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"Soy un hombre de armas, un soldado, scout. Paradójicamente, al único de mi especie que admiro, empuñó solamente la palabra, su técnica fue la humildad, su táctica la paciencia y la estrategia que le dio su mayor victoria fue dejarse clavar en una cruz por aquellos que amaba".

Desde La Trinchera Del Buen Combate en Argentina. Un Abrazo en Dios y La Patria.

27 de enero de 2017

PERROS DE GUERRA - HISTORIAS - PERROS MASCOTAS DE LAS FUERZAS ARMADAS DEL MUNDO - PERROS CUARTELEROS - FOTOGRAFÍAS.

Un perro pastor belga Malinois de la Fuerza Áerea de EE.UU. en un vehículo M2/M3 Bradley en Iraq.

The Metropolitan Museum of Art New York, mitad del segundo milenio a.C, Mesopotamia
EL MEJOR AMIGO DEL HOMBRE
Por Carlos Borda Bettolli. Con la colaboración de David Boskovic.
“El perro es la conquista más notable, más completa y más útil que ha podido hacer el hombre. El perro pertenece por completo a su dueño, se identifica con sus exigencias, le conoce, le defiende y le es fiel hasta la muerte. Y obsérvese que no es el temor ni la necesidad lo que lo induce a portarse así, sino el amor y el cariño. El perro es el único animal que ha seguido al hombre por toda la superficie de la tierra”. Federico Cuvier, naturista francés.
Cani Pugnaces guiando a legionarios romanos. El fiero luchador de las galias,
ha llegado hasta nuestros días como el dogo español
Desde Atila el Huno hasta los modernos ejército actuales, y desde las junglas de Borneo hasta la turba Malvinense, los perros de guerra han sido empleados en una gran variedad de roles a los largo de nuestra historia y en casi cada rincón geográfico de nuestro planeta. 
Desde tareas de vigilancia, pasando por rastreo, mensajeros, asistencia médica y un largo etcétera, los perros han sabido acompañar al hombre a los campos de batalla, compartiendo las victorias y sufriendo derrotas, y en muchos casos caminando juntos la senda hacia la eternidad. No por algo se han ganado la justa denominación de “EL MEJOR AMIGO DEL HOMBRE”
Carlanca moderna usada para proteger al perro de los ataques de lobos, muy similar al usado por los romanos

En la actualidad, los Perros de Guerra mantienen su vigencia e incluso han tenido que ampliar sus roles de combate en la medida que han surgido nuevas amenazas, por ello no debe resultarnos llamativo que cada vez sea más frecuente observar despliegues militares acompañados de sus respectivos guardianes de cuatro patas. 
Una vez en el campo de batalla, su correcto desempeño no solo dependerá de su crianza y entrenamiento sino también del adecuado binomio que formen con su guía. Así mismo, será esencial que aquellos al mando comprendan que los perros de guerra son herramientas excepcionales pero siempre teniendo en consideración que son seres vivos, con todas sus virtudes y limitaciones que ello significa.
La devoción de los egipcios era tal que incluso momificaban a sus mascotas
LOS PERROS DE GUERRA A LO LARGO DE LA HISTORIA
Una vez domesticados, los perros han servido al hombre de distintas maneras. Incluso en la guerra. En la antigüedad fueron los persas, griegos, asirios y babilonios los primeros en reconocer y aplicar las ventajas tácticas que ofrecían los perros, empleándolos en grandes cantidades como elemento de ataque de vanguardia y también en tareas defensivas.
La raza más representativa de aquella época fue el moloso (por su origen Molosia, región Griega), can de gran tamaño, de potentes mandíbulas y espíritu combativo, del cual derivarían el dogo y el mastín. La historia sería un poco ingrata con estos bravos soldados de cuatro patas, sin embargo no todos quedarían en el anonimato.
Estatua de Siglo XVII del un perro de batalla en el armería de Wartburg en Turingia.
SOTER, EL SALVADOR DE CORINTO
Refiere Plutarco que 50 perros junto a una pequeña guarnición de soldados defendían el fuerte de la ciudadela de Corinto. Aprovechando la festividad en honor a Afrodita, los soldados de Nauplia tomaron por sorpresa el fuerte, capturando a la embriagada guarnición y matando a todos los perros salvo a uno, el cual logró escapar. Una vez en la ciudad, el asustado can logró alertar a la población. El fuerte sería recuperado antes de que el enemigo consolidara su posición mientras que la guarnición sería rescatada sana y salva. En reconocimiento por sus acciones se le otorgó al único perro sobreviviente un collar de plata con la inscripción “Salvador”.
Mastín Asirio representado en un bajo relieve. Imagen: Blog Historium.
ALEJANDRO MAGNO, REY DE MACEDONIA, FUE UNO DE LOS TANTOS QUE RECONOCIÓ LA VALIDEZ DE LOS PERROS DE GUERRA.
Empleándolos no solo en el combate sino en tareas de apoyo logístico. Su caballo Bucéfalo y su moloso Peritas serían sus grandes compañeros en la campaña de oriente. Este último fallecería en la India, y según los relatos de la época lo haría defendiendo a su amo (algunas fuentes refieren a que encontró la muerte luchando contra un elefante. Otras, a que fue herido por un venablo).
Dolido por la pérdida, Alejandro Magno fundaría y bautizaría en Bactriana una ciudad en honor a su fiel compañero.
LOS ROMANOS TAMBIÉN RECONOCERÍAN LOS APORTES DE LOS PERROS EN EL COMBATE, AUNQUE NO EN SU ETAPA INICIAL.
Así lo demuestra la campaña en Britania, cuando los bárbaros locales emplearon sus mastines contra las fuerzas invasoras. Los romanos, impresionados por el espíritu y fortaleza física de estos animales, no tardarían en incorporarlos a sus Legiones. Denominados Canis Pugnaces, los perros de guerra romanos generalmente marcharían a la batalla equipados con diversos artilugios, tantos ofensivos como defensivos: placas y casquetes de cuero para su protección contra flechas y lanzas, collares y chalecos con púas, etc.
EL HISTORIADOR PLINIO CONSIDERABA A LOS PERROS COMO ÚTILES AUXILIARES PARA EL COMBATE, TENIENDO GRAN ESTIMA NO SOLO POR SU FORTALEZA FÍSICA Y VALENTÍA SINO TAMBIÉN POR SER COMBATIENTES QUE NO PEDÍAN NADA A CAMBIO.
La visión de los hombres barbudos cubiertos de hierro acompañados de poderosos perros traídos del otro lado del mar producían verdadero terror entre los indios

Una "montería" de indios. Esta aberrante acción fue perpetrada en muchas ocasiones.
CON LA APARICIÓN DE LA PÓLVORA LAS FUNCIONES DE LOS PERROS DE GUERRA IRÍAN QUEDANDO RELEGADAS A TAREAS DE APOYO, PRINCIPALMENTE DE VIGILANCIA.
Sin embargo los colonizadores europeos aún los emplearían en combate con gran eficacia en lo que resultó la conquista del continente Americano. Aprovechando el temor que infundían en la población indígena, las fuerzas ibéricas no tardarían en emplear sus alanos, lebreles, dogos, etc con gran eficacia (y en algunas ocasiones, de manera brutal).
Bajorrelieve Asirio 4000 a.c
El 24 de marzo de 1495, Bartolomé Colón sería uno de los primero en utilizar perros de guerra en el Nuevo Mundo, cuando hizo frente a los indios caribes en La Española (actual Santo Domingo) con una fuerza de 200 hombres, 20 caballos y 20 perros. 
Ilustración del Códice de Florencia que muestra el desembarco de las tropas de Cortés en Méjico. Junto al ganado, echado en el suelo en actitud vigilante, aparece un perro guardián
El empleo de estos últimos se haría generalizado, tanto a la vanguardia como fuerza de choque (aprovechando el impacto psicológico que generaban en los locales) y en la retaguardia, cumpliendo tareas defensivas.
Tutankhamon persiguiendo nubios junto a sus perros molosos.
BECERILLO
De todos los perros que participaron en la conquista, sin duda el más recordado es Becerrillo. Alano español, “…bermejo, bocinegro y mediano…”, Becerrillo demostró una valentía e inteligencia fuera de lo común. Su comportamiento en el combate no solo tranquilizaba a la propia tropa sino que también le significaría ganarse su propio sueldo (que al fin y al cabo terminaba en el bolsillo de su amo). Sin embargo en 1514 encontraría su fatal final. Luchando contra los indios caribes y una vez más en defensa de su amo, Becerrillo sería herido con flechas envenenadas, falleciendo al poco tiempo.
El aperreo, que no era otra cosa que azuzarle a los desdichados de turno varios alanos o mastines con las consecuencias imaginables.

