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"Soy un hombre de armas, un guerrero, scout. Paradójicamente, al único de mi especie que admiro, empuñó solamente la palabra, su técnica fue la humildad, su táctica la paciencia y la estrategia que le dio su mayor victoria fue dejarse clavar en una cruz por aquellos que amaba"

Desde La Trinchera Del Buen Combate en Argentina. Un Abrazo en Dios y La Patria.

From the Trench of the Good Fight in Argentina. An Enbrance in God and the Homeland.

16 de julio de 2016

LA BATALLA DE "LAS NAVAS DE TOLOSA". LOS CRISTIANOS FRENARON LA EXPANSIÓN MUSULMANA EN ESPAÑA Y SALVARON A EUROPA EL 16 DE JULIO DE 1212.

16 de julio, se cumplen 804 años de la victoria hispánica en las Navas de Tolosa, anno Domini 1212, una victoria de las fuerzas cristianas sobre un enorme ejército musulmán que invirtió para siempre el signo de la historia de España.
Sancho VII, el Fuerte, rey de Navarra. Estatua en su honor en Tudela.
La batalla de Las Navas de Tolosa, llamada en la historiografía árabe «batalla de Al-Uqab» o «Al-'Iqāb» 'la cuesta' (معركة العقاب) y en la cristiana también «batalla de Úbeda».

Tedeum luego de la Batalla de las Navas
Enfrentó el 16 de julio de 1212 a un ejército aliado cristiano formado en gran parte por las tropas castellanas de Alfonso VIII de Castilla, las aragonesas de Pedro II de Aragón y las navarras de Sancho VII de Navarra contra el ejército numéricamente superior del califa almohade Muhammad an-Nasir en las inmediaciones de la localidadjienense de Santa Elena.
El papa Inocencio III concedió el carácter de cruzada al encuentro de las Navas de Tolosa para facilitar el refuerzo de las tropas hispánicas con caballeros de toda Europa. En esta imagen del siglo XIII aparece cabalgando.
Fue iniciativa de Alfonso VIII entablar una gran batalla contra los almohades tras haber sufrido la derrota de Alarcos en 1195
Armamento cristiano. Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa
Para ello solicitó al papa Inocencio III apoyo para favorecer la participación del resto de los reinos cristianos de la península ibérica, y la predicación de una cruzada por la cristiandad prometiendo el perdón de los pecados a los que lucharan en ella; todo ello con la intercesión del arzobispo de Toledo Rodrigo Jiménez de Rada. Saldada con victoria del bando cristiano.
Alfonso VIII de Castilla y Leonor de Plantagenet entregan en 1174 el castillo de Uclés al Maestre de la Orden de Santiago Pedro Fernández de Fuentecalada (Magister P. Ferrandi[z]). Tumbo menor de Castilla. Leyendas: ALIENOR : REGINA | ALFONSUS REX : | MAGISTER : P : FERRANDI[Z] | CASTELLUM DE : UCLES | QUIDAM FRATER. Leonor, reina; Alfonso, rey; maestre P. Fernández; castillo de Uclés y un fraile (literalmente 'un hermano'), respectivamente.
Fue considerada por las relaciones de la batalla inmediatamente posteriores, las crónicas y gran parte de la historiografía como el punto culminante de la Reconquista y el inicio de la decadencia de la presencia musulmana en la península ibérica, aunque en la realidad histórica las consecuencias militares y estratégicas fueron limitadas, y la conquista del valle del Guadalquivir no se iniciaría hasta pasadas unas tres décadas.
Batalla de las Navas de Tolosa, cuadro de Van Halen
Con la derrota de las huestes del Miramamolín a manos de las tropas comandadas por Alfonso VIII se cerró la puerta a todo nuevo intento de invasión mahometana de España. Y, con ello, de Europa. Fue un momento clave que, a costa del sacrificio de miles de soldados muertos, salvó la civilización occidental en nombre de la Cruz de Cristo.
LAS NAVAS DE TOLOSA.- Este cuadro de la batalla de las Navas de Tolosa, pintado en el siglo XIX, se halla en el Palacio del Senado, en Madrid.
Batalla de Las Navas de Tolosa
La Reconquista
SlagBijNavasDeTolosa.jpg
Batalla de Las Navas de Tolosa, óleo de Van Halenexpuesto en el palacio del Senado (Madrid).

