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"Soy un hombre de armas, un guerrero, scout. Paradójicamente, al único de mi especie que admiro, empuñó solamente la palabra, su técnica fue la humildad, su táctica la paciencia y la estrategia que le dio su mayor victoria fue dejarse clavar en una cruz por aquellos que amaba".

Desde La Trinchera Del Buen Combate en Argentina. Un Abrazo en Dios y La Patria.

29 de junio de 2017

JEEP ARGENTINO ÑANDÚ. UN JEEP/COCHE DE COMANDO DE CONSTRUCCIÓN ARGENTINA FUE EXHIBIDO PÚBLICAMENTE POR PRIMERA VEZ EL 9 DE JULIO DE 1945.

JEEP ARGENTINO ÑANDÚ - EL AVESTRUZ SUDAMERICANO
Producido en el Arsenal "Esteban de Luca", en conjunto con fabricantes privados. Este vehículo robusto fue fabricado por HAFDASA (Hispano Argentina Fabrica de Automóviles) un emprendimiento que producía armamentos, armas ligeras, motores, etc. 
DGME Ñandú
Ñandú (jeep).jpg

TipoAutomóvil todoterreno
País de origenBandera de Argentina Argentina
Historia de producción
FabricanteFundiciones Santini S.A.1

MotorDiesel
6 cilindros, 85 HP
Capacidad de combustible3733 cm3 de gasolina
Suspensión4 x 4
JEEP ARGENTINO ÑANDÚ - EL AVESTRUZ SUDAMERICANO
Por ejemplo HAFDASA (Hispano Argentina Fabrica de Automóviles), fabricó la pistola calibre .45 o 11,25, inspirada en el modelo Colt 1911A1, se produjo en grandes cantidades durante la guerra, y se suministró al ejército británico. Un lote de pre-producción de 10 unidades se ordenó, y estos superaron duras pruebas de campo durante más de un año. En ese momento, la disponibilidad de los Jeeps excedentes de EE.UU, trajo los planes para la fabricación de este modelo prometedor a su fin. El Ñandú es el avestruz sudamericano. 
 
JEEP ARGENTINO ÑANDÚ - EL AVESTRUZ SUDAMERICANO
El Ejercito Argentino autorizó a la Dirección de Materiales a iniciar el estudio y construcción de prototipos para equipar a la fuerza (el Nahuel, blindado y el Ñandú 4x4). El primer vehículo desarrollado se denominó Ñandú, ubicado dentro de la categoría todo terreno. El proyecto y construcción estuvo a cargo del Ingeniero Martín Reuter, (oficial de reserva) llevando a cabo los trabajos en los talleres del Arsenal Esteban De Luca de la ciudad de Buenos Aires.
Ñandú. Le llaman "el avestruz americano".
En esos tiempos no se contaba con literatura ni elementos standard para elaborar el sistema de doble tracción, se pensó en la tracción delantera de Citroën y DKW, decidiéndose por esta última, por ser mas factible la fabricación en el país de las juntas homocinéticas Jung. La caja de cambios fue diseñada por Reuter, teniendo en la parte superior 3 velocidades y en la parte inferior alta y baja, con una salida para cada diferencial. El chasis consistía en dos perfiles rectilíneos de sección U, unidos por travesaños soldados.
 