Un aperreo contra un cacique
EUROPA SE VERÍA CONSTANTEMENTE AGITADA POR CONFLICTOS DURANTE LOS SIGLOS XIX Y XX, POR LO QUE NO RESULTARÍA LLAMATIVO QUE LOS PERROS FUESEN LLAMADOS AL SERVICIO UNA VEZ MÁS - BARBET MOUSTACHE.
El caso del barbet Moustache es uno de ellos. Adoptado en Caen por los Grenadiers del Grande Armée de Napoleón, Moustache pronto resultaría de gran valía por su audacia y entrega. Siempre vigilante, impediría la infiltración austríaca en líneas propias durante la etapa inicial de la batalla de Marengo. En Austerlitz, bajo intenso fuego enemigo, recuperaría la bandera del regimiento. Herido en una de sus piernas, recibiría por pedido del mariscal Lannes la Cruz de la Legión de Honor. Como muchos de estos valerosos combatientes de cuatro patas, Moustache caería en combate en Badajoz el 11 de marzo de 1811.
Abundan las historias como la de Moustache, sin embargo en el aspecto estrictamente militar debemos reconocer que aún se carecía de una doctrina de empleo de los perros de guerras. Las grandes guerras del siglo XX se encargarían de transformar esta realidad.
LAS GRANDES POTENCIAS EUROPEAS INICIARON SUS PROGRAMAS DE PERROS DE GUERRA A FINES DEL SIGLO XIX E INICIOS DEL XX.
Realizando innumerables pruebas y ejercicios con el objeto de establecer una doctrina de formación y empleo. 
Almagro parte a descubrir tierra al sur del Perú en 1536. Al frente camina un adalid con dos enormes perros
Con Prusia a la cabeza, las principales funciones de los perros se centraron en tareas de apoyo tales como vigilancia, comunicación, asistencia sanitaria, patrulla y transporte. Entre las misiones más especializadas sobresale la realizada por los San Bernardo franceses como perro de las nieves.
Un perro mensajero es captado por la cámara a toda velocidad tras ser soltado por un soldado alemán cerca de St. Quentin, en 1918.
PRIMERA GUERRA MUNDIAL
Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, decenas de miles de perros serían llamados a prestar sus servicios. 
Los perros eran tan importantes que también requerían sus propios hospitales para ser tratados de las heridas que recibían en el frente. En la foto, un veterinario alemán trabajando
Razas de las más variadas participarían de la contienda, cada una con una función específica según sus condiciones. 
portaban todo tipo de objetos para los soldados...
Desde los pequeños Jack Russell en tareas de control de plagas por las vastas líneas de trincheras, hasta el famoso Ovejero Alemán
Aquellos que destacaron por lo valioso de su misión fueron los sanitatshunde-mercy dogs o perros al servicio de la cruz roja. Su función era localizar a los heridos en la tierra-de-nadie, asistirlos (llevaban alforjas con vendajes y bebidas), guiar a los camilleros hasta ellos o reconfortarlos en sus últimos momentos de vida. 
Los casos de Captain y Prusco, ambos al servicio de las fuerzas francesas, son algunos de los tantos ejemplos por mencionar. Ambos canes se distinguieron por localizar decenas de heridos, y en el caso de Prusco, por arrastrar a un soldado hasta la seguridad de las trincheras para posteriormente alertar a los rescatistas de su presencia.
No debe sorprendernos el justo reconocimiento hacia los perros de guerra que combatieron, cayeron o sobrevivieron a la Primera Guerra Mundial. Caso el de Mèmére, el cual dispone de un cenotafio en su honor en el cementerio de perros de Asnières-sur-Seine, el famosos Rin Tin Tin o el sargento Stubby (aunque estos últimos más como mascotas que como perros de servicio).
Perros de guerra tirando de cerretillas cargadas con ametralladoras durante el repliegue en Antwerp. Los infantes son carabineros belgas. Imagen: IWM.
Sin embargo no todos los combatientes de cuatro patas tuvieron un final feliz sino que más bien podríamos clasificarlo de ingrato. 
Un perro portando utensilios médicos en el frente. Foto del año 1915.
Finalizado el conflicto, fueron muchas las potencias que al iniciar la desmovilización de sus fuerzas se encontraron con miles de perros a su servicio. 
Al igual que las palomas, los perros también llevaban mensajes.
Algunas optaron por sacrificarlos al ya no ser necesarios o por lo oneroso de su mantenimiento. Otras, como Alemania, inteligentemente optaron por conservarlos.
Perros de la Cruz Roja alemana son enviados al frente, donde prestarán un gran servicio de ayuda para los heridos en primera línea.
Las experiencias sobre la utilización de perros de guerra durante la primera guerra mundial no serían en vano. Nuevamente con Alemania a la cabeza, el aprendizaje del pasado fue aprovechado no solo para perfeccionar la doctrina sino también que sirvió para resaltar cuales eran las razas que mejor se adaptaban a la función de perro de guerra. A la cabeza destacaron los ovejeros alemanes y belgas, doberman, collies, schanuzer gigantes entre otros.
Un perro mensajero con una bobina conectada a un arnés para el tendido de una nueva línea eléctrica. Foto de septiembre de 1917.
Con la motorización y posterior mecanización, los perros ya no sería tan necesarios para tareas logísticas sin embargo sus funciones no serían menores. Desde vigilancia, exploración hasta mensajeros, los perros demostraron una vez más sus cualidades para el combate, en muchos casos debiendo adaptarse a las condiciones presentes en los distintos teatros de operaciones.
Soldados entrenando a un perro para que busque y encuentre heridos bajo el fuego enemigo. Foto del año 1915.

El Sargento Stubby fue el perro más condecorado de la Primera Guerra Mundial. 
Fue herido en un ataque con gas, lo que le dio una sensibilidad al gas que más tarde le permitió advertir a los soldados de ataques con gas entrantes corriendo y ladrando. 
También ayudó a encontrar soldados heridos e incluso capturó a un espía alemán que intentaba trazar trincheras aliadas. Stubby llegó a ser herido dos veces y recibió 17 condecoraciones.
Por acción de los medios, los más conocidos de la contienda resultarían el cuerpo K-9 del US Army y los Devil Dogs del Cuerpo de Infantería de Marina Norteamericano (el cual había adoptado como raza insignia al Doberman Pinscher). 
Cuerpo K-9 del US Army
También fueron tristemente conocidos los intentos de los soviéticos por emplear perros como minas anti-tanques móviles. Sin embargo los resultados no fueron los esperados ya que los canes habían sido entrenados con tanques amigos. Una vez en el campo de batalla los perros se dirigían a los blindados en busca de comida, tal como habían sido entrenados, pero el problema radicó en que eran los vehículos rusos lo que resultaron destruidos. La falla en la fase de entrenamiento radicó en que no se tuvo en cuenta que los perros distinguirían a los tanques rusos de los alemanes por su olor, ya que no usaban el mismo combustible.
Menos conocidas son las acciones de los perros de guerra japoneses. Pese a haber sido provistos y recibido asistencia por parte de los alemanes, los nipones no parecen haber realizado un buen uso de los canes. Un ejemplo claro fue en su función como exploradores: Los perros trabajaban sin correa y a la vanguardia de la tropa pero generalmente ladraban ante la presencia del enemigo o eran avistados cuando retornaban a su guía, lo que terminaba por delatar la posiciones amigas.
Refugiados belgas huyen de Bruselas en el año 1914. Sus pertenencias son colocadas en un carro tirado por un perro.
Algunos experimento fallaron estrepitosamente, principalmente por carecer de una etapa de formación adecuada. Ejemplo fueron los perros de ataque norteamericanos propuestos por Walter Pandre o los M-Dog. Estos últimos tenían como misión detectar minas, siendo elegidas razas pequeñas como los cocker y springer spaniels o los dachsunds. Pese a que las pruebas y experiencias en retaguardia fueron más que favorables, el rendimiento en el campo de batalla no fue auspicioso ya que los perros solían distraerse o asustarse. Se hizo notaria la falta de una formación en un entorno similar al que encontrarían en el frente la cual resulta esencial para un buen desempeño del perro de guerra, tal como veremos más adelante.
LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL SERÍA EL ÚLTIMO CONFLICTO DONDE SE UTILIZARÍAN A LOS PERROS DE GUERRA DE FORMA MASIVA, SIN EMBARGO SU PRESENCIA A LA VANGUARDIA NO SOLO SE MANTUVO CONSTANTE EN LOS DISTINTOS CONFLICTOS DEL SIGLO XX SINO QUE SUS FUNCIONES FUERON AUMENTANDO IMPORTANCIA.
FORMANDO AL PERRO DE GUERRA