FechaLunes 16 de julio de 1212
LugarSanta ElenaJaén (Flag of Spain.svg España)




Coordenadas38°17′04″N 3°34′58″O
ResultadoVictoria decisiva cristiana
Beligerantes
Estandarte del Reino de Castilla.svg Reino de Castilla
Estandarte de la Corona de Aragon.svg Corona de Aragón
EstandNavarra.png Reino de Navarra
Croix de l Ordre du Saint-Sepulcre.svg Órdenes militares
Flag of France (XII-XIII).svg Voluntarios franceses
Arms of Languedoc.svg Voluntarios occitanos
Leon banner.svg Voluntarios leoneses
Shield of the Kingdom of Portugal (1139-1247).png Voluntariosportugueses
Flag of Almohad Dynasty.svg Imperio almohade
Comandantes
Estandarte del Reino de Castilla.svg Alfonso VIII de Castilla
Estandarte del Reino de Castilla.svg López II de Haro
Estandarte del Reino de Castilla.svg Jiménez de Rada
Estandarte de la Corona de Aragon.svg Pedro II de Aragón
EstandNavarra.png Sancho VII de Navarra
Flag of Almohad Dynasty.svg Muhammad an-Nasir
Fuerzas en combate
10.000–14.000; unos 4000 caballeros y 8000 peones.De 20.000 a 30.000.
Bajas
DesconocidasAltas
Armamento musulmán. Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa
LA BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA, EL COMIENZO DE LA RECUPERACIÓN DE LA PATRIA PERDIDA ESPAÑA, JUNTA, SOLA Y VENCEDORA (Como ilustración de la batalla, reproducimos a continuación el artículo publicado por José Javier Esparza en la revista Alba).
Estamos en julio de 1212. Un grueso ejército cristiano desciende desde La Mancha hacia los pasos de Despeñaperros. 
UNA CRUZADA ESTÁ EN MARCHA EN ESPAÑA
Pero al otro lado, al sur de la sierra, se acumula un ejército musulmán todavía mayor. El caudillo almohade, el comendador de los creyentes, el Miramamolín, quiere librar una batalla decisiva.
El castillo de Calatrava de época almohade desde el este. El foso seco, en primer término; detrás una torre albarrana.

LA TRAMPA DE DESPEÑAPERROS
EL JEFE MUSULMÁN HA LLEGADO ANTES QUE LOS CRISTIANOS
Puede cruzar la sierra y dar la batalla en los llanos manchegos. Sin embargo, el califa Al-Nasir -el Miramamolín- recuerda los problemas de abastecimiento que sufrieron los ejércitos de su padre en los días de Alarcos: no es fácil dar de comer y beber a más de cien mil hombres muy lejos de las propias bases logísticas. 
Espada musulmana. Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa
Así que el Miramamolín no cruza las montañas, sino que dispone a sus tropas en torno a Despeñaperros: ahí, desde lo alto, aguardará a unas tropas cristianas que previsiblemente llegarán exhaustas.
Los Imesebelen (o desposados), también conocidos como la Guardia Negra era un cuerpo de honor militar que defendía con su propia vida al califa o emir islámico al que estuvieran subordinados.
LOS IM-ESEBELEN - LA GUARDIA PRETORIANA DEL AL-NASIR “EL MIRAMAMOLÍN”
No eran esclavos negros encadenados para evitar su huída. Eran fanáticos voluntarios, llamados "imesebelen" (desposados) , juramentados para ofrecer sus vidas en defensa del Islam . Se ataban por las rodillas con cadenas para que el enemigo viera que vencerían o morirían; pero que nunca retrocederían. Eran negros y su uniforme también de color negro
Sancho VII de Navarra enfrentándose a la Guardia Negra en este óleo de Marceliano Santa María. Los guerreros africanos eran esclavos senegaleses que luchaban atados con grilletes. Su única posibilidad era vencer o morir.
CUANDO LOS CRISTIANOS LLEGARON A LAS MONTAÑAS, DESCUBRIERON QUE LOS PASOS DE DESPEÑAPERROS –QUE ENTONCES SE LLAMABA EL MURADAL- ESTABAN TOMADOS POR LOS MOROS.
La situación era endiablada: para dar batalla al ejército moro había que atravesar un desfiladero –el de La Losa- atiborrado de enemigos. Alfonso VIII teme un nuevo Alarcos. 
BATALLA LAS NAVAS DE TOLOSA
Pero entonces ocurre algo providencial: un pastor aparece en el campamento de las avanzadillas cristianas, bajo el mando de Lope de Haro, hijo del Señor de Vizcaya, y les revela que existe un paso desguarnecido. 
Un pastor de cabras indicó a Alfonso VIII un paso por el que, sin riesgo alguno, llegó el ejército a un sitio ventajoso para la batalla.
Es el desfiladero que hoy se conoce como Puerto del Rey y Salto del Fraile. A través de él, los cristianos franquean Despeñaperros y llegan al otro lado, frente al ejército del Miramamolín.


