AQUÍ ENCONTRARÁS, ARTÍCULOS FOTOS Y VIDEOS SOBRE EQUIPO MILITAR, ARMAS BLANCAS Y ARMAS DE FUEGO, VIDEOS DOCUMENTALES DE LAS GUERRAS MUNDIALES, HISTORIA UNIVERSAL, HISTORIA ARGENTINA, BATALLAS, DERECHOS HUMANOS, SUPERVIVENCIA, SOCORRISMO, BANDAS SONORAS DE PELÍCULAS BÉLICAS.

"Soy un hombre de armas, un guerrero, scout. Paradójicamente, al único de mi especie que admiro, empuñó solamente la palabra, su técnica fue la humildad, su táctica la paciencia y la estrategia que le dio su mayor victoria fue dejarse clavar en una cruz por aquellos que amaba".

Desde La Trinchera Del Buen Combate en Argentina. Un Abrazo en Dios y La Patria.

20 de junio de 2017

BATALLA DE HUAQUI O BATALLA DE GUAQUI O BATALLA DEL DESAGUADERO O BATALLA DE YURAICORAGUA O DESASTRE DE HUAQUI. 20 de Junio de 1811.

Batalla de Huaqui
La Batalla de Huaqui o Batalla de Guaquin. 5 o Batalla del Desaguadero o Batalla de Yuraicoragua o Desastre de Huaqui fue un enfrentamiento militar ocurrido el 20 de junio de 1811, en el límite entre el Alto Perú —actual Bolivia— y el Virreinato del Perú, en el que el ejército realista de aquel virreinato venció al patriota revolucionario de la Junta Grande de Buenos Aires, puso fin a la Primera expedición auxiliadora al Alto Perú y produjo la pérdida momentánea de las provincias altoperuanas.
Batalla de Huaqui o Guaqui
las guerras de Independencia de Argentina yBolivia
Plano Huaqui.jpg
Antiguo plano de la batalla de Guaqui


Fecha
20 de junio de 1811

Lugar
GuaquiDepartamento de La PazBolivia
Resultado

Coordenadas16°38′34″S 68°54′05″O (mapa)

Victoria del ejército realistan. 1
Beligerantes
Ejército realistaJunta Granden. 2
(encuadrando a los patriotas de la Provincia de Charcas)n. 3
Comandantes
José Manuel GoyenecheJuan José Castelli
Antonio González Balcarce
Fuerzas en combate
Escarapela Roja.PNG Ejército de Observación del Alto Perú
Total: 6.5001 2 3 -8.0004
(incluyendo 4.700 milicianos)5
12 cañones
Ejército del Norten. 4
Total: 8.0001 2 -18.0005
(incluyendo 5.000-6.000 regulares)3 5 4
18 cañones
Bajas
Desconocidas, menores1.000 muertos, heridos y prisioneros6
El Condado de Guaqui es el título nobiliario español que fue creado para el general José Manuel de Goyeneche como premio a su victoria en la Batalla de Huaqui.
Condado de Guaqui
Corona de Grande de España.svg
Corona de Grande de España
Primer titularJosé Manuel de Goyeneche
ConcesiónFernando VII de España
14 de mayo de 1817
LinajesGoyeneche
Actual titularJavier de Goyeneche y Marsans
ANTECEDENTES
Los acontecimientos previos a la Batalla de Huaqui estuvieron dados por las acciones que desarrolló el Ejército del Norte mandado por el representante de la Primera Junta de Buenos Aires, el abogado Juan José Castelli y por el brigadier Antonio González Balcarce, que tuvo su primer encuentro con el ejército realista al mando del general José Manuel de Goyeneche a fines de octubre de 1810, sin mayores consecuencias y sin ser perseguido por el ejército realista replegándose hacia el sur, y obteniendo en batalla de Suipacha una clara victoria sobre las fuerzas realistas.
La Batalla de Huaqui o Batalla de Guaqui o Batalla del Desaguadero fue un enfrentamiento militar ocurrido el 20 de junio de 1811
El avance de las tropas del gobierno de Buenos Aires continuó hacia el norte del Alto Perú y ambos bandos se acercaron a una zona casi triangular cuyos vértices eran: Puente del Inca sobre el Desaguadero, la localidad de Huaqui sobre el borde del lago Titicaca al este y la localidad de Jesús de Machaca al sureste. Este fue el teatro de operaciones donde tuvo lugar la batalla.
Regimiento Nº 7 de Infantería - Fuente Sitio Oficial del Ejército Argentino
LA BATALLA
Dado que el virrey José Fernando de Abascal, del Virreinato del Perú, no se fiaba del revolucionario Juan José Castelli, envió refuerzos y abastecimientos al general realistas José Manuel Goyeneche, quien continuó los preparativos bélicos. 
Bandera de regimiento de infantería española desplegada en la batalla de Huaqui
Advertido Castelli de estos movimientos españoles movió su ejército desde el campamento de La Laja, en el que se había instalado a principios de abril de 1811, hacia el nuevo campamento en Huaqui, para aproximarse al paso del río Desaguadero (denominado Puente del Inca) y observar los movimientos realistas, lo que constituía una violación flagrante del armisticiofirmado por ambas partes.
José Manuel de Goyeneche y Barreda
Teniente General Jose Manuel de Goyeneche.jpg
José Manuel de Goyeneche, I conde de Guaqui. Retrato de Federico de Madrazo
Teniente general