En la actualidad la formación de los Perros de Guerra ha avanzado notoriamente, no solo con la identificación aquellas razas que son las más indicadas para las labores sino también mejorando el entrenamiento gracias a la adopción de nuevas técnicas.
Las tareas para la obtención de los perros de guerra comienzan antes de su nacimiento, con una apropiada selección de los vientres, su adecuado alojamiento una vez lograda la preñez (caniles alejados de zonas que puedan generar stress en las madres y posteriormente a los cachorros, en debidas condiciones, etc) y su posterior cuidado.
Pasados algunos días del nacimiento de los cachorros, se inicia la etapa de sociabilización la cual tiene como objeto poner en contacto al cachorro con el criador así como con elementos del medioambiente y personas. Esta fase busca la estimulación temprana de los sentidos del perro (pese a que aún no han desarrollado plenamente vista y oído) a los fines de que se sientan cómodos con la presencia humana, acostumbrarlos a distintos ruidos, olores, superficies, etc. 
(A medida que pase el tiempo se aumentará la complejidad de estos ejercicios al exponerlos a ruidos y situaciones que encontrarán en el campo de batalla, tales como disparos, vuelos en helicópteros, saltos de aviones, etc). La sociabilización constituye un ejercicio primordial dentro de la etapa de crecimiento de los cachorros pero se tiene que realizar con cuidado porque tampoco se querrá sobre-estresarlos.
A medida que avanzan las semanas se expondrá al cachorro a nuevas actividades a los fines de evaluar y mejorar su instinto de presa, consistiendo el ejercicio más común en que jueguen, persigan y muerdan un trapo/toalla. Esta actividad, que los ayudará en la tarea de focalizar y atrapar la presa, será fundamental para los posteriores trabajos de mordida/aprensión y detección.
Una vez avanzada la etapa de crianza y formación inicial, la repetición de las actividades y su posterior recompensa serán más usuales, sobretodo cuando las tareas vayan aumentando en su complejidad. La recompensa constituye un componente adicional en lo que es el trabajo y diversión del perro, ya que en vez de dominarlos se les ofrece una “felicitación” (verbal o acción) por responder adecuadamente a las exigencias. 
Y como los perros aprenden por repetición y asociación, la recompensa termina ganando gran importancia. También hay que tener en cuenta que lo perros responden al componente no-verbal de nuestro lenguaje. Esto significa que la importancia radica no en las palabras sino en la entonación de las mismas así como la expresión corporal.
Recibiendo una justa recompensa. Imagen: Staff Sgt. Patricia McMurphy – USAF.
Otro de los puntos clave para trabajar con perros de guerra será el lazo de confianza que se establezca, tanto con su adiestrador como con guía. Esta confianza, que viene asociada con la idea implementada de que todo lo bueno viene de su adiestrador/guía (comida, agua, juguetes, ejercicio, etc), implicará la formación de un adecuado binomio.
Hemos mencionado algunos puntos generales sobre la formación de perros de guerra, pero hay que tener en cuenta que el entrenamiento variará según la función que tengan que cumplir. Y de acuerdo a la misión, también dependerá la raza a elegir. Los Ovejeros (Alemanes y Belgas) y el Malinois Belga (estos últimos favorecidos principalmente por no ser propensos a la displacia de cadera) son generalmente los preferidos para tareas que requieren un importante grado de agresividad y capacidad de aprensión. 
Su coraje y lealtad así como sus habilidades (olfato y agresión) los hace ideales para el trabajo de perros de guerra. Otra de las razas elegidas, esta vez para tareas de rastreo (personas, explosivos, narcóticos), son los Labradores. Las razones por las cuales se los eligió para esta tarea radican en su gran olfato, inteligencia, por ser dóciles y carecer del componente de agresividad. (Las mencionadas son actualmente las razas más difundidas, pero eso no significa que sean las únicas.)
Un perro inspecciona el equipaje antes cargar a bordo de un helicóptero del escuadrón HMX-1.
La gran mayoría de los perros de guerra tienen asignados un solo propósito, sin embargo también existen los denominados perros multipropósito. Generalmente destinados a unidades de Tropas de Operaciones Especiales, al igual que sus congéneres humanos debieron pasar por una estricta selección y entrenamiento antes de formar el binomio con su guía. 
Una unidad canina de las Fuerzas de Defensa del Israel
La raza más popular es el Malinois Belga o cruza de estos con el Ovejero Alemán. Su misión consiste en rastrear humanos o explosivos (con o sin correa) así como trabajos de aprensión. Uno de los casos más conocidos es el del Malinois llamado Cairo el cual participaría, junto a los SEALs del DEVGRU, del raid a la casa de Bin Laden en Abbotabad, Paquistán.
Un soldado de EE.UU. y su Labrador Retriever esperando antes de efectuar un ataque a la insurgencia en Buhriz.
En los recientes años, los perros de guerra han demostrado sobresalientes resultados, principalmente en tareas de detección de explosivos. En el momento más álgido en la lucha contra los IEDs, el General D Petraeus manifestó en el año 2008 que
“las capacidades que (los perros de guerra) proveen no se pueden replicar, ni por el hombre ni por la tecnología. … Su performance sobrepasa a cualquier medio que disponemos en nuestro inventorio. Sería un error para nuestro ejército no invertir más en este valioso recurso…”
No importa cuan bueno sea el perro, pero si no es acompañado por un buen guía, cualquier esfuerzo será en vano. Es aquí donde radica la importancia del binomio perro-guía. Este último debe conocer al menor detalle las características del comportamiento de su compañero de cuatro patas, saber distinguir sus señales de alerta, las condiciones favorables para operar así como sus desventajas. A la cadena de mando le corresponderá estar al tanto de cómo emplear tan valiosos recursos, ya que al igual que cualquier ser vivo, los perros se cansan (sobretodo cuando realizan trabajos de rastreo) y estresan, sufriendo similar o mayor desgaste al de los humanos.
Perro de guerra multipropósito durante entrenamiento. Se aprecia el chaleco y equipo que porta el mismo. Imagen: POIS Phil Cullinan – Commonwealth of Australia.
Al igual que las persona, los perros de guerra no solo exigen tener comodidades adecuadas (caniles ventilados, protegidos del clima extremo, sin humedad, etc) sino también un cuidadoso régimen alimentario y apropiadas facilidades sanitarias.
Una vez en el terreno, las condiciones del mismo pueden exigir la provisión de distinto tipo de equipamiento para lo cual el perro tiene que estar acostumbrado a su uso: botines contra terreno agreste/espinas/escombros, doggles o anteojeras (en saltos o con helicópteros), chalecos balísticos así como el equipo usual: collar, correa, bozal, etc.
Algunas unidades TOE equipan a sus perros con chalecos provistos de sistemas de audio y video (cámaras diurnas y visión nocturna) y equipos médicos.
La simbiosis alcanzada con los perros de guerra ha sido sin duda uno de los mayores logros del ser humano. Los perros no solo se convirtieron en fieles compañeros de armas sino que con su accionar diario logran un justo reconocimiento por su desinteresada labor.
Fuerzas de Asalto de los Marines llevan perros exploradores y mensajeros a la línea del frente en Bougainville (Papúa Nueva Guinea, finales de 1943.
PERROS DE GUERRA EN LA ARGENTINA

La presencia de los Perros de Guerra en las Fuerzas Armadas Argentinas tiene más de 50 años de historia. La Armada Argentina la Agrupación Perros de Guerra del Batallón Seguridad de la Base Naval de Puerto Belgrano cuenta con el honor de ser la única unidad de su tipo en ser Veterana de Guerra de Malvinas.
Lobo es el líder de estos ovejeros alemanes de la Sección Perros de Guerra de la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea Argentina.
Creada en 1965 con el objeto de brindar alerta temprana al sistema de seguridad de la base de Puerto Belgrano, la Agrupación se encuentra dividida en dos secciones:
"Falu" y el "Vogel"
La Sección de Seguridad tiene como misión vigilancia y patrulla, mientras que Sección Perros Especiales, se dedicada a la detección de explosivos y narcóticos, y al rastreo de personas en zonas de catástrofe. Al adiestramiento (en ocasiones diario y según la función que prestan los perros de guerra) se realiza en la pista especial ubicada en la misma base.
Fuerza Aérea Argentina
La agrupación está compuesta por Ovejeros Alemanes, Malinois, Labradores y Dogo Argentino (su perro insignia).
La unidad participaría del conflicto por las Islas Malvinas al desplegar una de sus secciones a Puerto Argentino, a los fines de proveer seguridad contra posibles infiltraciones del enemigo.
Fuerza Aérea Argentina
Al mando del Teniente de Fragata Miguel A. Paz, la sección estaría compuesta por: el encargado de Sección, el Suboficial Segundo Ernesto Franco; el Guardiamarina Veterinario Jorge Robles junto a sus ayudantes CC62 Raúl Alberto Altamirano, CC62 Héctor Barranou y el CC62 Dragonenate Julio César Herrera.
Perro militar del Ejército de EE.UU. Busca entre los escombros y la basura junto a un edificio convertido en objetivo en Rusafa , en el este de Bagdad, Irak..
Las parejas de conscriptos/guías-perros, fueron las siguientes:
– CC62 José Ramón Alarcón – Nando.
– CC62 Ángel Rolando Albarracín – Ranquel.
– CC62 Raúl Andicoechea – Negro.
– CC62 Ceferino Cáceres – Duque.
– CC62 José Rubén Cruz – Vogel.
– CC62 Silvano Pastor Décima – Ñancul.
– CC62 Carlos Alberto del Greco – Ñaro.
– CC62 Luis Alberto Giuliani – Wagner.
– CC62 Humberto Herrera – You.
– CC62 “Dragoneante” Raúl Francisco Irigoyen – Volf.
– CC62 Ubaldo Darío López – Franky.
– CC62 Jorge Alberto Medina – Falu.
– CC62 Néstor Raúl Pérez – London.
– CC62 Oscar Rolando Pérez – Keni.
– CC62 Martín Donato Picon – Onix.
– CC62 Jorge Rinaldi – Nick.
– CC62 Rubén Orlando Rivadaneira – Olaf.
– CC62 Carlos Dante Silvas – Xuavia.
Placa recordatoria en honor al Perro de Guerra VGM Vogel. Imagen: Blog Negrosolido.
En los combates del 13 y 14 de junio, se decide el envío al frente de cinco perros junto a sus guías. Las parejas fueron: Los conscriptos Carlos Del Greco con Ñaro, Raúl Andicochea con Negro, José Cruz con Vogel, Luis Giulliani con Warner y Carlos Silvas la Xuavia. Lamentablemente Negro y Ñaro desaparecerían en combate.
Puerto Argentino - Seccion Perros de Guerra de la Base Naval Puerto Belgrano (BNPB) 
de izquierda a derecha: Oscár Pérez, a sus pies su perro Keni, Néstor Pérez, Carlos Silva,
a sus pies su perra Xuavia, Carlos Del Greco y José Cruz, a sus pies su perro Vogel.
De los perros VGM, el más longevo resultó ser Vogel, el cual fallecería en 1991. Enterrado en la Agrupación Perros de Guerra de Puerto Belgrano, una placa recuerda el servicio prestado por tan noble animal.
Guerra de las Islas Malvinas, perros de la Armada Argentina.
Fuerza Aérea Argentina también hace uso de estas unidades caninas a los fines de sumar un elemento más al servicio de seguridad en sus distintas instalaciones y bases. A modo de ejemplo, una de estas unidades es la Sección Perros de Guerra de la Escuela de Suboficiales (ESFA), con asiento en la provincia de Córdoba.
Guerra de las Islas Malvinas, perros Guerra de las Islas Malvinas, perros de la Armada Argentina.En Malvinas se destacaron dos ovejeros Negro Sólido
Con 53 años en actividad, la Sección Perros de Guerra tiene como misión proveer alerta temprana y reforzar las tareas de seguridad y vigilancia de las instalaciones de la fuerza. Para realizar esta labor, los guías juntos a sus perros se entrenan constantemente, tanto en la pista de obstáculos como en el polígono de tiro ya que los perros deben acostumbrarse a mantenerse imperturbables ante las descargas de pistolas 9mm y escopetas 12,70mm en formación de avance.
El regreso de los perros convertidos en Veteranos de guerra. 
Están en descanso en la cubierta de vuelo del Irízar, al fondo el Canal de Beagle, ya próximos a Ushuaia. Guerra de las Islas Malvinas, perros del Ejército Argentino
Las actividades de la unidad también incluyen demostraciones en jornadas de puertas abiertas y exhibiciones de destreza. Actualmente la Sección Perros de Guerra de la ESFA dispone de Ovejeros Alemanes y Schanuzer gigantes para realizar las tareas de vigilancia, contando con modernas instalaciones así como con la debida asistencia veterinaria.
Listo para la acción! Perro de Guerra del Regimiento de Asalto Aéreo 601. Imagen: Ejécito Argentino
Por último, el Ejército Argentino cuanta con su Sección Perros de Guerra, la cual tiene sus raíces en la década del ‘50/60. Siendo discontinuada y reiniciada su actividad en 1998, la unidad tiene asiento en Campo de Mayo, más precisamente en el Laboratorio y Depósito de Remonta y Veterinaria 601 la cual constituye la única unidad de la fuerza en la que se realiza la cría y formación de los Perros de Guerra.
Guerra de las Islas Malvinas, perros del Ejército Argentino. "Mortero, el perro del Regimiento que nos acompañaba en cada misión
hasta una tranquera que separaba el pequeño poblado con el campo".
La Sección dispone de su propio cuerpo de adiestradores profesionales, los cuales cuentan con título habilitante emitido por la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires. Ellos son los encargados de la crianza, selección y posterior adiestramiento de los perros de guerra.
Guerra de las Islas Malvinas, perros del Ejército Argentino.
La provisión de perros a las distintas unidades requerirá de su pedido y posterior envío de personal a los fines de ser capacitados como guías.
El curso teórico/práctico dictado por los Adiestradores profesionales tiene una duración de 2 meses y su principal objetivo radica en afianzar los conocimientos en el futuro guía y en formar el correcto binomio con el perro.
Monumento que se encuentra en Rio Grande, Tierra del Fuego, Argentina
El curso posee varias etapas y en cada una de ellas se pondrá a prueba al binomio recientemente formado. En caso de no lograrse resultados satisfactorios, se guías deberán realizar algunos cambios a medida que avanza el curso o, llegado el caso, modificar el binomio.
Perros de guardia y ataque en Malvinas
Al igual que la Armada, el Ejército cuenta con sus propios Perros de Guerra VGMs (aunque entran en la clasificación de mascota). TOM y Mortero fueron dos de los perros que acompañaron a sus unidades hasta las Islas Malvinas.
En el caso de TOM (por Teatro de Operaciones Malvinas), se desplegó con los soldados el Grupo de Artillería 101, sirviendo como fiel compañero y artillero. El 12 de junio fallecería a causa de las heridas provocadas por un ataque aéreo.
Perros de rescate buscan hombres heridos con el olfato y el oído.
Otro de los compañeros de cuatro patas que tuvieron los soldados argentinos en Malvinas fue Mortero. Mascota de los soldados del Regimiento de Infantería Nº 8, Mortero se convertiría en una importante compañía, siempre aguardando con ansias el retorno de los hombres pertenecientes a las patrullas Gato y Mancha cada vez que salían a cumplir su misión. Mortero se convertiría en el único perro prisionero de guerra, retornando al continente junto a sus compañeros de armas a bordo del buque MV Norland.
Nota de autor: Mi agradecimiento a Davis Boskovic por su colaboración, especialmente en el apartado perteneciente a los Perros de Guerra de la Armada y su actuación en Malvinas.
MAS SOBRE LOS PERROS DE GUERRA
FDI