Cadenas de las Navas de Tolosa: tramos de Roncesvalles. Sancho el Fuerte trajo a Navarra como botín de la batalla las tiendas de Miramamolín y tramos de las cadenas del palenque que las protegía. Además de en Roncesvalles, también se repartieron fragmentos en la catedral de Tudela y el monasterio de Irache (actualmente en el Palacio de Navarra). Fueron incorporadas al escudo de Navarra, sustituyendo al dibujo de la bloca, hacia finales del siglo XIV. © Manuel Sagastibelza.
LA MÁS NUMEROSA BASTALLA JAMÁS LIBRADA TODO ESTÁ YA DISPUESTO PARA LA BATALLA; PROBABLEMENTE, LA MÁS NUMEROSA LIBRADA HASTA ENTONCES EN TIERRAS ESPAÑOLAS.
Hoy se calcula que por parte almohade combatieron más de 100.000 hombres, y del lado cristiano unos 70.000. Podemos quedarnos con una estampa: la de casi todos los reyes de España (el de Castilla, el de Aragón y el de Navarra), con sus ejércitos y, además, con caballeros de León y de Portugal, y con las milicias de las ciudades.

Representación moderna del sello de Sancho VII de Navarra, su emblema personal, no continuado como emblema heráldico por su linaje, que adoptó el escudo de Teobaldo I, constituido por unos radios que semejaban a los refuerzos metálicos (umbo y bloca) de los escudos del siglo XII. El blasón de la dinastía de Navarra solo adoptará valor emblemático a partir de 1260 conTeobaldo II.
ES YA TODA ESPAÑA LA QUE ESTÁ AHÍ, JUNTA, POR ENCIMA DE LAS QUERELLAS ENTRE REYES Y PATRICIOS.
España no sólo está junta, sino que además está sola: casi todos los cruzados europeos que habían venido a echar una mano han abandonado el campo, porque no soportaban ni el despiadado calor del verano manchego, ni las severas reglas impuestas por el rey de Castilla contra el saqueo. 
Batalla de las Navas de Tolosa
Y es esa España junta y sola la que derrota al mayor ejército musulmán que había aparecido hasta entonces en Europa. Eso fue la batalla de las Navas de Tolosa.