Años de servicio
1792-1814
Lealtad


Flag of Spain.svg España
Participó en

Batalla de Guaquibatalla de Sipe Sipebatalla de San Sebastiánbatalla de Chacaltaya; Ocupación de La Paz, Oruro, Cochabamba, Potosí y Chuquisaca.


Nacimiento
12 de junio de 1776
Flag of Cross of Burgundy.svg Arequipavirreinato del Perú

Fallecimiento
10 de octubre de 1846(70 años)
Bandera de España MadridEspaña
La mañana del 19 de junio, los revolucionarios habían localizado sus fuerzas en Huaqui, en la quebrada de Yuraicoragua y en Machaca y echado un puente sobre el río Desaguadero, a unos 10 km del Puente del Inca, haciendo pasar una columna de 1200 hombres con la excusa de evitar que continuasen las acciones de saqueo de fuerzas realistas que cruzaban ese río en busca de víveres debido a que Puente del Inca estaba controlado por el enemigo. Sin embargo, con este plan se pretendía distraer las fuerzas de Goyeneche por el frente y flanco derecho mientras se los rodeaba por la espalda utilizando la comunicación establecida con este nuevo puente.
La Batalla de Huaqui o Batalla de Guaqui o Batalla del Desaguadero fue un enfrentamiento militar ocurrido el 20 de junio de 1811
En esta situación de violación del armisticio por los patriotas y franco peligro para todas sus tropas al verse rodeado por todos los flancos, el general Goyeneche determinó el ataque directo con todo su ejército. 
A las 3 de la mañana del 20 de junio ordenó a los coroneles Juan Ramírez Orozco (con los batallones de los beneméritos), Pablo Astete, tenientes coroneles Domingo Luis Astete y Mariano Lechuga (con 350 efectivos de caballería y cuatro cañones) que atacaran Yuraicoragua, que es una quebrada sobre el camino de Machaca con comunicación a Huaqui, mientras él se dirigía a la toma de Huaqui con los coroneles Francisco Picoaga y Fermín Piérola al mando de 300 efectivos de caballería, 40 miembros de su guardia y 6 piezas de artillería.
Plano de la Batalla de Huaqui - hacer clic en la imagen para ampliar
Al amanecer, las alturas de los cerros que las tropas españolas debían conquistar estaban tomadas por gran número de independentistas, caballería y fusileros que hacían fuego sobre los españoles con acompañamiento de granadas y hondas. Sin embargo el ejército realista les puso en fuga en pocas horas.
Cuando las tropas revolucionarias tuvieron noticia de la aproximación de Goyeneche a Huaqui, salieron de dicha población Castelli, Antonio González Balcarce y Luciano Montes de Oca al mando de 15 piezas de artillería y 2.000 hombres, tomando una posición sobre el camino a Huaqui casi inexpugnable, entre el lago Titicaca y los montes superiores.
Desaguadero - Desaguadero es un conjunto urbano binacional ubicado en la naciente del río Desaguadero entre Bolivia y Perú.
Goyeneche ordenó el avance introduciéndose bajo fuego enemigo sin contestar con un fusilazo, mientras el batallón del coronel Picoaga rompía el fuego, contestado por los independentistas con enorme energía.
Como las tropas independentistas, al reconocer al general Goyeneche, dirigían su fuego contra él, ordenó a uno de sus edecanes que transmitiera la orden de atacar al flanco derecho de su ejército, mantuvo cubierto el camino con el batallón de Piérola y destacó tres compañías para que avanzasen dispersas por el frente mientras él, con el resto de tropa en columna atacaba por la izquierda.
Lago Titicaca
La caballería del ejército de Castelli trató de detener el empuje pero fue arrollada y huyó, junto a todo el ejército rebelde, hacia Huaqui. Goyeneche dio orden de perseguirlos y consiguió tomar el pueblo. El coronel Ramírez comunicó poco después la victoria en Caza.
La batalla terminó en la desbandada de las tropas patriotas, con el saldo para éstas de más de mil hombres perdidos y el abandono de numeroso parque y de artillería.6 En precipitada retirada, se refugiaron en Potosí y luego en la ciudad de Jujuy.
CONSECUENCIAS
Mientras tanto en el Virreinato del Perú, el mismo 20 de junio de 1811 estalló la revolución que había sido convenientemente preparada. El caudillo tacneño Francisco Antonio de Zela previamente se había puesto de acuerdo con Castelli conviniendo que mientras él llevaría la revolución a Tacna el ejército rioplatense avanzaría hacia el Perú para iniciar la campaña para independizarlo de la corona española.5 Pero la derrota de Huaqui dio por tierra cualquier movimiento revolucionario planeado en el virreinato peruano.
Monumento a Juan José Castelli en la Plaza Constitución,ciudad de Buenos Aires.
La gran impresión que causó en la Junta Grande de Buenos Aires esta derrota militar —por la pérdida de todo el armamento— obligó a que su Presidente, el general Cornelio Saavedra, se dirigiera a las provincias del norte a fin de recomponer la situación. Pero esta debilidad fue utilizada por el grupo revolucionario afín a Mariano Moreno para destituirlo del mando y desterralo creando el Primer Triunvirato. Tanto el comandante en jefe político, Castelli, como el comandante militar, González Balcarce, fueran relevados y juzgados.
Desaguadero con frontera Peru- Bolivia
Otra consecuencia fue que se pactase una tregua con Montevideo, por el temor del gobierno de Buenos Aires a verse atacado en dos frentes al mismo tiempo.
La derrota de los rioplatenses en Huaqui fue de tal magnitud que a la pérdida momentánea de las provincias del Alto Perú se añadió la debilidad que se instaló en el norte que quedó expuesto a una posible invasión de las fuerzas realistas.

