la revolución de 1828 (1819-1829). Buenos Aires: Unión de Editores Latinos, pp. 208.
  5. Volver arriba
     «Carmen Puch de Güemes». Portal de Salta.
  6. Volver arriba
     Véase, por ejemplo, la opinión del general José María Paz, en sus Memorias póstumas. Ed. Hyspamérica, Bs. As., 1988. ISBN 950-614-762-0
  7. Volver arriba
     Frías, Bernardo, Historia del General Martín Güemes y de la Provincia de Salta, o sea de la Independencia Argentina, Salta, 1971.
  8. Volver arriba
     Cornejo, Atilio, Historia de Güemes, Agrup. Tradicionalista Gauchos de Salta, 1983.
  9. Volver arriba
     Güemes, Luis, Güemes documentado, 13 tomos, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1980.
  10. Volver arriba
     Véase Mata, Sara Emilia, Los gauchos de Güemes, Ed. Sudamericana, Bs. As., 2008. ISBN 978-950-07-2933-8
  11. Volver arriba
     http://tiempo.infonews.com/nota/156738/un-cuadro-de-guemes-en-diputados
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     http://www.gendarmeria.gob.ar/incorporaciones/escugen.html
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     Corriente Nacional Martín Güemes
Fuente:
https://es.wikipedia.org/wiki/Mart%C3%ADn_Miguel_de_G%C3%BCemes
http://www.taringa.net/posts/info/9863421/G-emes-el-Gaucho-Guerrero---RESUBIDO.html
http://www.portaldesalta.gov.ar/biografia.htm
http://www.institutoguemesiano.gov.ar/biografia01.htm
http://www.portaldesalta.gov.ar/biografia.htm