JEEP ARGENTINO ÑANDÚ - EL AVESTRUZ SUDAMERICANO
El motor fue construido totalmente en el país, en las Fundiciones Santini, el cigüeñal se realizó a partir de un trozo de acero Siemens Martin torneado. El prototipo fue probado el 11 de septiembre de 1945.En 1946 se pide autorización al Ministerio de Economía para producirlo en serie, pero no se autorizó diciendo que su construcción era muy cara ya que Argentina estaba recibiendo Jeep Willys desde Bélgica a 700 dólares. 
JEEP ARGENTINO ÑANDÚ - EL AVESTRUZ SUDAMERICANO
Se fabricaron 4 prototipos, el primero fue llevado a un museo de algún cuartel, perdiéndose el rastro, a los otros 3 los subastó el Banco Municipal, comprando uno el Ingeniero Reuter, quien luego se lo obsequió a un colaborador el señor Victorino (quien había realizado el trabajo de chapa). El vehículo fue adquirido por Claudio Pizzico, reconstruyéndolo luego de un año de trabajo. 
JEEP ARGENTINO ÑANDÚ - EL AVESTRUZ SUDAMERICANO
Características del Ñandú 
Término de Fabricación: 1943
Origen: Argentina
Denominación Original: Ñandú
Carrocería: Jeep Sobre Bastidor 
Motor: Construcción Nacional
Ciclo: 4 tiempos
Ubicación: Delantero Longit, árbol de levas lat. válvulas laterales
Cilindrada (cm3): 3.733
Número de Cilindros: 6
Diámetro x Carrera (mm): 89 x 100
Relación de Compresión: 
Potencia (CV): 76
Régimen (r.p.m): 
Par Motor (mKg): 
Régimen (r.p.m):
Tracción: 4 x 4 Permanente
Refrigeración: Agua 
Combustible: Diesel
Sistema de Combustible: Carburador 
Velocidades: 3 (Alta y Baja) 
Relación Final: 
Capacidad Combustible (litros): 
Peso Vacio (Kg): 
Largo (mm): 
Ancho (mm): 
Alto (mm): 
Distancia entre Ejes (mm): 
Trocha Delantera (mm): 
Trocha Trasera (mm): 
Frenos (Delanteros / Traseros): Tambor - Tambor 
Dirección: 
Suspensión Delantera: Eje rígido, elásticos longitudinales
Suspensión Trasera: Eje rígido, elásticos longitudinales
Neumáticos: 
Generador Eléctrico: Dínamo 6V
Detalle: Unidades fabricadas para el Ejercito Argentino
Cantidad: 4 unidades
JEEP ARGENTINO ÑANDÚ - EL AVESTRUZ SUDAMERICANO
🔺Los datos, valores, y fotografías fueron extraídos de publicaciones, folletos, manuales del usuario y taller de la época, utilizándose sin fines de lucro
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JEEP ARGENTINO ÑANDÚ - EL AVESTRUZ SUDAMERICANO
RESUMEN - HISTORIA
Entre 1943 y 1945 el ingeniero y oficial de reserva Martín Reuter construyó dos prototipos de vehículos todo terreno semejante al concepto del Jeep. Uno era el blindado denominado Nahuel DL-43 y el otro, un modelo con tracción integral llamado Ñandú (homenajeando a una especie de ave de la Patagonia). Los prototipos se construyeron en los talleres del Arsenal Esteban De Luca de la ciudad de Buenos Aires. El prototipo fue probado el 11 de septiembre de 1945. Al año siguiente, el proyecto fue presentado al entonces Presidente del Banco Central de la República Argentina Miguel Miranda y al presidente Juan Domingo Perón para evaluar su posible producción seriada para equipar al Ejército Argentino.4 2 5
Se produjeron cuatro prototipos que quedaron a disposición de la Dirección General de Fabricaciones Militares para iniciar su producción, que fue descartada por razones de costo ya que resultó más económico importar un jeep Willys MB a 700 dólares estadounidenses que producir un vehículo similar en Argentina.4 Además, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, se puso a disposición de los ejércitos no beligerantes una gran del material bélico que había quedado en desuso. El gobierno argentino lo aprovechó para reequipar sus fuerzas de defensa rápidamente.2
JEEP ARGENTINO ÑANDÚ - EL AVESTRUZ SUDAMERICANO
DISEÑO
Los prototipos tenían tracción delantera de DKW. La caja de cambios tenía tres velocidades en la parte superior y en la parte inferior alta y baja, con una salida para cada diferencial. El chasis consistía en dos perfiles rectilíneos de sección "U", unidos por travesaños soldados. El motor diésel fue construido íntegramente en Argentina, casi de forma artesanal, en las Fundiciones Santini. El cigüeñal se fabricó a partir de un trozo de acero Siemens Martin torneado.4 2