Partes oficiales de la batalla de Huaqui

PARTE DE CASTELLI
Exmo. Señor.
  • De resultas del ataque intentado por una gruesa division enemiga en la noche del dia 6 del corriente á una avanzada de nuestro campo de Huaqui, que repitieron por otras dos veces, acercandose únicamente, fué preciso reforzar el punto de Yuraicoragua aproximandose sucesivamente dos divisiones del exército á dicho punto, mandadas por los xefes Viamont y Diaz Velez, en los dias 18, y 19, quedando á marchar por el siguiente la tercera division al mando del teniente coronel Bolaños.  Aunque eran urgentes los motivos de atacar al enemigo, como lo he manifestado á V. E., y lo hicieron al mismo tiempo los generales, estaban estos de acuerdo conmigo en esperar oportunidad, que reuniese las circunstancias propuestas en el plan de operaciones. Pero los enemigos se dexaron ver bien temprano en la mañana del día 20, con direccion á la Quebrada de Yuraicoragua, que comunica al campo de Josus de Machaca, y Rio del Desaguadero, con el de Huaqui y Laguna. Entre 7 y 8, llegó á nuestro quartel general el parte verval del coronel Viamont; con aviso de que se le atacaba con quatro numerosas columnas, de las quales una venía por las alturas del Asafranal: un instante despues, llegó otro aviso de que los enemigos venian haciendo fuego á las avanzadas nuestras. Ya se había mandado tocar generala: el general en xefe, brigadier Balcarce, se presentó en la plaza para hacer marchar la tercera division, que debía ser la del centro, y ahora apoyaba la derecha, siguiendole el cuerpo de reserva. Yo me diriji sin espera al campo, y á mi vista llegó la division de izquierda del contrario, que desplegó en batalla, desau- briendo su artillería, y destacando sus guerrillas, con la mira de interceptar la comunicacion de nuestras lineas, favoreciendose, aunque la posicion, en que me hallaba es ventajosísima, que solo la cubría una avanzada de 16 fusileros: el contrario no la atacó, sin duda porque presumió, que estubiese encubierta la fuerza en la falda posterior del Morro. Llegó el genenal Balcarce, y dispuso la colocacion de la division tercera, que hise avanzar á ese punto con aceleracion, animandola como convenía en su marcha, á que me vine á encontrar. Ella se colocó ventajosamente con artillería á su cabeza, en el pie, y falda rdel morro, sin riesgo de que se le tomase la retaguardia. así porque apoyaba su costado derecho sobre la rivera de la Laguna como porque se la cubría el cuerpo de reserva que venía marchando, entre la Laguna y cerros de Huaqui. Quando el enemigo rompió el fuego de cañon, cuyas primeras balas pasaron por sobre mi cabeza, ya estaba formada parte de nuestra batalla y nuestros cañones contestaron con tezon. La division tercera se componía del regimiento de patricios de la Paz, y 3 compañias de fusileros de los de Cochabamba. Sin empeñar el fuego de fusileria, tres de nuestros cañones falsearon por sus montages, sin que por eso decayese el fuego bien servido por los otros de mejor estado. Ya observabamos que los pazeños estaban temblando y sin hacer fuego, ni ver caer alguno de la linea se salían de ella siendo los primeros sus oficiales. Mas remisos y cobardes se mostraron quando