PERRO SCOUT por Augustine G. Acuna, Programa de Artistas de Combate de Vietnam, CAT II, 1966-67. Imagen por cortesía del Museo Nacional del Ejercito de Estados Unidos



Canes de combate y sus manejadores guían a las tropas estadounidenses por entre los campos de batalla más peligrosos. Aquí está el cabo de la infantería de Marina de EUA, Jose Armenta, en su tienda la noche antes de ser herido por una explosión en Afganistán. Le da de comer y beber a su perro, Zenit, un pastor alemán. Luego lo lleva a entrenar afuera en la luz menguante de este desierto polvoriento que parece de otro mundo.
El origen del perro de guerra debe buscarse en alguna parte del Tíbet o en el norte de la India, donde nació el primer prototipo del moloso, padre de todos los perros grandes tipo mastín y San Bernardo. La cría selectiva de los más feroces y agresivos hizo que fueran destinados para la guerra y el combate.
Perro de trabajo en Afganistán, con un chaleco antibalas, Busca en un edificio
 
 
El moloso de guerra se extendió desde el Himalaya hasta los Pirineos, toda Asia Menor y China. En la Edad Media occidental, los molosos fueron conocidos en toda Europa con el nombre de “alaunt” o “alain”, que probablemente derive de los nómadas alanos.
Un cachorro de siete semanas practica meses antes de que inicie su entrenamiento. 
Foto: National Geographic
Es lo que más les gusta. Jose ordena a Zenit que se siente, lo cual hace obedientemente, luego corre 50 metros y esconde un juguete de hule, un Kong, en un muro de adobe, y lo cubre con tierra. Cuando Jose le da la orden, Zenit sale disparado a buscarlo, zigzagueando, y meneando la cola.
Es una danza compleja. Comandos de voz a los que obedece con una acción canina precisa, siempre con la misma meta en mente, encontrar el juguete. 
Un pastor alemán practica la búsqueda de explosivos en Yuma. 
Foto: National Geographic
Mañana, ya en sus puestos de patrulla, el objetivo no será encontrar un juguete sino un dispositivo explosivo improvisado (DEI), una de las armas más brutalmente efectivas de los talibanes contra las tropas estadounidenses.
Jose ha pasado los últimos tres meses en la base militar de Alcatraz, en el límite de una ciudad llamada Sangin en la provincia de Helmand, sin un solo "hallazgo".
Un perro de combate es atendido durante la Batalla de Guam. (W. Eugene Smith, time &Life Pictures) Foto: GETTY IMAGES
A pesar de su optimismo, la falta de hallazgos comienza a pesarle casi tanto como el calor de 37°C, que se siente aún más intenso cuando uno lleva encima 35 kilogramos de equipo.
En el condado de Yuma, en Arizona, un entrenador practica cómo cargar a un perro herido. El ejemplar se llama Dino. - Foto: National Geographic
En agosto de 2011, la misión en Sangin fue asegurar la presa Kajaki, de 97.5 metros de altura, y prevenir que los talibanes la volaran e inundaran el valle de Helmand.
Una multitud se reúne en Londres para despedir al Mayor Edwin Richardson, uno de los pioneros de la Primera Guerra Mundial en el entrenamiento de perros de guerra. Sus sabuesos ayudaron a localizar a soldados heridos. (Hulton Archive) Foto: GETTY IMAGES
Los soldados del tercer batallón de reconocimiento, en grupos de 12 aproximadamente, se turnan para desarticular las acciones del enemigo y rastrean la ubicación de los grupos pequeños de combatientes talibanes.
A Jose y Zenit les toca acompañar cada misión. Van adelante del grupo junto con un soldado que lleva un detector de metales, lo cual los convierte en los primeros blancos, mientras Zenit peina la zona en busca de cualquier olor de nitrato que pueda indicar un DEI enterrado. 
Sangin está plagado de DEI y pululan combatientes enemigos. Es el lugar donde las fuerzas británicas, antes de retirarse por completo en 2010, perdieron más de 100 soldados.
Tropas alemanas se resguardan junto con un perro en la Primera Guerra Mundial. La primera escuela militar para perros de guerra se estableció en Alemania en 1884. (Hulton-Deutsch Collection/Corbis). Foto: Cortesía
Desde entonces ha sido cementerio para muchos estadounidenses y lugar donde numerosos soldados de ese país han sufrido heridas desfiguradoras.
Patrulla, detección o rastreo, los roles de los perros criados en la base de la Fuerza Aérea de Lackland, en Texas. - Foto: National Geographic
EXTRAORDINARIOS SENTIDOS
No todos los perros militares son aptos para combate. Algunos no aguantan el calor o se excitan demasiado con el sonido de disparos o explosiones, aun después de las sesiones de desensibilización.
Ronnie aprende a permanecer en calma al sonido de una pistola. 
Foto: National Geographic
Algunos son demasiado leales, demasiado flojos o demasiado juguetones. Cada perro es un universo de características propias.
Un sargento francés y su perro portan máscaras antigas en las líneas frontales en la Primera Guerra Mundial. En el horizonte, un hombre herido es cargado en una camilla. Con su nariz, los perros pueden detectar el gas y ladrar alertando antes de que las tropas puedan detectar los químicos. (Underwood and Underwood) Foto: National Geographic
Aun así, algunas razas por lo general son mejores en el campo de batalla que otras, como es el caso de los pastores alemanes, los labradores y, en especial, los pastores belgas, conocidos por ser valientes, determinados y capaces de tolerar el calor.
Pero lo que funciona en un ambiente dado puede no funcionar en otro. La historia sugiere que cada situación de batalla exige su propia raza y su propia táctica. Durante la Primera Guerra Mundial, ambos bandos utilizaron decenas de miles de perros como mensajeros.
 

Marine Raiders toman exploradores y mensajeros perros a la primera línea deBougainville , a finales de 1943


Los perros entrenados para la lucha ya combatían en tiempos de los romanos y fueron usados también por los españoles en el siglo XV.

Sirvieron también en muchas otras guerras como exploradores y para detectar municiones en emboscadas en la guerra de Vietnam al igual que lo hicieron en la guerra del Golfo para buscar armas y explosivos.

Ejército de EE.UU. SP4 Bealock y perro del explorador "Jefe" en la patrulla en Vietnam.
Un desfile en Alejandría del faraón Ptolomeo II desplegó un regimiento de 2,400 perros de guerra. Estos molosos, descritos como grandes perros, del tamaño de burros, fieros como leones, eran llevados por varios soldados a la vez, reteniéndolos con cadenas y collares especiales.
Los egipcios, sumerios, persas, macedonios, romanos y los españoles en la conquista de América, utilizaron perros para hacer la guerra, aunque no siempre se emplearon de igual forma. 
Alejandro Magno utilizó los perros como transporte, cargándolos con armamento y alimentos; según los historiadores, el cánido del que se sirvió fue el dogo del Tíbet.
infantes de Marina y un perro de combate corren hacia un helicóptero en Tay Ninh, Vietnam, en 1968. A pesar de las protestas de sus manejadores, al final de la guerra los militares abandonaron unos 4,000 perros. (Terry Fincher) 
Foto: GETTY IMAGES
Sin embargo, los romanos los convirtieron en un arma. Los cubrían de cuero y por medio de un recipiente con fuego esparcían éste último tras las líneas enemigas provocando terribles incendios.
También se les colocaban unas corazas con cuchillas que inferían profundos cortes tanto a hombres como a bestias al correr entre sus pies. Los perros utilizados por las legiones romanas eran los antepasados del actual rottweiler.
Pero lo más habitual es que atacaran al enemigo mordiendo y despedazando, para lo cual habían sido entrenados.

Perro de trabajo militar del Ejército de EE.UU. busca entre los escombros y la basura fuera de un edificio blanco en Rusafa , al este de Bagdad, Iraq.

Algunos textos sugieren que sólo los instructores podían cuidar y alimentar los perros de guerra. Por supuesto, comían carne cruda, y algunos autores sostienen que además de la de cervatillo se los alimentaba con carne de león. De hecho, existían cazadores especiales para la tropa canina. 
Liberados en el campo de batalla, los perros de guerra corrían entre las filas enemigas abalanzándose y atacando con ferocidad a hombres y caballos, y hasta las tiendas eran frecuentemente destrozadas a dentelladas.