La Escuela de Tropas Mecánicas en la provincia de Entre Ríos realizó una serie de pruebas y ensayos, describiendo sus características:4
El motor es de seis cilindros con camisas húmedas intercambiables y tiene una potencia de 90 HP. El vehículo posee tracción y suspensión independiente en las cuatro ruedas. La carrocería de chapa posee dos asientos enterizos con capacidad para cinco personas con un pequeño baúl de carga atrás.
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HISPANO ARGENTINA - (1.929 - 1.938)
Entre 1929 y 1938, la firma “Hispano Argentina Fábrica de Automóviles, S.A.” (HAFDASA), produjo pequeñas cantidades de camiones, autobuses, automóviles, chasis y motores en general.
HISTORIA
En 1925, Arturo Ballester Janer obtuvo una licencia de representación para Argentina de la marca española Hispano Suiza. El acuerdo contemplaba en una primera etapa, la importación de los vehículos completos a Argentina, para posteriormente fabricarlos en ese país de forma local.
Pocos años antes, Arturo Ballester junto con su socio Eugenio Molina, habían instalado una planta para la producción de armas automáticas, y con el objetivo de poder realizar ambas actividades de forma paralela construyeron en el número 250 de la calle Campichuelo, en el barrio bonaerense de Caballito, una planta de 5.000 m2 equipada con la más alta tecnología disponible en ese momento, y fundaron la sociedad “Hispano Argentina Fábrica de Automóviles, S.A.” (HAFDASA), destinada a la producción de automóviles y motores Hispano Suiza, además de piezas y repuestos para esta y otras marcas de automóviles, camiones y ómnibuses.
Entre los modelos fabricados localmente en Argentina destaca el H6 (o Hispano Suiza tipo 46) un modelo avanzado a su tiempo que la española Hispano Suiza había empezado a producir en 1919. Era un magnífico modelo equipado originariamente con un motor de 6 cilindros y 6,6 litros con árbol de levas en cabeza, doble encendido, pistones y bloque de aluminio y con una característica de seguridad: el primer servofreno del mundo aplicado a las cuatro ruedas, cuya patente llegó a ser utilizada por famosas marcas europeas como Rolls-Royce. Algunas fuentes afirman que se construyeron unas 200 unidades de la versión local (cifra no contrastada).
EL MOTOR CRIOLLO
En 1933, salieron de la planta los primeros motores de gasolina destinados fundamentalmente a equipar vehículos de transporte de carga y de pasajeros de diversas marcas. Poco tiempo después, el joven ingeniero Carlos Ballester Molina (1900-1964) (hijo de Arturo Ballester), incorporado a la sociedad desde finales de los años veinte, empezó a investigar con el fin de desarrollar un motor Diesel de alto rendimiento. El proyecto avanzó y derivó en la presentación de tres prototipos del denominado “Motor Criollo” en sus versiones D1 de 4 cilindros y 75hp; D2, de 6 cilindros y 95hp y D3 también de 6 cilindros, pero con una potencia incrementada a 150hp.
Las magníficas prestaciones de esos motores les dieron tanta popularidad que impulsaron a la empresa a ampliar sus actividades fabricando también chasis y carrocerías para camiones y ómnibuses, llegando incluso a abastecer con vehículos blindados al ejército argentino, que también utilizó sus camiones Criollo Chico 4x4 (motor de 95hp) y Criollo Grande 6x6 (motor de 150hp). Estos últimos se utilizaban como tractores de piezas de artillería de 155 mm.
La experimentación de Ballester Molina con el motor Criollo lo llevó a la construcción de un prototipo de vehículo desarrollado a partir de un chasis aligerado de camión. Con ese prototipo, Molina alcanzó en 1939, un récord al recorrer 1.200 kilómetros a una velocidad promedio de 135 km/h llegando en algunos tramos a 170 km/h.
Aunque no hay cifras oficiales, se estima que “Hispano Argentina” (HAFDASA) produjo más de 6000 motores de gasolina y diesel, los últimos de patente Lycoming, que en un principio se importaban de los Estados Unidos.
A pesar de todo esto, la empresa atravesó dificultades financieras y abandonó sus actividades en el sector de la automoción, concentrándose en la producción de material bélico hasta su cierre definitivo en 1961.
ÑANDÚ