se trabó el fuego de fusil: sin que bastase el esfuerzo, con que les alentaba, procurandoles sacar detras las peñas, haciendoles ver la proxima derrota del enemigo. Nuestras fatigas, persuasiones, y esfuerzos, hasta el extremo del rigor, fueron inutiles. A pretexto de que les dolía el pie, ó de que no tenian cartuchos (que yo vi tirar, y ocultar) ó de que se descompuso la llave, viendoles yo mismo sacar el tornillo pedrero á dos, se paraban. El enemigo cargó y ellos sin esperar disposicion del general, ni del xefe de la division, se pasaron al enemigo algunas de las compañías, haciendonos fuego, y las demas emprendieron una retirada en desorden, tal como fuga vergonzosa, y maliciosa, tomando los caballos de los desmontados: la reserva no los pudo contener, porque tenian brios para hacerse paso por entre las filas. Asi dexarou perder la artillería de su division, y sin poder socorrer las divisiones interiores de Viamont y Diaz Velez. Estas despues de sufrir un ataque vigoroso de 4 horas; se replegaron al campo de Machaca con alguna pérdida, de que no puedo dar razon circunstanciada por ahora: á este tiempo el general Bi- vero, que en aquella mañana atravesaba el campo con el resto de caballería, para pasar á situarse sobre San Andres de Machaca, del otro lado del Desaguadero, donde tenia gran fuerza con fusilería y 4 piezas de artillería, observando él las señales de ataque, de que le iba aviso, se dirigió al punto de la accion, y pudo favorecer la reunion de las divisiones, y hacer que los enemigos se replegasen á su campo. Ellos han experimentado una pérdida tan considerable, que por informes, y calculos verosimiles, es triple de la nuestra. El general en xefe conmigo, se dirigió sobre la fuga de los paceños, á facilitar el paso por sobre los cerros, á reunirnos en Jesus de Machaca. Pero reconociendo que ni en el pueblo, ni en aquel campo había gentes, retrocedimos á las faldas de Huaqui, á tiempo que una partida enemiga entraba; y nos dirijimos para Tiahuanaco, De allí se retiraban los restos de la division, y pasamos hasta Laja en la noche. Supimos que era mucha la fuerza de tropa dispersa, de que eramos en parte observadores. Nos fué preciso emprender la diligencia de contenerla, y recogerlas á diversos puntos por las rutas de Potosí, Plata, y Despoblado, que hemos recorrido hasta este, de donde retrocedemos al cuartel general, con designio de reforzar el exercito, para obrar, segun pidan las circunstancias, á consecuencia de las medidas, que se han tomado, y de nuevo adelantamos. Este reves, aunque ha debilitado la fuerza, y disminuido el armamento, ha reforzado el entusiasmo, y nos hará más segura, y cierta la ventaja, que debemos prometernos sobre unos enemigos atroces, infidentes, y alevosos, que aspiran á la servidumbre de los pueblos, ó por la incorporación de ellos á la suerte de la metropoli. De lo que resulte daré cuenta á V. E. para su conocimiento, á fin de que no se dé mas bulto á un acaecimiento, que revela la justicia de nuestras intenciones.
Dios guarde á V. E. muchos años. Macha 20 de junio de 1811.
Exmo. Sr. Juan José Castelli.
Sres. de la Exma. Junta Gubernativa del Río de la Plata.
Juan José Castelli
Castelli.jpg