Un pastor belga aprende habilidades de obediencia, mientras entrena con obstáculos.
En la Segunda Guerra Mundial, la Infantería de Marina de Estados Unidos desplegó perros en las Islas del Pacífico para olfatear posiciones japonesas.
En Vietnam, alrededor de 4,000 canes se utilizaron para liderar patrullas en la selva, lo cual salvó numerosas vidas (no obstante, las fuerzas armadas decidieron dejar muchos allá cuando Estados Unidos se retiró). En lo más álgido de las guerras de Afganistán e Irak, las fuerzas armadas de Estados Unidos tenían un contingente de alrededor de 2,500 perros de trabajo en las milicias.
Los militares a su vez entrenan habilidades con la correa y señales con las manos. 
Foto: National Geographic
Este lazo antiguo entre el hombre y el perro es la esencia de nuestra fascinación por estos equipos: la dependencia en los sentidos superiores de los animales (los perros están hasta 100,000 veces más alerta a los olores que los humanos); la seriedad del empeño del militar, en contraste con la alegría inconsciente del perro que está al acecho o jugando; la abnegación y lealtad con las que el manejador y el perro se ponen en peligro -uno consciente de ello y el otro sin saberlo- para salvar vidas.
CÓMO FUNCIONA LA NARIZ
El extraordinario sentido del olfato de los perros depende en gran parte de una estructura llamada receso olfatorio. Este laberinto de huesos tan delgados como una hoja de papel está recubierto de millones de receptores de aromas unidos mediante neuronas al cerebro, donde se analizan.
Al olfatear, un perro vigila constantemente sus alrededores e incluso sabe por cuál orificio nasal ha detectado un olor. Todo esto permite a los perros de combate localizar DEI.





EL SARGENTO STUBBY
Fue el perro de la guerra más condecorado de la Primera Guerra Mundial y el único en ser promovido a sargento
Stubby sirvió en la División 102 ª de Infantería , 26 ª (Estadounidense) en las trincheras de Francia durante 18 meses y participó en cuatro ofensivas y 17 batallas. La división tuvo sus instalaciones de entrenamiento en Massachusetts, Estados Unidos. Ahí el cabo RobertConroy conoció al perro Stubby que preparó en su campo de entrenamiento y se convirtieron así en compañeros inseparables 
Stubby entró en combate el 5 de febrero de 1918 a las Chemin des Dames, al norte de Soissons, y estaba bajo el fuego constante, día y noche .
Luego de que los alemanes lanzaron un ataque con gas al ejército estadounidense, Stubby fue sensible a los signos tempranos del gas y advirtió a su unidad de ataque, salvando con este actos muchas vidas. .
El sargento Stubby sobrevivió al final de la Primera Guerra Mundial. .En 1926, su amigo murió en los brazos de Conroy . Sus restos se encuentran en el Smithsonian Institute.
Stubby fue honrado con un ladrillo en el Paseo de Honor en el monumento a Estados Unidos de la Primera Guerra Mundial, Liberty Memorial , en Kansas City en un acto celebrado en el Día del Armisticio, 11 de noviembre de 2006. — Stubby fue el perro más condecorado de la Primera Guerra Mundial y el único en ser promovido a sargento por meritos de guerra. El soldado Robert J. Conroy le adoptó cuando todavía era un cachorro en 1917 y pronto se convirtió en la mascota de la División 102 de Infantería de los EEUU.
Aprendió los toques de corneta, los ejercicios e incluso una adaptación del saludo militar poniendo su pata derecha en la ceja. Stubby tuvo un efecto positivo en la moral de la tropa y se le permitió permanecer en el campamento, a pesar de que los animales estaban prohibidos.
Cuando la división fue enviada a Francia a bordo del SS Minnesota, Robert Conroy se llevó a Stubby de contrabando escondido en la bodega hasta que el buque llegó a alta mar.
Una vez descubierto, el oficial al mando permitió que les acompañara, despues de que Stubby le hiciera el saludo militar que había aprendido durante la instrucción.
Sargento Stubby vestido con su uniforme y medallas
En el frente de batalla, Stubby se acostumbró muy pronto a los rifles de asalto y al fuego de la artillería pesada. Durante un ataque con gas, de madrugada, Stubby reconoció el olor y corrió a lo largo de la trinchera ladrando y mordiendo a los soldados para despertarlos y dar la voz de alarma, con lo que salvó muchas vidas.
Stubby también tenía un talento especial para la localización de los heridos entre las trincheras de los ejércitos enemigos y para dirigir a los soldados perdidos de nuevo a la seguridad de las trincheras. Incluso detectó a un espía alemán cerca de las trincheras aliadas, escondido entre unos arbustos, al que retuvo atacándole hasta que los soldados de la división llegaron y pudieron detenerlo.
Por capturar a este espía enemigo, Stubby fue ascendido al rango de sargento por el comandante de la
División de Infantería 102. Así se convirtió en el primer perro que tuvo rango en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos.
Posteriormente Stubby fue herido durante un ataque con granadas, recibiendo una gran cantidad de metralla en el pecho y la pierna. Fue trasladado a un hospital de la Cruz Roja para una cirugía adicional y cuando se recuperó de las heridas empezó a moverse por el edificio visitando a los soldados heridos e impulsando la moral. 
Era especialmente querido por la forma en que consolaba a los soldados que habían sido heridos en los combates, acostándose con ellos y negándose a dejarlos.
Al acabar la guerra, Stubby había servido en 17 batallas, dirigido a las tropas estadounidenses en varios desfiles y fue visitado por el presidente americano Woodrow Wilson.
Fue galardonado con varias medallas por su heroísmo y nombrado miembro vitalicio de la Legión Americana y de la Cruz Roja. Murió en 1926 y su cuerpo está disecado, en exhibición en el Instituto Smithsonian de Washington.
FOTOGRAFÍAS VARIAS



Desembarco en Normandía…Soldados estadounidenses con perros doberman entrenados para PM.





En la Primera Guerra Mundial también se utilizó el perro. Los aliados llegaron a movilizar 15,000 canes, de los cuales el 35% causaron baja. En la Segunda Guerra Mundial los alemanes utilizaron 6,000 perros adiestrados, principalmente lulús de Pomerania como agentes de enlace o centinelas, y pastores alemanes, doberman y rotweiler como guardas.
Los belgas utilizaron los perros para el tiro, como Alejandro Magno, arrastrando unos carros especiales en los cuales iba montada una ametralladora. Para tal menester eligieron mastines belgas.


 Perros en la Primerra Guerra Mundial llevando medicinas a los heridos




Buster, un perro de nueve años de edad, spaniel springer Inglés, obtuvo una ristra de medallas de la campaña por su servicio en Bosnia, Irak y Afganistán como RAF explosivos perro rastreador. Hizo 5 viajes del deber en varias zonas de guerra. Se ha ganado su jubilación.

La utilización de perros en los Estados Unidos, fue sugerida inicialmente por Benjamín Franklin.

FORMACIÓN DE CENTROS
(Bibliografía extraída del Ejército K9 de los EEUU). 
Los centros eran:
de Reclutamientode Adiestramientoy de Especialidades. 

IGM Der.: Soldados británicos en un alto de marcha, acompañados por un perro adiestrado para el tiro de un acoplado de carga.
Centro de Reclutamiento El primer día que EEUU, declaró la guerra hubo un ofrecimiento masivo de perros, por parte de la población estadounidense, en un gesto patriótico, que la propaganda hacía aparecer como si fueran 10.000 los aspirantes, a perros de guerra. No se sabe cuantos fueron, pero sí tenemos, la seguridad, que fueron varios miles. En ese momento el Ejercito Norteamericano tenía, un Centro Experimental con solo 40 perros aptos para el Servicio Militar.
Ante la presentación de voluntarios, se realizó una inspección inicial, muy rápida con el fin de eliminar, a simple vista, aquellos que no reunían las condiciones deseadas El resto, pasó al Centro de Reclutamiento, donde primeros fueron revisados, por personal Veterinario del Ejército, que en esas circunstancias, eliminaron a aquellos perros que por su problema físico, no eran aptos, para el Servicio Los que fueron aprobados, se les abrió un expediente veterinario, y se los vacunó contra el moquillo, y enviados a un Centro de Adiestramiento.
Antigüedad: soldados griegos acompañados de sus perros de guerra.
Centro de Adiestramiento En este lugar, a los perros que aprobaron la revisión veterinaria, se les hizo "la prueba del tiro", y aquellos que no la pasaban o que dudaban al efectuarse la misma, fueron dados de baja, haciéndoles llegar a los donantes, el agradecimiento del Ejército de los EEUU.
Soldados presentan perros para inducción en el ejército Estadounidense en Front Royal, Virginia. Después de Pearl Harbor, los americanos fueron alentados a donar sus perros al ejército. Perros enviados de 48 estados fueron entrenados. (Bettmann/Corbis) Foto: Cortesía
Los que superaron, las pruebas con éxito, fueron dados de alta, e ingresaron al "servicio activo", iniciando un curso rápido de adiestramiento básico, como junto, sentado y echado. Durante el transcurso del mismo, especialistas en comportamiento animal, estudiaban las aptitudes de cada perro, para ser enviado, según los resultados, al Centro de Especialidades, donde recibiría solo una especialidad, a fin de evitar errores, y no poner en peligro los resultados de la misión que se le encomendara.
Centro de Especialidades. En este Centro, se le daba la especialidad, los cursos, se realizaban en tiempos distintos, pero iban desde dos meses hasta cinco meses.
Transcurrido el tiempo de aprendizaje, pasaban a las distintas armas, formando parte de una Sección Perros de Guerra. El tiempo de actividad de un perro reclutado era de cuatro años, luego de este lapso se lo daba de baja. 