El Arsenal "Esteban de Luca" construyó el prototipo de un robusto vehículo de mando 4x4 tipo Jeep denominado Nandú (El Nandú es un ave parecida a un avestruz pequeño, originaria de American del Sur), impulsado por un motor de gasolina de 76hp fabricado por HAFDASA (Hispano Argentina Fabrica de Automóviles, S.A.). El prototipo fue probado el 11 de septiembre de 1945. En 1946 se pidió autorización al Ministerio de Economía para producirlo en serie, pero no se autorizó diciendo que su construcción era muy cara ya que Argentina estaba recibiendo Jeep Willys desde Bélgica a 700 dólares. Se fabricaron 4 prototipos, el primero fue llevado a un museo de algún cuartel, perdiéndose el rastro, a los otros 3 los subastó el Banco Municipal, comprando uno un Ingeniero llamado Reuter, quien luego se lo regaló a un colaborador llamado Victorino. El vehículo fue adquirido finalmente por Claudio Pizzico, que lo reconstruyó.
JEEP ARGENTINO ÑANDÚ. UN JEEP/COCHE DE COMANDO DE CONSTRUCCIÓN ARGENTINA FUE EXHIBIDO PÚBLICAMENTE POR PRIMERA VEZ EL 9 DE JULIO DE 1945.
RESUMEN
EL ÑANDÚ, VEHÍCULO MULTIPROPÓSITO PARA EL EJÉRCITO
Entre 1943 y 1945 el Ingeniero Martín Reuter, oficial de reserva, construye dos prototipos de vehículos todo terreno semejante al concepto del Jeep. Se trataba de un blindado denominado Nahuel y un modelo con tracción integral Ñandú. Los prototipos se construyeron en los talleres del Arsenal Esteban De Luca de la ciudad de Buenos Aires. En esos tiempos no se contaba con literatura ni elementos standard para elaborar el sistema de doble tracción, se pensó en la tracción delantera de Citroën y DKW, decidiéndose por esta última, por ser mas factible la fabricación en el país de las juntas homocinéticas Jung. La caja de cambios fue diseñada por Reuter, teniendo en la parte superior 3 velocidades y en la parte inferior alta y baja, con una salida para cada diferencial. El chasis consistía en dos perfiles rectilíneos de sección U, unidos por travesaños soldados. El motor fue construido totalmente en el país, en las Fundiciones Santini, el cigüeñal se realizó a partir de un trozo de acero Siemens Martin torneado. El prototipo fue probado el 11 de septiembre de 1945.
En 1946 a través del Coronel Oscar Silva se le acerca el proyecto al Presidente del Banco central Miguel Miranda y al Presidente Juan Domingo Perón para evaluar su posible producción seriada destinada a equipar al Ejército Argentino. 
A tal efecto se realizan las pruebas correspondientes y según un informe de ensayos realizado por la Escuela de Tropas Mecánicas del Regimiento con asiento en Entre Ríos el vehículo reunía las siguientes características: 
“El motor es de seis cilindros con camisas húmedas intercambiables y tiene una potencia de 90 HP. El vehículo posee tracción y suspensión independiente en las cuatro ruedas. La carrocería de chapa posee dos asientos enterizos con capacidad para cinco personas con un pequeño baúl de carga atrás”.
Se produjeron en total cuatro prototipos que quedaron a disposición de la Dirección General de Fabricaciones Militares para proseguir con los ensayos y evaluación con vistas a iniciar su producción. Finalmente, la fabricación quedó descartada por razones de costo ya que en ese momento era más económico importar el Jeep Willys a 700 dólares que producir localmente un vehículo similar.
Fuente: Autos de Epoca, Edición Especial 2002 y Coche Argentino
EL ÑANDÚ Y EL GAUCHO
LOS INTENTOS DE DESARROLLAR JEEPS AUTOCTONOS
Construir un vehículo criollo que sirva para la defensa y seguridad, pero a la vez pueda adaptarse para actividades productivas y recreativas, es un desafío que varios intrépidos entusiastas se atrevieron –y se atreven– a transitar. Una aventura que tiene también que ver con la autonomía tecnológica del país y la región.
Por Jorge Forno
La Segunda Guerra Mundial tuvo para nuestro país consecuencias que fueron mucho más allá del terreno de las relaciones exteriores. A falta de productos e insumos importados, a la industria local le llegó el momento de ser protagonista.