Vocal de la Primera Junta y de la Junta Grande
25 de mayo de 1810-1811

Predecesor
Hipólito Vieytes
Sucesor

se abolió el cargo

Representante de la Primera Junta en el Ejército del Norte
6 de agosto de 1810-9 de junio de 1811

Información personal

Nacimiento
19 de julio de 1764
Buenos Aires,
Gobernación del Río de la Plata,
Virreinato del Perú Bandera del Imperio Español(entonces parte del Imperio español, actualmenteArgentina).

Fallecimiento
12 de octubre de 1812(48 años). (48 años)
Buenos Aires,
Provincias Unidas del Río de la Plata Bandera de Argentina

Causa de muerte
Cáncer de boca

Nacionalidad
Argentina y boliviana

Partido político
Carlotismo
Educación

Información profesional

Ocupación
Políticoperiodista y abogado
Firma

Firma de Castelli.jpg
Ciudad de Desaguadero: Frontera BOL/PER
PARTE DE BALCARCE
  • En la mañana del 20 del pasado fui atacado pr. tres columnas Enemigas qe. ocupaban la derecha, isquierda, y sentro de la Sierra de Bila Bila de qe. estaban apoderados anteriormaute, de esta novedad dí a V. S. parte inmediatamente con mi Ayudte. de Campo D. Apolinario Saravia, haviendo yá dispuesto qe. él comandante de Guerrillas él Capitan D. Mig1. Araus, operase con las detalladas ál efecto; mandando ál 3r. Gefe el Sr. Dn. Eustoquio Diaz Veles, saliese con su division ál llano siguiéndolo yó con el primer Batallon de mi Regimiento, y dejando el segundo á la orden del Sargento Mayor D. Matias Balbastro, á la boca de la Quebrada pa. impedir pudiese ser flanqueada mi Batalla, pues ál regresar mi dicho Ayudte. Saravia me dijo benia pr. ella una columna como de dos mil hombres, consultando en esta operacn. él auxilio reciproco pues solo distabamos quatro ó cinco quadras. La columna derecha Enemiga muy supor. a mi Batalla allandose en tiro sufrio los fuegos de Artilleria bien dírigidos pr el 3r Gefe y él comandte. de élla D. Felipe Pereyra Lucena qe. abanzaron intrepidamte. con los dos Obuces y algunos cañones bien sostenidos, aquellos fuegos treparon, y ganaron la quebrada contigua á la de la cituacion de mi Campamento donde se empeño la mas visarra accion que se sostuvo aumentando en quanto me fué posible la fuerza de las alturas, de que resultó un combate obstinado de mas de cinco oras. Las dos culebrinas de a dos que operaban en las Guerrillas se inutilizaron á los primeros tiros, igual desgracia tuvimos con un cañon de aquatro de Batalla, y uno de los obuces: Este suceso, la enorme desigualdad de fuerzas, el haver sido atacado inopinadamte. contra todas nuestras esperan- sas, la dificultad de trepar los Cerros cuyo camino hera de practica al enemigo, todo concurrio á no poderse sostener pr. mas Tpo la accion de que resultó la retirada del Señor Diaz Veles, él comandte. Pereyra (herido mortalmte) y Tropas de operacion en las alturas. Como la Batalla estava dominada de los fuegos de las alturas, me fué necesario retirarme. Este movimiento con la incorporacion de las tropas qe. havian operado en los Cerros causó aquella confucion necesaria en esos momentos, y aprovechandose de élla los oficiales qe comprende la relacn qe acompaño, huieron cobardemente hasta Jesus de Machaca llebandose mas de 500 hombres sin qe los estimulase a bolver á la acción él bernos muy luego en la Pampa formados en Batalla. A mas de media tarde vino el Señor Ribero con la division de Caballeria de Cochabamba, que habia estado divertida con el ruido de nuestros fuegos. Toda la mañana a su vista, los enemigos que estaban reunidos en la boca de la Quebrada mucho Tiempo antes ganaron el Cerro ál que tambien suvió el Señor Ribero pero la noche impidio toda operacion. Cerrada esta, nos retiramos á Jesus de Machaca, savida ya la suerte desgraciada de