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"Soy un hombre de armas, un guerrero, scout. Paradójicamente, al único de mi especie que admiro, empuñó solamente la palabra, su técnica fue la humildad, su táctica la paciencia y la estrategia que le dio su mayor victoria fue dejarse clavar en una cruz por aquellos que amaba".

Desde La Trinchera Del Buen Combate en Argentina. Un Abrazo en Dios y La Patria.

18 de junio de 2017

CÓMO TRATAR CON LA OBESIDAD Y EL SOBREPESO. LA OBESIDAD ES UNA TENTACIÓN A COMER, Y YA SABEMOS DE QUIEN VIENEN LAS TENTACIONES, DEL MALIGNO. ¿SE PUEDE BAJAR DE PESO INVOCANDO AL ESPÍRITU SANTO?.


Pero también hay una dimensión espiritual en la obesidad.
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Salvo en los casos enteramente fisiológicos, la obesidad es una tentación a comer, y ya sabemos de quien vienen las tentaciones, del maligno.
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Las tentaciones se combaten apelando al poder de Dios.
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Si lo hacemos con confianza y disciplina podremos no sólo mantener a raya la tentación sino evitarla permanentemente.

¿SE PUEDE BAJAR DE PESO INVOCANDO AL ESPÍRITU SANTO?
Muchas personas en el mundo sufren de obesidad. Y muchos han recurrido y recurren constantemente a dietas para bajar de peso y se les dificulta.

¿No habrá un componente espiritual en esto? ¿No estará operando una tentación? ¿No podremos recurrir a Dios para que nos ayude?

Cuando hay oscuridad en el interior se refleja a menudo en la enfermedad exterior. Piensa por ejemplo que estos trastornos pueden ser demoníacos, una tentación.
¿Qué tipo de acercamiento espiritual es el más eficaz?¿Qué cambios debemos hacer en nuestras vidas?
Pero primero tienes que llegar a un estado en que quieras librarte totalmente de la tentación. Cada anatomía humana es única y el Espíritu Santo entiende perfectamente que es lo que va a quitar peso en nosotros más adecuadamente y permanentemente. Las soluciones rápidas no valen la pena.
Son sólo eso: rapidez en los resultados y rapidez en la desaparición de esos resultados, volviendo la persona a como estaba antes.
Hay que ir a Dios y uno debe ejercer la disciplina. Ir a la dieta de Dios.
La invocación al Espíritu Santo nos puede dar un par de cosas que hacer que tendrán un efecto notable y duradero. Pero tenemos que ir a Él, tenemos que escuchar y tenemos que ejercer obediencia y disciplina.
No hay viajes gratis en la vida. Podemos tratar de encontrar una solución mágica en la que no sea necesario esforzarnos de nuestra parte: es el caso de las promesas de las dietas de moda.

Pero Dios ha diseñado las pruebas de la vida de tal manera que nunca podemos escapar de ellas sin necesidad de cambiar o corregir o purificar algo dentro de nosotros, en una dirección que sea positiva.

Cualquier adicción – azúcar, grasas, harina blanca, chocolate o helado, o lo que sea – es una adicción y punto.
Queremos ser libres, no esclavos de los alimentos. La verdad nos hace libres.
¿Debemos apelar al arrepentimiento? Sí. Reconocer un fallo, un defecto. Para lo cual es importante la honestidad y humildad. Debemos ser honestos acerca de nuestro peso. Nos debemos mirar por dentro.
  • ¿Hay ciertas emociones que sufrimos repetidamente que causan que acudamos a la alacena o al refrigerador?
La única cosa que realmente puede llenar el vacío es la adhesión a Su palabra. La oración y la escucha.
  • ¿Te preguntaste si no estás tratando de llenar un vacío inconscientemente, con la comida?
  • ¿Hay ira, resentimiento, miedo, ansiedad, depresión, opresión en tu vida?
Estos sentimientos nos pueden enviar a un aperitivo perjudicial. Comemos para sentir un alivio fugaz y ocupamos nuestros sentidos superficialmente.
  • Somos lo que comemos y comemos de acuerdo con lo que somos.
No hay que desanimarse con los kilos de más. Puedes quitártelos sin volverte loco. Si se lo pides Dios le guiará en cuanto a cómo. Él puede reparar el daño si tu estas dispuesto a combatir las tentaciones. 
Debes comprometerte en echar fuera el “espíritu de comer en exceso”. Es un espíritu que te tienta.

Y cuando el gran tentador aparece debemos confiar en el Señor para que nos diga que hacer, nos de su fuerza y nos comprometamos con disciplina.

Pídele a Dios que te guíe. Y entrégate a lo que el Espíritu te sugiera, sin titubeos o dudas y con mucha fe.
Fuente:
http://forosdelavirgen.org/77181/como-manejar-la-epidemia-de-obesidad-que-esta-creciendo-en-occidente-2014-04-08/

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