En un mundo en que casi todo se leía en clave bélica, la industria militar ganó espacio en cuestiones que no sólo eran propias de la defensa nacional. Pensada como un instrumento para impulsar la incipiente industrialización argentina, algunos desarrollos experimentales en el ámbito militar fueron el antecedente de industrias locales que luego dieron qué hablar por décadas, como por ejemplo la automotriz.
Así fue que en 1943, quizás inspirados por la gloria del famoso Dodge Commander –vehículo emblemático de las tropas aliadas que aún se luce en las películas de guerra– un grupo de militares argentinos la emprendió con la idea de hacer un jeep de diseño y fabricación nacional. Un todoterreno que pudiera ser utilizado por las fuerzas armadas, pero también tuviera un futuro relacionado con actividades civiles o productivas.
Un viejo folleto amarillento nos cuenta que, a fuerza de ingenio, esta artesanal experiencia dio lugar a la construcción de prototipos de un jeep con aires a los todavía hoy populares Willys. Para dejar en claro su origen autóctono, los creadores del vehículo eligieron un nombre bien nacional, y lo bautizaron Ñandú.
El asunto no fue fácil. En tiempos de necesidades industriales urgentes la infraestructura y mano de obra calificada eran siempre escasas y había que salir a buscar a quienes por sus instalaciones y su conocimiento práctico eran candidatos posibles a fabricar ciertas partes vitales del vehículo, aunque nunca hubieran incursionado en la rama automotriz. Mecanismos de tracción, cajas de cambio, diseño general y la motorización fueron obstáculos sólo salvados a partir de una integración virtuosa y casi forzada en la que no estuvieron ausentes la suerte y las pruebas a puro ensayo y error.
Por caso, el motor previsto por los diseñadores del jeep criollo era diesel y fue encargado a la empresa Fundición Santini S. A. La empresa aceptó el reto de hacer algo nuevo, aunque lo suyo era, como su razón social lo indicaba, la fundición. Respaldada por una larga trayectoria en su actividad, esta fundición era para los mentores de Ñandú una garantía de que el motor se construiría con la robustez que el tipo de combustible y el destino del jeep necesitaba. Para los curiosos, en YouTube está disponible un video que muestra con bastante detalle la fabricación del motor diesel, y que confirma el carácter literalmente artesanal de la tarea.
Hacia 1945 se había logrado la producción de prototipos, que por los azares de la historia no llegaron a ser perfeccionados y producidos masivamente. Es que el final de la guerra puso a disposición de los ejércitos no beligerantes una buena parte del material que –más o menos maltrecho– había quedado en desuso luego del armisticio. Y Argentina, que buscaba reequipar sus fuerzas de defensa rápidamente, aprovechó los precios de oferta en el mercado internacional, comprando vehículos que luego repararían técnicos y profesionales locales.
Así, por cuestiones económicas y también por urgencias geopolíticas, se dejó de lado el proyecto del jeep propio. Sólo quedaron cuatro prototipos que tuvieron un destino incierto. Años después, las políticas de sustitución de importaciones abrirían las puertas a proyectos más exitosos y populares, como el de fabricar motos y un vehículo para el trabajo en el campo, que derivó en la construcción del Rastrojero Diesel. En una historia de final poco feliz, tanto el Rastrojero como la Fundición Santini sucumbieron a las políticas económicas implantadas por la dictadura a fines de los años setenta, y la historia del Ñandú quedó reducida a un librito desgastado e inconseguible y al nostálgico relato de algunos protagonistas que puede leerse en Internet.
Tiempo de Gauchos
Luego de seis décadas, aquel proyecto de todoterreno propio resurgió en consonancia con los tiempos que corren. A partir de 2003, un desarrollo que promovió el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (Citedef) dio lugar a la construcción del Vehículo Liviano de Empleo General Aerotransportable, un vehículo todo terreno generado en asociación con Brasil, más conocido como el Gaucho. En los diseños de los prototipos participó el Centro de Mecánica del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
VLEGA Gaucho
Gaucho VLEGA 2007.jpg
Versión blindada