Guaqui, y en élla, y los siguientes dias se dispersaron las Tropas y oficiales en los tros qe V. S há presenciado, apoderandosé de los hombres un terror extraordinario cuyo origen aun no hé podido comprender. La pérdida en la accion la jusgue de 50 hombres. Entre los muertos son de la mayor concideracn la del comandante de Artilleria y el capitan de Usares de la Paz. Dn Bernardo Velez. Entre los heridos lo son levemente él teniente de Artillería Dn Fran°° Villanueba, el Subteniente agregado á mi Regimiento Dn. José Maria de la Corte, y el Sargento de Artillería graduado de Subteniente Dn Juan Luna y contuso él Capitan de Granaderos de Chuquisaca Dn Joaquin Lemoyne. El 21 me puse en marcha retrogada hasta Calamarca, donde llegue la Madrugada del 24 pr no haverme sido posible mantenerme en Biacha, como pensé pr. no haverme sido posible hacer reunion alguna. Como htá esta fecha aun no havia savido él destino de V. S. ni del Exmo Señor Representante determiné dár parte el superior Govno de lo susedido, y lo hise con extraordinario que condujo él capitan de mi Regimiento Dn Pedro Pablo Gorostigua, encargado de orientar del todo pues practicamente lo havia nresenciado. En él mismo dia supe que la ciudad de la Páz, en insurreccion, los Indios havian muerto, al Colegua Marquez de Sn. Felipe, y aun Europeo, y apricionado á los demás de esta nacion; para evitar estos males de acuerdo con el Señor Presidente de la Junta Pro vl. Dn. Domingo Tristan, y él colega Dr. Astete, que estaba en aquel punto, determiné pasar con la poca gente qp. tenia á la dicha Ciudad, y lo verifique él 25, resultando de esta afortunada determínación él bien de tranquilidad qe. luego se estableció; siendo muy reparable la conductii de los Colegas, Landaveri y Baldes, qe. havian profugado lo mismo qe. la mayor parte del cuerpo Municipal dejando asefalo el Govno. y sugeta aquella Poblacion á los terrores de) desempeño de la Popularidad ya en fermentacion. En ella me mantuve hasta él 29 en que saviendo la aproximacion de los Enemigos, y intimacion á la Ciudad, determiné salir con las Tropas que tenia, pues sin energía alguna aquella multitud de havitantes solo trataban de abandonar la ciudad cuya concerbacion no tenia fuerzas con qe. mantener. Los dias siguientes hasta el 4. del corrte. en qe. me incorporé á V. S. en el punto de Oruro no hubo novedad alguna cuyo conocimiento hé dado á V. S. de palabra en dho. punto.— Como nunca hay un motibo mas real pa. graduar la importancia de los hombres qe. en los momentos de adversidad, así es que no puedo dejar de recomendar á V. S. la constancia, sufrimiento, y distinguida conducta de la oficialidad de Pardos y Morenos lo mismo qe. la muy brillante del Capitan de mi Regimiento Dn. Miguel Araus pa. qe. tenga á bien elebarla al Superior Govno.
Dios gue. á V S. ms. as. Quartel Gral. de la Plata 18 de Julio de 1811
Juan José Viamonte.
Señor Gral en Xefe Dn. Ant°. Gonz. Balcarce.
Es copia. Balcarce.
Antonio González Balcarce
Antonio González Balcarce.jpg

Coat of arms of Argentina.svg
5.° Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata
16 de abril de 1816-9 de julio de 1816

Predecesor
Ignacio Álvarez Thomas

Sucesor
Juan Martín de Pueyrredón

Coat of arms of the Buenos Aires Province.png
2º Gobernador Intendente de Buenos Aires
16 de abril de 1815-19 de mayo de 1815

Predecesor
Miguel de Azcuénaga

Sucesor
El Cabildo de Buenos Aires(interino)

Información personal

Nacimiento
24 de junio de 1774
Flag of Cross of Burgundy.svg ciudad de Buenos Aires,Gobernación del Río de la PlataVirreinato del Perú,Imperio Español

Fallecimiento
5 de agosto de 1819 (45 años)
Flag of Argentina.svg Buenos AiresProvincias Unidas del Río de la Plata