La utilización de perros en los Estados Unidos, fue sugerida inicialmente por Benjamín FranklinSSG Jonathan Bourgeois, Sección MWD, Base Aérea de Langley, Virginia, las pinzas de las uñas de los pies de su MWD Oopey-R286, PEDD, Belga Malinois, 2y, a la espera de iniciar una operación de combate
EE.UU. de la Fuerza de Seguridad Naval K-9 La formación de unidad


PERROS GUERREROS EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
El uso del perro de guerra se hizo más popular, se mejoró el adiestramiento y se le dieron más usos a los mismos. 
La utilización de perros en los Estados Unidos, fue sugerida inicialmente por Benjamín Franklin



Los EEUU tuvieron más de 25.000 perros de guerra en distintas misiones y especialidades, contaban con secciones de 28 perros cada una.
La utilización de perros en los Estados Unidos, fue sugerida inicialmente por Benjamín Franklin

Guardia SS con su perro
Alemania utilizó más de 200.000 perros de guerra en sus operaciones militares. La URSS, aproximadamente unos 60.000 perros de guerra. 
Tanto Alemania como la URSS contaban con numerosos Centros de Adiestramiento y Centros de Especialidades. 
La mayoría de todos estos perros usados por los distintos ejércitos eran pastores alemanes. Entre las especialidades encontramos: 
PERROS AEROTRANSPORTADOS 

Actuaron con misiones especiales, sobre todo en misiones comandos, detrás de las líneas enemigas. 
El perro fuera de la misión particular que llevaba, debía ayudar a los comandos a regresar al propio territorio, y en sus desplazamientos, debía detectar y eludir encuentros con tropas enemigas.
Los perros aerotransportados, acompañaban, a las tropas que eran lanzadas en paracaídas, para establecer cabeceras de playa, como en el caso de Normandía.
PERROS DE OPERACIONES ESPECIALES Y COMANDOS
El perro, además de su propia misión, debía ayudar a los comandos a regresar al propio territorio, y en sus desplazamientos, debía detectar y eludir encuentros con tropas enemigas. 
Los perros aerotransportados, acompañaban a las tropas que eran lanzadas en paracaídas, para establecer cabeceras de playa, como en el caso de Normandía. 
PERROS SANITARIOS
Se usaban para localizar heridos, trabajaban realizando un rastreo zigzagueando en una zona de 100 metros cuadrados, siempre teniendo como centro el avance de su guía. Una vez localizado, regresaban a su conductor, y se sentaban a su lado, indicándole que la misión había sido cumplida.
La utilización de perros en los Estados Unidos, fue sugerida inicialmente por Benjamín Franklin
El Guía, le colocaba una correa larga y le ordenaba nuevamente buscarlo, de esta manera el perro llegaba junto al herido. 
Hay que destacar que estas búsquedas, no solo se hacían en un alto del combate, sino también bajo el fuego enemigo, cuando la Superioridad así lo exigía por planificaciones estratégicas, de toma de posición con avances rápidos. 
PERROS ESTAFETAS
Se utilizaron, principalmente en la zona del Pacífico, donde los grandes calores, y las intensas lluvias, incidían en forma negativa, sobre las radios. El perro estafeta, actuaba con dos guías, uno se hallaba en el puesto de mando, a fin de recibir al perro con los mensajes que los portaba en un dispositivo especial que tenía en su collar, mientras el segundo guía se hallaba en las cercanías del objetivo.
Este tipo de accionar, también se utilizó para la artillería y las armas pesadas de infantería. Un guía se hallaba en las baterías recibiendo los mensajes con la dirección y coordenadas del blanco, mientras el otro guía, se hallaba junto al observador adelantado de la artillería, dando la posición de los objetivos enemigos. 

PERROS DE COMUNICACIONES
Estos estaban incorporados, al Batallón de Comunicaciones, como una sección especializada, tenían como misión, realizar los tendidos telefónicos, entre los puestos de mando y las distintas unidades, que en muchos casos estaban combatiendo. Por esa razón, su desempeño era muy sacrificado y reconocido por la tropa que operaba junto a ellos. 
PERROS DE TRINEO
Muy usados, por los alemanes en su invasión a Noruega, y sus operaciones en Groenlandia y en zonas del Artico.
Estos perros cumplían doble función, la de perro trineo para el traslado de personas y abastecimiento, y la de guardia que lo desempeñaban en las emisoras meteorológicas, que estaban situadas en las Islas Sabin en Groenlandia. 
Al final de la Guerra, cuando los alemanes se repliegan de Noruega, los perros son llevados a territorio alemán y cumplen funciones similares a las anteriores en una Base Secreta de la Marina Alemana en los Montes Gigantes en Sajona, llamadas Goldhöhe, donde se impartía instrucciones para el cuidado de las emisoras meteorológicas. 
PERROS DETECTORES DE MINAS
Estas secciones, fueron sorprendentes por los logros obtenidos, todos los beligerantes que no las tenían, rápidamente procedieron a organizarlas. Los perros de guerra detectores de minas, formaban secciones dependientes de los Batallones del Arma de Ingenieros. 
Actuaban con un pelotón, que marchaba en fila india, teniendo a la vanguardia al perro activo que estaba al frente, y a la retaguardia a dos perros de guerra de la especialidad, como remplazo. 
Cuando el perro que iba a la cabeza de la fila, detectaba una mina, se echaba de inmediato al suelo, se quedaba quieto a la espera de su guía, que en pocos segundos estaba a su lado con el propósito de marcar el sitio donde estaba enterrada las mina, realizado esto, levantaba a su perro lo premiaba y lo llevaba a la retaguardia de la formación.
Una vez retirado el perro venía los soldados del arma de ingeniero, expertos en explosivos, para desactivarla. 
Cumplida la misión, uno de los perros de guerra que estaba en descanso, pasaba a cubrir la vanguardia de la formación, hecho esto, se ponía en movimiento. Ningún perro de esta especialidad, trabajaba más de 20 minutos por turno, y en su trabajo eran capaces de descubrir minas enterradas hasta 25 centímetros de profundidad, con más de 20 días de haber sido enterradas.
Cuando aparecieron las minas sin parte metálicas, que eludían los detectores mecánicos, los perros de guerra, también las localizaron. La forma como eran adiestrados les dio una idea a los rusos, los perros de esta especialidad, aprendían buscando un premio que eran varios pedazos de carne, que estaban en la base de las minas enterradas, con ello se le creó un "acondicionamiento".
PERROS DE GUARDIA
Estos perros de guerra se desempeñaban en lugares " top secret" y en áreas restringidas, como también en aeropuertos, instalaciones de las tres armas, en campo de prisioneros, y en unidades militares como "rondines". 
El plantel del "rondín", estaba compuesto por el Guía con su perro de guerra, y dos auxiliares fuertemente armados, de auxiliares. Eran cuatro los perros de guardia, y se alternaban, para la recorrida, al otro día, tenían franco, ocupando su puesto otros cuatro perros.
La utilización de perros en los Estados Unidos, fue sugerida inicialmente por Benjamín Franklin
Para esta especialidad, se le exigía, mucho carácter, y que estuviera bien disciplinado. Estaban entrenados para atacar un intruso, pero no morderlo sino disuadirlo, si este se quedaba quieto; solo atacaba ferozmente si el entrometido se daba a la fuga o hacía gestos hostiles a la patrulla. 
El perro de guerra, en misiones de rondín, podía detectar, una anormalidad, a 50 metros de distancia, a la patrulla. Formación de Centros (Bibliografía extraída del Ejército K9 de los EEUU). Los centros eran: de Reclutamiento, de Adiestramiento, y de Especialidades. Centro de Reclutamiento El primer día que EEUU, declaró la guerra hubo un ofrecimiento masivo de perros, por parte de la población estadounidense, en un gesto patriótico, que la propaganda hacía aparecer como si fueran 10.000 los aspirantes, a perros de guerra. No se sabe cuantos fueron, pero sí tenemos, la seguridad, que fueron varios miles. 
En ese momento el Ejercito Norteamericano tenía, un Centro Experimental con solo 40 perros aptos para el Servicio Militar. Ante la presentación de voluntarios, se realizó una inspección inicial, muy rápida con el fin de eliminar, a simple vista, aquellos que no reunían las condiciones deseadas.
El resto, pasó al Centro de Reclutamiento, donde primero fueron revisados, por personal Veterinario del Ejército, que en esas circunstancias, eliminaron a aquellos perros que por su problema físico, no eran aptos, para el Servicio 
Los que fueron aprobados, se les abrió un expediente veterinario, y se les vacunó contra el moquillo, y enviados a un Centro de Adiestramiento. 
Perro guardia con soldados americanos en la zona de Burma en 1944
En este lugar, a los perros que aprobaron la revisión veterinaria, se les hizo "la prueba del tiro", y aquellos que no la pasaban o que dudaban al efectuarse la misma, fueron dados de baja, haciéndoles llegar a los donantes, el agradecimiento del Ejército de los EEUU. 
PERRO MASCOTA DE LA GUARDIA IRLANDESA, SE LLAMA COMALERO
Los que superaron, las pruebas con éxito, fueron dados de alta, e ingresaron al "servicio activo", iniciando un curso rápido de adiestramiento básico, como junto, sentado y echado.
 
  

Durante el transcurso del mismo, especialistas en comportamiento animal, estudiaban las aptitudes de cada perro, para ser enviado, según los resultados, al Centro de Especialidades, donde recibiría solo una especialidad, a fin de evitar errores, y no poner en peligro los resultados de la misión que se le encomendara. 

La utilización de perros en los Estados Unidos, fue sugerida inicialmente por Benjamín Franklin
Centro de Especialidades. En este Centro, se le daba la especialidad, los cursos, se realizaban en tiempos distintos, pero iban desde dos meses hasta cinco meses. Transcurrido el tiempo de aprendizaje, pasaban a las distintas armas, formando parte de una Sección Perros de Guerra. El tiempo de actividad de un perro reclutado era de cuatro años, luego de este lapso se lo daba de baja. 
También en esta fatídica y sanguinaria contienda el perro de pastor alemán hizo gala de innumerables muestras de fidelidad y nobleza. 
HISTORIA DE BERNIC 
Bernic era un perro paracaidista y de asalto que acompañaba en la cabina de su avión a Funk Rittmeinster, piloto de la 33 escuadra de caza y bombarderos. En uno de los combates, su aparato Junker fue alcanzado y ante la inminente colisión lanzó en paracaidas a su perro Bernic para posteriormente lanzarse él.
El piloto estaba malherido, Bernic se zafó a dentelladas de su paracaidas y corrió a donde se encontraba el piloto. Al día siguiente cuando las tropas alemanas pudieron avanzar, una patrulla observó el paracaidas del perro roto y las pisadas del mismo, las siguieron y encontraron el lugar donde había caido el piloto. Allí no había nadie, pero se veía un reguero de sangre sobre la nieve como si alguien hubiese arrastrado al piloto.
Un poco más adelante se veía el cuerpo de Funk Rittmeinster semi hundido en la nieve y a su perro Bernic tumbado al lado de él. Los dos estaban muertos, uno junto al otro, los centinelas alemanes que estuvieron la noche anterior de guardía comentaron que durante toda la noche se escucharon los aullidos de un perro. 