País de origenBandera de Argentina Argentina
Bandera de Brasil Brasil
Especificaciones
Peso2.100 kg
Longitud4,14 m
Anchura2,12 m
Altura1,67 m

Arma primariaArmet 7,62 mm

MotorMWM, 4 cilindros, Diesel
2.800 cc, 130 CV @ 3.600 rpm
Velocidad máxima120 km/h
Autonomía500 km
RodajeOff Road BF Goodrich 33 x 12,5 R 15
SuspensiónEspirales Independiente
El Gaucho es un vehículo polifuncional que se las trae. Se trata de un 4x4 liviano que puede guardarse o transportarse fácilmente porque es apilable y aerotransportable, lo que le otorga una formidable capacidad para ser lanzado en zonas de difícil acceso terrestre. Cuenta con un motor turbo diesel de gran autonomía y una caja de cinco velocidades que le permite desarrollar velocidades de hasta 120 kilómetros por hora. Equipado para la defensa, posee tres plazas y un puesto de tiro. Claro que su uso no sólo está pensado para asuntos de seguridad nacional, también puede ser utilizado para aprovisionamiento o traslado de heridos en caso de catástrofes.
Todas estas características lo hacen ideal para incursionar en las regiones más complicadas de nuestra diversa geografía, y tiene un plus en lo que a autonomía tecnológica se refiere. Producido con perspectiva nacional y en función de las necesidades de los países del Mercosur, la gran mayoría de sus componentes es de origen argentino o brasileño.
Por el momento no está pensada su venta a particulares, aunque ya hay interesados que se hacen ver en revistas y sitios dedicados al automovilismo, seducidos por sus características mecánicas y su aspecto. No faltan motivos, ya que el Gaucho tiene similitudes con los míticos Humvee estadounidenses, que dieron lugar al archiconocido Hummer, un verdadero objeto del deseo para los amantes de los vehículos deportivos utilitarios fabricado hasta 2010 por la empresa General Motors.
EL GAUCHO EN TIERRAS PATAGÓNICAS
El todoterreno sigue ganando silenciosa experiencia en las difíciles tierras patagónicas, en misiones de exploración y patrullaje. A su vez se ha desarrollado un sistema de blindaje muy liviano y fácilmente instalable que permite al vehículo soportar los embates del armamento ligero o granadas. Que el blindaje no agregue demasiado peso al vehículo es fundamental para que no se pierda versatilidad y portabilidad.
A diferencia del solitario proyecto del Ñandú, el Gaucho es un desarrollo que adquiere cada vez más carácter regional. En esa línea es que en 2012 el Ministerio de Defensa firmó un convenio con Uruguay para que un Gaucho sea testeado en tierras charrúas.
Pero para el gran público el Gaucho hizo su debut en sociedad durante el Operativo Sol 2010-2011. En la ocasión se hizo ver afectado a los operativos de control de rutas durante la temporada de verano, haciendo gala de su versatilidad y generando una gran expectativa en cuanto a su adaptación para uso civil, acentuada en cuanto se conocieron los procesos de homologación del vehículo por parte del INTI.
Es que, a diferencia del Ñandú, el nuevo todoterreno nacional es un producto cuidadosamente planificado y testeado, acorde con los tiempos que corren.
Es que los momentos históricos son irrepetibles. El mundo no es lo que era en los años cuarenta y los desarrollos tecnológicos adquirieron un vértigo impensado, al igual que las formas de producción, aunque la cuota de artesanía e ingenio nunca deja de estar presente.
Si algún día habrá algo parecido a un Gaucho para uso civil que haga las delicias de los fanáticos de los vehículos 4x4, sólo lo sabremos con el tiempo. Sea como fuere, la experiencia es valiosa en términos de aprendizaje tecnológico y autonomía nacional y regional. Y eso, en un mundo cada vez más globalizado, no deja de ser saludable.
Fuente: https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/futuro/13-2983-2014-03-01.html
JEEP ARGENTINO ÑANDÚ - EL AVESTRUZ SUDAMERICANO
Referencias
  1. Volver arriba «World of Wheels Country Entry»WarWheels.Net (en inglés). p. 2.
  2. ↑ Saltar a:a b c d «El Ñandú y el Gaucho»Página/12. 1 de marzo de 2014.
  3. Volver arriba Кочнев Е. Д. (Kochnev ED) (2006). Enciclopedia de Vehículos Militates 1769-2006 (en ruso)ISBN 5-9698-0040-6.
  4. ↑ Saltar a:a b c d «El Ñandú, vehículo multipropósito para el Ejército»AutoHistoria.
  5. Volver arriba «El general Juan Domingo Perón y la industrialización del país»jdperon.gov.arInstituto Nacional Juan Domingo Perón.
JEEP ARGENTINO ÑANDÚ - EL AVESTRUZ SUDAMERICANO
Fuente: 
https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%91and%C3%BA_(veh%C3%ADculo)
http://www.cocheargentino.com.ar/n/nandu.htm
http://fdra-terrestre.blogspot.com.ar/2017/06/vehiculos-argentinos-jeep-nandu.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed:+Fdra-FuerzaTerrestre+(FDRA+-+Fuerza+Terrestre)
http://www.autopasion18.com/HISTORIA-HISPANO%20ARGENTINA.htm

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