Nacionalidad
Argentina

Creencias religiosas
Católico
Educación

Información profesional

Ocupación
Militar


Notas

  1. Volver arriba
     La historiografía ha denominado a los bandos en conflicto como «realistas» y «patriotas», pese a que la bandera rojigualda no fue arriada de Buenos Aires hasta después de la Asamblea del año XIII, momento en cual la Junta Grande manifiesta sus intenciones independentistas. En 1811, dicha junta se declaraba borbónica y juraba lealtad a Fernando VII y se enfrentaba a quienes la declaraban sediciosa por no reconocer la autoridad del virrey Cisneros y el Consejo de Regencia de España e Indias. Hasta ese momento ambos bandos lucharon bajo la misma bandera y se autodenominaban españoles.
  2. Volver arriba
     La Junta Grande de Buenos Aires se declara depositaria de los derechos del rey español, por encima del Consejo de Regencia de España e Indias, pero no se dice independiente en 1811. El congreso para constituirse en un estado argentino soberano recién se produce en el año 1816.
  3. Volver arriba
     Patriotas de la Provincia de Charcas leales a la Junta Grande de Buenos Aires.
  4. Volver arriba
     La escarapela roja es un símbolo español. No está claro si era portado por las tropas insurgentes en Guaqui, pero en apariencia seguía siendo oficial en los ejércitos insurgentes de las Provincias Unidas del Río de la Plata, lo mismo que la bandera rojigualda que según las ordenanzas españolas debía flamear en el fuerte de Buenos Aires.
  5. Volver arriba
     El topónimo de la ciudad boliviana de Guaqui da nombre al acontecimiento, pero la historiografía mantiene el nombre de la batalla asociado a la grafía estándar de principios del siglo XIX.
  6. Volver arriba
     La "chuza" o lanza de ataque fue un arma usada por los indígenas durante las guerras de Independencia Hispanoamericana era una caña larga que en la punta llevaba un cuchillo. Aunque algunos historiadores hablan que unos 13 000 indios auxiliares tomaron en la batalla (Díaz Venteo, 1948: 89), la cifra ha sido criticada por ser muy alta
Referencias
  1. ↑ a b Julio M. Luqui-Lagleyze, Historia y campañas del Ejército Realista, Tomo I, Instituto Nacional Sanmartiniano, Rosario, Argentina, 1997, ISBN 987-95221-1-7
  2. ↑ a b Ruiz Moreno, Isidoro J., Campañas militares argentinas, Tomo I, Buenos Aires, Emecé, 2005, ISBN 950-04-2675-7
  3. ↑ a b c David Marley (2008). Wars of the Americas: A Chronology of Armed Conflict in the Western Hemisphere, 1492 to the Present. Tomo I. Santa Bárbara: ABC-CLIO, pp. 589. ISBN 978-1-59884-100-8.
  4. ↑ a b c d e Granaderos - Batalla de Huaqui
  5. ↑ a b c d e Natalia Sobrevilla Perea (2011). "Las guerras frente a la crisis del orden colonial. Hispanoamérica". Historia política. Dossier. Universidad de Kent, Reino Unido. pp. 8. Basada en Díaz Venteo, 1948, pp. 89.
  6. ↑ a b Félix Best (1960). Historia de las guerras argentinas, de la independencia, internationales, civiles y con el indio. Ediciones Peuser, Buenos Aires.