La gran cantidad de perros de pastor alemán muertos, se debe sin duda a que fue la raza predilecta para el uso en operaciones por sus múltiples virtudes... 
PERROS PARA LA GUERRA
BAMSE
Fotografía icónica de 3 con su gorro marinero (1937 - 22 July 1944)
Bamse era un perro San Bernardo verdaderamente especial que sirvió durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial en el mismo barco, el Thorodd. Mostró una notable inteligencia en el cuidado de la tripulación en situaciones difíciles y se convirtió en un símbolo de la libertad de Noruega durante la guerra.
En el inicio de la Segunda Guerra Mundial el buque Thorodd fue reclutado por la Marina Real de Noruega como un buque de patrulla costera, con sede en Hammerfest, y Bamse fue inscrito como miembro de la tripulación oficial el 9 de febrero de 1940.
Bamse levantó la moral de la tripulación del buque y sus actos de heroísmo le hicieron famoso. 
Bamse
Bamse (San Bernardo). Jpg
La foto icónica de Bamse vistiendo gorra de marinero Marina Real noruega
EspeciesPerro
CriarSt. Bernard
SexoMasculino
Nacido1937 Oslo , Noruega
Murió22 de julio 1944 (6-7 años) Montrose ,Escocia

Montrose , Escocia
Nación Noruego

Mascota Militar
Años activos9 febrero 1940-22 julio 1944

Royal Norwegian Navy

Símbolo de la libertad de Noruega durante la Segunda Guerra Mundial
Propie-
tario
Erling Hafto
Noruega Norges Hundeorden 
Reino Unido PDSA Medalla de Oro
Sitio web
http://www.bamsemontrose.co.uk/
En el invierno de 1941 el Comandante Olav August Nilsen paseaba por el muelle de Dundee cuando fue atacado por un hombre que pretendía acuchillarle. Bamse, que había seguido al comandante, atacó al asaltante consiguiendo arrojarle al agua. Los testigos confirmaron que gracias a esa acción rápida y eficaz salvó la vida del comandante.
En la primavera de 1942 Bamse, a bordo del dragaminas Thorodd, fue el único en observar caer a un marinero al agua. Profiriendo fuertes ladridos, para avisar a la tripulación, saltó al agua fría y turbia y consiguió traer al hombre con seguridad al muelle. Si no hubiera actuado con tanta rapidez probablemente se habría ahogado ya que el marino no sabía nadar.
Bamse está dando un baño a bordo del dragaminas HNoMSThorodd
Pero la historia no termina ahí. Cuando estaban en puerto Bamse recogía a los marineros de los bares a donde iban y se aseguraba de que regresaran a la nave a tiempo para el servicio o el toque de queda. Empujaba literalmente a los marineros para sacarlos de los bares y si alguien trataba de escapar lo impedía hasta traerlos al barco.
También era conocido por romper las peleas entre los compañeros de tripulación, poniendo sus patas sobre los hombros de los que peleaban, intentando calmarlos. Bamse se convirtió en mascota de la Marina Real de Noruega, y luego de todas las fuerzas noruegas. Murió por una insuficiencia cardíaca en el muelle de Montrose el 22 de julio de 1944. 
(1937 - 22 July 1944)
Fue enterrado con honores militares y a su funeral asistieron cientos de marineros noruegos, militares aliados, ochocientos niños alineados en silencio a lo largo del camino y gente de la ciudad de Montrose y Dundee. Su tumba es atendida regularmente por la población local y la Marina Real Noruega celebra una ceremonia conmemorativa cada diez años.
Bamse fue galardonado a título póstumo con la medalla Hundeorden Norges por su servicio en la guerra. 
En 2006 recibió también la Medalla de Oro PDSA por su valentía y devoción al deber, siendo el único animal de la Segunda Guerra Mundial que ha recibido este honor.
JUDY
Judy, único perro declarado oficialmente como prisionero de guerra Frank Williams
Judy, un pointer inglés nacido en una perrera de Shanghai, en 1937, fue adoptado como mascota por la Armada Real Inglesa y estuvo en servicio activo en la campaña de Malasia y Singapur como miembro de la tripulación del Grasshopper. Cuando el barco se dirigía a Java fue bombardeado dejando a los sobrevivientes aislados en una isla deshabitada, la isla Sinkep, con poca comida y sin agua.
Frank Williams y Judy en el campo de Medan
Allí Judy fue capaz de encontrar un manantial de agua dulce que les salvó la vida. Después de haber demostrado que era un miembro importante del equipo, consiguieron apoderarse de un junco chino para salir de la isla y comenzar, una vez alcanzada tierra firme en la isla de Sumatra, una caminata de 200 millas desde el noreste de la costa de Sumatra a Padang. Lamentablemente los hombres entraron por error en un pueblo japonés y todos, incluyendo a Judy, fueron hechos prisioneros. 
Dentro del campo de prisioneros se mostró muy valiosa y muchos de los prisioneros le debían su vida ya que Judy daba la voz de alarma si escorpiones, lagartos o serpientes venenosas se acercaban y su habilidad para distraer a los guardias ayudaron a escapar a algunos hombres de una buena paliza. Judy odiaba a los guardias y el sentimiento era mutuo. 
Fue Frank Williams, su inseparable compañero, quien convenció al comandante del campamento para registrar a Judy como prisionero de guerra en un intento de protegerla oficialmente de los guardias y escogió un momento en el que el comandante se encontraba ebrio para que firmara los papeles. 
Así se convirtió oficialmente en el único perro prisionero de guerra.
Frank y Judy en la BBC
Una vez que fueron todos liberados, en 1945, Judy se convirtió en una heroína nacional.
En mayo de 1946 recibió la medalla Dickin (la cruz de la victoria de los animales) “por su magnífica valentía y su resistencia en los campos de prisioneros japoneses, ayudando así a mantener la moral entre sus compañeros de prisión y por salvar la vida de muchos gracias a su inteligencia y vigilancia” y fue primera plana de los periódicos de todo el mundo. Si quieres conocer la historia completa de Judy, visita la página de Frank Williams.
RIP
Rip salvó la vida a mas de 100 personas en la II Guerra Mundial Wikipedia
Rip era un perro mezcla de razas terrier, que fue galardonado con la Medalla Dickin al valor en 1945 como reconocimiento a su gran valía como perro de búsqueda y rescate durante la Segunda Guerra Mundial, medalla que llevó con orgullo en su cuello a partir de entonces hasta que murió en 1946. Se le atribuye haber salvado la vida de más de 100 personas.
Rasgón
Rip Medalla Dicken perro IWM D 5937.jpg
Una fotografía de Rip a partir de 1941.
EspeciesCanis lupus familiaris
CriarMezclado de la casta del terrier
SexoMasculino
Murió1946
Lugar de descansoPDSA Cementerio 
Ilford , Inglaterra
OcupaciónBúsqueda y rescate de perros
PropietarioE. Rey
Medalla Dickin 
Medal Blue Cross
Rip comenzó a actuar como un perro de rescate, tras un intenso bombardeo en Londres en 1940, siendo utilizado para rastrear víctimas atrapadas bajo los edificios y se convirtió en el primer perro de búsqueda y rescate.
En doce meses entre 1940 y 1941, rescató más de un centenar de víctimas de los bombardeos en Londres. Su éxito consiguió empujar a las autoridades para entrenar perros de búsqueda y salvamento hacia el final de la Segunda Guerra Mundial.
Rip búsqueda a través de los escombros, acompañado por su entrenador el Sr. E. King.
Cuando murió en 1946, Rip se convirtió en el primero de una serie de ganadores de la medalla Dickin en ser enterrado en el cementerio PDSA en Ilford, Essex. En su lápida está escrito: “El perro cuyo cuerpo yace aquí jugó su parte en la Batalla de Gran Bretaña”.
GANDER
Gander fue un perro de raza Terranova que el dueño original regaló al Real Cuerpo de Fusileros, un regimiento del ejército canadiense destinado en el Aeropuerto Internacional de Gander. Los soldados fueron quienes le pusieron el nombre y cuando la unidad fue enviada a Hong Kong en el otoño de 1941, Gander marchó con ellos.
La Batalla de Hong Kong comenzó el 8 de diciembre de 1941, un día después del ataque a Pearl Harbor. Gander ayudó a luchar contra los invasores japoneses en tres ocasiones, en la última recogió una granada japonesa que cayó al lado de un grupo de soldados canadienses y la llevó hasta donde no podía hacer ningún daño muriendo en la explosión que siguió, pero salvando la vida de varios soldados canadienses heridos.
Después de los esfuerzos del Museo Canadiense de Guerra, se le concedió la Medalla Dickin el 27 de octubre de 2000 por sus heroicas acciones en la Segunda Guerra Mundial y por salvar las vidas de soldados de la infantería canadiense durante la Batalla de Lye Mun en la isla de Hong Kong en diciembre de 1941. 
En tres ocasiones documentadas, Gander intervino en su valiente defensa de la isla. Dos veces los ataques de Gander detuvieron el avance del enemigo y sirvió de protección para los soldados heridos. En un último acto de valentía,
Gander murió en acción al explotarle una granada. Sin la intervención de Gander muchas más vidas se habrían perdido en el asalto. 
Ante la insistencia de los supervivientes de la batalla, su nombre fue incluido con los de miles de personas en el “Hong Kong Veterans Memorial Wall” en Ottawa, Canadá.
Intentando salvar a uno de sus perros durante la batalla de Guam, 1944 Life
25 perros de los EE.UU. fueron asesinados en la batalla de Guam, en 1944. Habían sido entrenados para olfatear el enemigo y encontrar trampas, así como para llevar mensajes, medicina y munición. En la foto están intentando salvar a uno de ellos.
Un perro lleva una máscara de gas y el otro raciones y medicinas para un soldado herido en 1939, Inglaterra. Dos perros militares en 1939 Life


LOS PERROS CUARTELEROS
No se podría hablar de los cuarteles, sin hablar de la generalmente numerosa fauna canina que siempre los habita, en sus más variadas formas, tamaños y colores, pero también siempre, de raza indefinida. Algunos, cargados de cariño entre todo el personal, otros, frecuentadores de determinados sitios fijos: la guardia, el rancho de tropa o alguna de las cuadras, terminando por convertirse en mascota de alguna subunidad o incluso de alguna persona. 
Difícilmente pueda encontrarse alguno de estos bichos que sea malo. No duraría en este peculiar hábitat.
Con mi perra Soledad
Sus lugares más frecuentados son la guardia de prevención, donde siempre hay movimiento, tanto de día como de noche, el rancho de tropa, donde siempre encuentra abastecimiento de víveres para sus magras y resignadas raciones y las cuadras de las subunidades, donde se encuentran sus amigos, los soldados.
Existen incontables experiencias y anécdotas en el trato con estos perros cuarteleros, seguidores, guardianes y compañeros de largas noches de vigilia. 
En ellas, acompañando al cabo de cuarto y a los centinelas mismos, están vigilantes y alertas a los ruidos nocturnos y a los movimientos del cuartel, son siempre objeto de ásperas demostraciones de afecto, recipiendarios de abundantes y variadas comidas y de una segura alta en las filas de la Institución, sin firma de contrato alguno.
Agregados permanentes de todas las guardias, nunca piden ni se toman el descanso posterior, durmiendo de a ratos, generalmente al calor del rescoldo de algún fuego nocturno, que sirve de eje a la típica y necesaria ronda de mate.
Con mi perra Argentina
Alguien ha dicho por ahí que un cuartel sin subtenientes ni cabos, es como una estancia sin perros. Ellos, habitantes y agregados sempiternos de todo cuartel, y particularmente de las guardias, son partes integrantes de los cuarteles mismos.
Este es un hecho de toda la vida de todos los ejércitos, pero tal vez, en el nuestro, existan innumerables anécdotas y episodios reales que tienen como protagonistas y retratos especiales del tal vez más fiel, de este amigo del hombre: el perro.
Con mi perra Argentina y Miguel de Guemes
De la familia canina que normalmente habita en todo cuartel, puede decirse que todos son atorrantes, sin dueño, pero de la genuina familia de los atorrantes, de esos atorrantes con estado militar que no tienen dueño ni reconocen más amo que el cuerpo donde han nacido y se han criado. 
Los soldados van desapareciendo por las deserciones y las bajas, y otras nuevas plazas que van llenando los claros que dejó la ausencia de aquellos. 
Pero el perro queda en el cuartel, compartiendo las fatigas y los peligros con los que forman, sin averiguar si son soldados viejos o reclutas de ayer. Para él todos los soldados son iguales, a todos sirve, a todos obedece y de todos recibe un bocado o un golpe, con la misma conformidad. 
Y recorre todos los fogones como todos los perros de guardia, sin ver en ellos otra cosa que miembros de su regimiento a quienes tiene la obligación de acompañar y proteger. Y el perro atorrante no sólo es la compañía y el amigo del soldado, sino su protector mismo.
Todos cosechan famas particulares: de vagos, de guardianes, de comilones, compañeros, de indiferentes, de sufridos. Todos, generalmente están llenos de pulgas y costrones, mataduras y peladuras de sarna. Otros, sobrevivientes de algún accidente o envenenamiento, muestran las secuelas de sus luchas por la vida: rengos, tuertos, con cicatrices y taras nerviosas. Todos sin embargo, se juntan en polifacéticas bandas que despiertan de golpe ante alguna señal de alarma.
Todos, viejos y jóvenes, enloquecen cuando alguna compañera del bello sexo, siente el llamado de trascender en nuevas camadas de perros cuarteleros y entonces, en desenfrenadas carreras y trajines, tratan de lograr los favores electivos de la dama, la que a veces opta por el menos pensado y cuando esto ha pasado, todo vuelve a la normalidad, mientras esta señora aguarda la llegada de nuevos habitantes que harán las delicias y cuidados de toda la tropa.
Surgirán los cuidados especiales y aparecerán los lugares y comidas elegidas del rancho para que la futura madre se resguarde y alimente en las mejores condiciones que puede ofrecer la espartana forma de vida cuartelera. Todos los hombres y mujeres del cuartel la visitarán y en algunos casos elegirán de la reciente camada, algún cachorro agraciado que en forma afortunada, llevará una vida hogareña y menos azarosa que la de sus padres. 
El resto, se incorporará a la banda y nuevas historias comenzarán. Nuevas bajas se producirán y los huecos en las filas perrunas, se llenarán con la sangre joven que bien pronto aprenderá las mañas cuarteleras.
Estos perros cuarteleros, nunca agraciados en su porte ni en sus formas, producto de mil cruzas, perseguidos por algunos que ven colmada su tolerancia ante el desorden inevitable que producen, son por otros, apañados y aún ocultados de las razzias ordenadas, ya que a pesar de éstas, nuevos reemplazos están siempre listos a sentar plaza en cualquier rol de combate y por todo ello, forman parte misma de nuestros cuarteles.
Actualidad - Gendarme patrullando la frontera, acompañado de un mastín especialmente entrenado.¿Existe algún puesto fronterizo de nuestra entrañable Gendarmería Nacional que no tenga su o sus “agregados”?... He aquí un elegante y cuidado perro de raza de nuestros Gendarmes… Éste, provisto, entrenado, educado, premiado y vigilante, a veces podría no llegarle al garrón de un típico “perro cuartelero”



LOS PERROS PARACAIDISTAS DEL DESEMBARCO DE NORMANDÍA
Aterrizaje: Para sus saltos los perros necesitan paracaídas significativamente menores que sus compañeros humanos. Esta imagen, que no está fechada, muestra a la perra Trixie después de un salto en paracaídas con éxito en el campo de Lawson, Fort Benning, Georgia.
El desembarco de Normandía… los perros paracaidistas (parachuting dogs o paradogs).
Desde principios de 1943 el Primer Ministro británico, Winston Churchill, y el Presidente estadounidense, Franklin D. Roosevelt, se reunieron para planear la invasión del continente entonces ocupado por los alemanes.
Con cada nuevo salto los perros desarrollan más y más placer en su trabajo, y en algún momento, los animales comienzan a arrojase voluntariamente con sus compañeros humanos del avión
Pero no fue hasta el 6 de junio de 1944 cuando se dieron las circunstancias oportunas, el desembarco de Normandía marcó el inicio de la liberación de la Europa occidental ocupada. 
Uno de los regimientos británicos que iba a participar era el 13º Parachute Regiment and Airborne Forces (Regimiento de Paracaidistas y Fuerzas Aerotransportadas), al que estaban asignados tres perros: Bing,Monty y Ranee.
En la base de Larkhill Garrison los perros recibían el adiestramiento necesario para localizar minas y explosivos, realizar labores de vigilancia y actuar como mensajeros, se familiarizaban con los escenarios de guerra para que no se asustasen en medio de los tiroteos o bombardeos… y un entrenamiento específico para saltar de los aviones. 
En la prime parte de este entrenamiento, los perros se sentaban dentro de la cabina durante horas para que se acostumbrasen al ruido de los motores; en la segunda fase, la más complicada, los paradogs debían perder el miedo a saltar desde el avión. Para ello, antes del salto los dejaban sin comida y los instructores subían al avión con un buen trozo de carne. 
Cuando llegaban a la altura señalada, los instructores saltaban enseñándoles el jugoso filete… los perros estaban tras hambrientos que saltaban tras la carne. Cuando llegaban a tierra, recibían el preciado botín. Salto a salto, fueron perdiendo el miedo e incluso parecía que se divertían. Tras dos meses, estaban preparados para el día D.
El 6 de junio de 1944, tres aviones del 13º Parachute Regiment and Airborne Forcesdespegaban de sus bases con 20 paracaidistas y un perro cada uno. Aunque ninguna de las tres aeronaves fue alcanzada por las defensas antiaéreas alemanas, los aviones recibían fuertes sacudidas por las explosiones cercanas. Monty y Ranee mantuvieron el tipo pero Bing se puso muy nervioso, comenzó a ladrar y se escondió asustado bajo un asiento.
El salto todavía sería peor… para los tres perros: el paracaídas de Bing quedó enganchado en un árbol y fue herido antes de poder ser rescatado por los paracaidistas, Monty resultó gravemente herido y Ranee desapareció.
A pesar de estar herido, Bing consiguió hacer su trabajo detectando minas e incluso salvando a sus compañeros de una emboscada en un segundo salto durante la Operación Varsity en marzo de 1945. 
Fue galardonado con la Medalla Dickin, la condecoración que el gobierno británico otorga a los animales por sus acciones durante los conflictos bélicos. Después de su muerte en 1955, fue enterrado en Londres y su estatua se puede visitar en el Museo del Regimiento de Paracaidistas y Fuerzas Aerotransportadas.




































  Dogo Argentino


   Dogo Argentino


  Dogo Argentino

Fuentes: 
Bing el día que fue condecorado junto a su dueña Betty Fetch
Fuentes e imágenes: Spiegel, The Telegraph
http://historiasdelahistoria.com/2014/06/10/los-perros-paracaidistas-del-desembarco-de-normandia
Extracto de la edición de junio de la revista National Geographic en español.
Fotografías de Adam Ferguson
FECHA DE PUBLICACIÓN:2014-06-23 AUTOR: MICHAEL PATERNITI
http://www.ngenespanol.com/articulos/734627/perros-guerra/
http://www.taringa.net/posts/imagenes/14759350/Perros-de-Guerra.html
http://www.taringa.net/posts/mascotas/14263370/Seccion-Perros-de-Guerra-SGM.html
http://www.soldadosdigital.com/2011/miscelaneas/miscelaneas01-03-11.html
https://www.zona-militar.com/2017/01/21/14871/
https://es.wikipedia.org/wiki/Perro_de_guerra
http://amodelcastillo.blogspot.com.ar/2016/05/los-perros-de-guerra-de-los.html
http://www.taringa.net/comunidades/reco-posts/9401103/Aporte-La-Primera-Guerra-Mundial-Album-de-fotografias-2.html
http://negrosolido.blogspot.com.ar/2011/07/ovejeros-sable-en-la-guerra-de-malvinas.html

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