Blanca de Castilla (1188-1252) y su hijo Luis IX de Francia (1214-1226-1270), San Luis. Miniatura del Salterio de San Luis. Blanca de Castilla fue la dama que inspiró algunas de las composiciones corteses del hijo de Blanca de Navarra, Teobaldo I 'el Trovador' (1201-1234-1253). 
Siendo todavía sólo conde de Champaña, Teobaldo participó en la campaña contra los cátaros que llevó a Luis VIII a sitiar Aviñón en 1226. Pero cumplido los plazos a los que le obligaba su vasallaje al rey de Francia, abandonó la expedición. 
Honda musulmana. Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa
Al poco, Luis VIII murió de disentería, y de aquí que muy pronto surgieran rumores acusando a Teobaldo de ser el responsable del envenenamiento del esposo de "su amada".
ERA EL 16 DE JULIO DE 1212. JIMÉNEZ DE RADA, ARZOBISPO DE TOLEDO, CONTÓ SUS PRIMEROS COMPASES:
  • “Alrededor de la medianoche del día siguiente estalló el grito de júbilo y de la confesión en las tiendas cristianas, y la voz del pregonero ordenó que todos se aprestaran para el combate del Señor. Y así, celebrados los misterios de la Pasión del Señor, hecha confesión, recibidos los sacramentos y tomadas las armas, salieron a la batalla campal. 
El 7, 8 y 9 de julio, las tropas del Ejército cristiano, acampan en Salvatierra. Alfonso VIII de Castilla, quiso sitiar el castillo de Salvatierra, pero a instancias de Sancho el Fuerte de Navarra, se optó por una Batalla en campo abierto.
  • Y desplegadas las líneas tal como se había convenido con antelación, entre los príncipes castellanos Diego López con los suyos mandó la vanguardia; el conde Gonzalo Núñez de Lara con los freires del Temple, del Hospital, de Uclés y de Calatrava, el núcleo central; su flanco lo mandó Rodrigo Díaz de los Cameros y su hermano Álvaro Díaz y Juan González y otros nobles con ellos; en la retaguardia, el noble rey Alfonso y junto a él, el arzobispo Rodrigo de Toledo. (…) 
Lanza musulmana. Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa
  • En cada una de estas columnas se hallaban las milicias de las ciudades, tal y como se había dispuesto. El valeroso rey Pedro de Aragón desplegó su ejército en otras tantas líneas; García Romero mandó la vanguardia; la segunda línea, Jimeno Cornel y Aznar Pardo; en la última, él mismo, con otros nobles de su reino. 
Vidriera de la Colegiata de Roncesvalles (Navarra), representa a Sancho "el fuerte" de Navarra en la Batalla de las Navas de Tolosa (Jaén).
  • El rey Sancho de Navarra, notable por la gran fama de su valentía, marchaba con los suyos a la derecha del noble rey, y en su columna se encontraban las milicias de las ciudades de Segovia, Ávila y Medina. Desplegadas así las líneas, alzadas las manos al cielo, puesta la mirada en Dios, dispuestos los corazones al martirio, desplegados los estandartes de la fe e invocando el nombre del Señor, llegaron todos como un solo hombre al punto decisivo del combate.”

Sancho el Fuerte combatiendo en la batalla de las Navas de Tolosa, Palacio de Navarra.
UNA PARTIDA DE AJEDREZ
Cuando uno repasa hoy los movimientos de la batalla, tiene la impresión de estar ante una partida de ajedrez. El Miramamolín juega sus piezas: una tropa más numerosa, sin caballería pesada, pero con formaciones muy ágiles que atacan a la caballería cristiana por los flancos y, sobre todo, con arqueros letales que desorganizan a la vanguardia enemiga.

Sepulcro de Sancho VII 'el Fuerte' en Roncesvalles



Monumento a la Batalla de Las Navas de Tolosa (La CarolinaJaén)

ALFONSO VIII TAMPOCO ES MANCO
La caballería cristiana despliega refuerzos en los flancos para protegerla de ataques, los infantes combaten mezclados con los caballeros para que el ataque enemigo no desorganice a las gentes de a pie.


Sello de Pedro II de Aragón (1196-1213), donde se le representa conlanza, pendón, escudo y gualdrapasdel caballo ornamentadas con su señal real
Son las tácticas que tanto los musulmanes como los cristianos han ido perfeccionando en Tierra Santa, en las batallas de las cruzadas, y que unos y otros conocen ya a la perfección. Para la historia militar, la batalla de las Navas de Tolosa es un ejemplo de libro. 
Batalla de las Navas de Tolosa,
Para nosotros, y por decirlo en dos palabras, la cosa consistía en lo siguiente: los españoles tenían que procurar alcanzar en masa compacta de caballería las líneas centrales enemigas, para aplastar al moro; los moros, por su parte, iban a intentar por todos los medios destrozar el ataque cristiano, dividiendo su fuerza, desorganizándola y, acto seguido, aniquilándola. Como en Alarcos.


Hugo IV de Ampurias con Pedro Maza durante la conquista de Mallorca. Hugo IV, del Condado de Ampurias, rindió vasallaje a Pedro II de Aragón en1210 y marchó con él a la campaña de Las Navas. Tanto la Cronica de Castilla(c. 1300) como Zurita citan al aragonés Pedro Maza combatiendo en esta batalla con el conde Hugo
Las tres alas del ejército cristiano cabalgaron contra el enemigo. La caballería española arrasó sin contemplaciones las primeras líneas de la fuerza mora, compuestas sobre todo por voluntarios que habían acudido a morir en la Yihad, en la guerra santa. Pronto llegaron al pie de las lomas donde se hallaba la fuerza central del Miramamolín. 
Pero ese era el momento que el hábil moro esperaba: con la caballería cristiana cansada por la cabalgata y, ahora, combatiendo cuesta arriba, al-Nasir ordena la carga de su mejor fuerza, los veteranos almohades, que se lanzan pendiente abajo, chocan con los cristianos, los clavan en el terreno y empiezan a desorganizar sus líneas. 
Armamento musulmán. Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa
Era el movimiento previsto por el Miramamolín: con los cristianos inmovilizados, ahora todo sería tan sencillo como aniquilarlos a fuerza de flechas y piedras.

El castillo de Calatrava de época almohade desde el este. El foso seco, en primer término; detrás una torre albarrana. 
"VOS Y YO, AQUÍ MURAMOS"
El primer movimiento cristiano parece haber fracasado. Alfonso VIII, el rey de Castilla, ve banderas en retirada. Le vuelve el recuerdo de Alarcos y cree que esa enseña que se retira es la de Diego López de Haro y sus vizcaínos. 

El ejército cruzado acampó cerca de Calatrava y durante tres días sus jefes estudiaron un plan de ataque.
Pero no. Con el rey, en el puesto de mando, están el arzobispo de Toledo y un concejal de Medina del Campo que le sacan del error: esa enseña que huye no es la de López de Haro, sino la de las milicias de Madrid. El centro del ataque castellano se mantiene a pie firme.
La Historia de los hechos de España (De rebus Hispaniae), fue una historia de la península ibérica escrita en latín por el arzobispo de ToledoRodrigo Jiménez de Rada en la primera mitad del siglo XIII por encargo del rey Fernando III el Santo. 
El Toledano estuvo presente en la batalla y en toda la campaña, en la que tuvo un papel muy destacado, por lo que su obra es una de las fuentes más valoradas por los historiadores para conocer los sucesos del enfrentamiento de Las Navas de Tolosa.
Representación de los momentos finales de la batalla de las Navas de Tolosa
LA BATALLA DE "LAS NAVAS DE TOLOSA"
Eso sí, los de López de Haro atraviesan una difícil situación: rodeados de enemigos, en cualquier momento pueden convertirse en blanco de los arqueros moros. Entonces Alfonso VIII decide intervenir personalmente para dirigir la última carga.
Son célebres sus palabras al arzobispo de Toledo, Jiménez de Rada:
"VOS Y YO, AQUÍ MURAMOS"
Caballería y peones luchando en una zona boscosa en una miniatura de las Cantigas de Santa María del rey Alfonso X el Sabio (1252-1284). Cantiga 106. 
Ese era el movimiento que Alfonso VIII se tenía guardado: una nueva masa compacta de caballería, salpicada de infantes y con el propio rey al frente, arrolla la línea de combate, disgrega la resistencia mora y se planta ante la última línea de defensa del Miramamolín, el palenque. 
Arco musulmán. Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa
Aquí se encuentran con algo que a nosotros hoy nos sorprenderá, pero que ellos ya conocían: una gruesa empalizada fuertemente amarrada con cadenas y protegida por una línea de guerreros enterrados hasta la rodillas. 
Órdenes militares. Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa
Eran los imesebelen, que quiere decir los “desposados”. No se trataba de esclavos, como dicen muchas fuentes, sino de voluntarios fanáticos que habían jurado dar su vida en defensa del Islam y que se hacían enterrar así, hasta las rodillas, para evitar la tentación de huir y asegurarse el sacrificio luchando hasta la muerte. Murieron, claro.


ROMPIENDO LAS CADENAS
Todo el éxito de la táctica mora dependía de una sola cosa: que la fuerza cristiana que llegara al palenque no fuera demasiado numerosa y, por tanto, no pudiera perforar la defensa. Para eso deberían haber bastado las reservas de veteranos almohades movilizadas por el Miramamolín. 
Armamento musulmán. Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa
Pero Alfonso VIII había calculado muy bien los tiempos: ordenó su última carga cuando a los moros les quedaba ya muy poca fuerza por movilizar, de manera que las tropas cristianas que llegaron hasta el palenque, protegido por la empalizada y aquellos imesebelen, fueron muy numerosas. Los cristianos perforaron las defensas.
Efigie tumbal de Blanca de Navarra. Mussée des Beaux-arts et d'Archéologie, Chalons-en-Champagne. La existencia de esta efigie es prácticamente desconocida en Navarra, La efigie fue descubierta en la antigua abadía cisterciense de Argensolles en 1857. El destrozo que impide ver su cara invita a suponer que éste se produjo durante la Revolución Francesa. Para saber más, Les tombeaux des comtes de Champagne (1151-1284). Un manifeste politique, de Xavier Dectot. Actualmente, la efigie de Blanca no forma parte de la colección expuesta en el museo.
Sepulcro de Alfonso VIII de Castilla y Leonor de Plantagenet
Monasterio de las Huelgas de Burgos
La tradición dice que fue Sancho VII de Navarra el primero en romper aquellas cadenas, y aquí respetaremos la tradición.
Batalla de las Navas de Tolosa
Una vez dentro, los moros ya no tenían nada que hacer: los arqueros y los honderos no tenían espacio físico para usar sus armas, y nada podía oponerse entonces a una carga de caballería pesada. La escabechina debió de ser terrible. 
El Miramamolín, derrotado, huyó a toda prisa a lomos de lo primero que encontró: un burro. El Arzobispo de Toledo y los demás clérigos presentes en el campo de batalla entonaron el Te Deum Laudamus.
Caballería en una biblia ilustrada navarra de 1197. Se aprecia el arzón en la parte trasera de la silla de montar, que servía para sujetar al caballero en las cargas de caballería, en la que se arremetía al enemigo con una pesada lanza, táctica que se consolidó en el siglo XIII.
UNA VICTORIA DE ESPAÑA PARA EUROPA
La batalla de las Navas de Tolosa fue fundamental en la historia de España y de Europa. Cualquier intento musulmán por recuperar el terreno perdido quedaba definitivamente desarbolado. Los pasos de Castilla hacia Andalucía quedaban en manos cristianas. 
Este es el famoso Pendón de la Navas de Tolosa, fue un trofeo arrebatado al ejército almohade durante la batalla . El pendón, posiblemente colocado en la tienda del sultán Miramamolín, se encuentra en la actualidad en el monasterio de las Huelgas Reales.
Las querellas entre los reyes cristianos se resolvieron en la euforia del triunfo. Vencidos los almohades, Europa neutralizaba el peligro musulmán en occidente. Por eso 1212 es una fecha decisiva en la historia de Europa y de España, un hito clave en la gesta nacional española.
BATALLA LAS NAVAS DE TOLOSA
Por cierto que no lejos de aquellos campos de Jaén, seiscientos años después, brotará otro de esos hitos: la batalla de Bailén. 
Fdo.: José Javier Esparza

Monumento a la Batalla de Las Navas de Tolosa (La Carolina, Jaén)

Tedeum luego de la Batalla de las Navas
Fuente:
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=23723
http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Las_Navas_de_Tolosa
http://berengueladenavarra.blogspot.com.ar/2011/12/la-batalla-de-las-navas-de-tolosa.html

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