Lago Titicaca
Bibliografía

  • Díaz Venteo, Fernando. Las campañas militares del Virrey Abascal. Sevilla, Escuela de Estudios Hispanoamericanos, 1948.
🇦🇷RESUMEN - BATALLA DE HUAQUI (20/6/1811)
En Bolivia los realistas al mando del general JOSÉ MANUEL DE GOYENECHE, valiéndose de una acción sorpresiva y vulnerando lo dispuesto en el armisticio que se había firmado 20 días antes, vencen en Huaqui, cerca del río Deaaguadero (en el Alto Perú, territorio hoy de la República de Bolivia), a la vanguardia patriota de la Expedición Auxiliadora al Alto Perú comandada por el general ANTONIO GONZÁLEZ BALCARCE, provocando la primera gran derrota del ejército enviado por Buenos Aires al Alto Perú para incorporar la región a la causa emancipadora. Al amanecer del día 20 de junio, ocho días antes de que venciera el armisticio firmado por GOYENECHE Y CASTELLI, después de la Batalla de Suipacha, los realistas atacaron en tres columnas paralelas. La de la izquierda a las órdenes directas de GOYENECHE (que al principio fue rechazada), la central dirigida por TRISTÁN (que consiguió dominar la quebrada de Yaurícoragua, única comunicación entre las dos agrupaciones en que se encontraba dividido el ejército patriota, separada por una cadena de cerros, mientras acampaba. Una de esas agrupaciones estaba al mando del general VIAMONTE y la otra bajo el mando directo de BALCARCE). La columna derecha de los realistas, al mando del brigadier RAMÍREZ atacó el ala izquierda de los patriotas provocando su desbande, ante lo inesperado del ataque. 
El Ejército de la Expedición Auxiliadora al Alto Perú, sobre el río Suipacha, como protección, una fuerza a órdenes de DÍAZ VÉLEZ, retrocedió luego hasta Potosí y retirándose luego del Alto Perú, se dirigió a Salta, donde llegaron solamente 600 hombres, fracasando así en su objetivo de incorporar a la región, al proyecto emancipador gestado en Buenos Aires el 25 de mayo del año anterior. Llegados a Yatasto, el Coronel JUAN MARTÍN DE PUEYRREDÓN, se hizo cargo del mando de los restos del Ejército del Norte y resolvió continuar la retirada hacia Tucumán. En marzo de 1812, le entregó el mando de este Ejército Expedicionario a MANUEL BELGRANO. 
El general Balcarce y Juan José Castelli que acompañaba a este Ejército como representante de la Junta de Gobierno, fueron llamados a Buenos Aires, para que dieran cuenta de sus actos, declarando allí que habían sido sorprendidos mientras descansaban con sus tropas, totalmente desprevenidos por hallarse amparados bajo la fe de un armisticio que se había firmado el día 16 de mayo anterior. En Huaqui, se produjo la primera gran derrota de las fuerzas revolucionarias contra el poder realista, llamada con toda justicia el desastre de Huaqui. Si aquella batalla sangrienta hubiera dado el triunfo a los americanos, probablemente la historia del sur del continente habría sido muy distinta. Pero una cantidad de factores adversos se unieron como malos augurios para determinar el fracaso. 
El sitio de la batalla está ubicado entre el lago Titicaca y el río Desaguadero y allí fue enviado el ejército independentista al mando del General BALCARCE para asegurar su poder sobre la región. Al frente de las tropas españolas, formadas por siete mil profesionales bien entrenados, estaba el general GOYENECHE, mientras que las fuerzas criollas, integradas por cerca de seis mil soldados, comandadas por el general Balcarce, estaba integrada por una mayoría de voluntarios criollos que arrastraban un largo cansancio, carecían de ropa, apenas habían comido durante las 48 horas anteriores a la batalla y encima, la altura del lugar también les jugó en contra: muchos soldados padecían del “soroche” (1). Casi en la madrugada del 20 de junio Goyeneche inició el ataque y en el campamento, la sorpresa produjo un caos y pese a los esfuerzos de Balcarce y de Castelli, dos divisiones del ejército criollo se pusieron en fuga, sin ofrecer resistencia. Luego otros batallones fueron vencidos y emprendieron la retirada. 
Finalmente, al caer la noche, la derrota era total. En medio del pánico y rota toda disciplina, los soldados se dispersaron por los montes y muchos de ellos, acosados por el hambre, asaltaron pueblos. Los jefes, acompañados por algunos soldados fieles que no habían perdido la cabeza, lograron ponerse a salvo de la degollina que siguió, debiendo soportar la dura reacción de los pobladores, que los insultaba a su paso. Como consecuencia del desastre de Huaqui se perdieron las provincias del Alto Perú y todo el país quedó expuesto a una invasión. Con Huaqui termina la primera campaña de afianzamiento de la Revolución de Mayo en el Norte, dejando como saldo el aniquilamiento del movimiento contrarrevolucionario de Córdoba, la victoria de Suipacha que le dio a los patriotas el dominio de estos territorios hasta el río Desaguadero, y como saldo negativo la sublevación del Alto Perú y su consecuencia más desgraciada: la desaparición del Ejército patriota como factor de oposición a los intentos realistas, que quedaron así, como dominadores absolutos del Alto Perú.

Fuente:
http://www.portaldesalta.gov.ar/huaqui.htm
http://www.elarcondelahistoria.com/batalla-de-huaqui-2061811/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario